Lo que le pasó a Baffi, que no le pase a tu mascota


Lo que le pasó a Baffi, que no le pase a tu mascota
La causa
El 25 de diciembre de 2025 nuestro perrito Baffi fue atacado gravemente mientras se encontraba hospedado en el centro canino ANIWAYA, en Tumbaco, Ecuador.
El 26 de diciembre de 2025, su vida terminó bajo circunstancias que aún exigen respuestas.
Baffi luchó hasta donde su cuerpo pudo resistir.
Nosotros lucharemos hasta donde la ley lo permita.
El 21 de diciembre de 2025 dejamos a Baffi en Aniwaya, un centro ubicado en Tumbaco que ofrece diversos servicios para mascotas. Hace un par de años contratamos su servicio de adiestramiento. En esta ocasión, por primera vez, contratamos un servicio completamente distinto: el hospedaje canino.
Esto se debió a que nuestra familia deseaba estar unida durante Navidad y Año Nuevo en el extranjero. Parte de nuestra familia vive en Europa y otra parte en Ecuador, por lo que estas fechas son prácticamente las únicas en las que todos tenemos disponibilidad y vacaciones. Vivir permanentemente en el extranjero, lejos de nuestros seres queridos, hace que estar juntos y poder compartir, aunque sea por unos pocos días, sea algo muy significativo y profundamente anhelado por cada miembro de nuestra familia.
El 25 de diciembre de 2025, según indicó Aniwaya, planificaron en la tarde de ese día sacar a Baffi a dar un paseo fuera de sus instalaciones. Es importante señalar que dicho paseo no fue autorizado por nuestra familia, ni se nos informó del mismo cuando se contrató el servicio de hospedaje.
De acuerdo con la versión que nos fue comunicada, el empleado asignado para este paseo quien, según Aniwaya, "cuenta con formación especializada y capacitación continua en manejo, adiestramiento y modificación de conducta canina", colocó a Baffi una correa corta de aproximadamente 1,5 metros y salió con él de las instalaciones.
El dueño del establecimiento afirmó, de manera verbal y sin presentarnos hasta el momento ninguna evidencia, que durante ese paseo un perro atacó a Baffi mientras estaba bajo el cuidado de este empleado.
El ataque fue brutal. Las paredes del abdomen de Baffi fueron desgarradas con tal violencia que sus órganos quedaron expuestos. Además, sufrió lesiones graves en la vejiga, próstata, cuello y parte trasera. Esta condición no solo representaba un trauma físico severo, sino que también exponía su organismo a una contaminación inmediata, elevando significativamente el riesgo de una infección generalizada y falla multiorgánica.
Pese a la gravedad de la situación, el dueño de Aniwaya decidió trasladarlo a una clínica ubicada aproximadamente a 45 minutos del lugar, aun cuando habían centros médicos mucho más cercanos con atención las 24 horas los 365 días del año.
Como lo constatan los informes médicos, Baffi ingresó a la clínica en estado crítico, su condición fue catalogada de inmediato como una emergencia. Tanto las lesiones visibles como sus signos vitales evidenciaban la magnitud y gravedad del ataque. La intervención quirúrgica fue realizada únicamente con la autorización del dueño de Aniwaya, sin informar ni consultar previamente a nuestra familia, quienes hasta ese momento desconocíamos por completo la existencia y la severidad del ataque.
El dueño de Aniwaya recién nos informó sobre lo ocurrido aproximadamente 3 horas después del ataque cuando la operación ya había terminado y Baffi estaba despertando de la anestesia.
El 26 de diciembre de 2025 Baffi falleció por un paro cardiorrespiratorio multifactorial, consecuencia del fallo sistémico provocado por la gravedad del ataque.
El dueño de Aniwaya se comprometió en entregar toda la información y evidencias relacionadas a lo sucedido. Desde que fuimos informados del ataque, solicitamos un relato detallado de los hechos, incluyendo las condiciones del paseo, la capacitación del empleado, las medidas de emergencia aplicadas y las acciones preventivas existentes, ya que conocer esta información nos daría algo de paz.
Sin embargo, solo recibimos un relato general del dueño de Aniwaya. Ni siquiera pudimos hablar con el empleado que supuestamente estuvo con Baffi al momento del ataque. Además, fuimos informados de manera tardía y poco transparente. Como familia, tenemos derecho a conocer la verdad completa de lo ocurrido.
El caso de Baffi no puede quedar en silencio.
Este caso exige respuestas claras, acciones concretas y responsabilidades asumidas.
No estamos pidiendo favores. Estamos exigiendo el cumplimiento de la ley.
POR ESO EXIGIMOS A LAS AUTORIDADES:
1. Investigación inmediata, seria y transparente
Exigimos que se dé continuidad al proceso legal, garantizando una investigación formal que abarque de manera integral todos los hechos ocurridos antes, durante y después de la estancia, el ataque y la muerte de Baffi. Asimismo, solicitamos la debida diligencia, celeridad y un proceso exhaustivo y verídico en el desarrollo de la investigación.
2. Identificación y sanción de los responsables
Exigimos que se identifique a todos los responsables conforme a los hallazgos que arroje la indagación. Asimismo, solicitamos la aplicación de las sanciones administrativas, civiles y penales correspondientes, conforme a la ley vigente.
3. Evaluación del actuar de las entidades involucradas
Exigimos una evaluación completa y rigurosa del actuar de todas las entidades y personas que tenían responsabilidad en la prevención, manejo y respuesta ante lo ocurrido a Baffi. Esto incluye la identificación de posibles negligencias, omisiones o fallas, y la determinación de las responsabilidades correspondientes.
4. Aplicación efectiva de la ley de protección animal
Exigimos que la normativa vigente en Ecuador no sea ignorada ni aplicada de forma simbólica, sino ejecutada con rigor.
5. Implementación de medidas preventivas
Exigimos que las autoridades adopten medidas concretas y eficaces para evitar que situaciones como esta se repitan. Esto incluye:
- Establecer y supervisar protocolos de cuidado y seguridad en centros que ofrecen servicios para mascotas.
- Garantizar la inspección periódica de este tipo de establecimientos.
- Establecer canales de denuncia claros y accesibles para reportar incidentes de maltrato o negligencia.
Estas demandas legítimas pueden y deben cumplirse.
La ayuda de la comunidad es clave para que las siguientes autoridades actúen de inmediato:
- Unidad de Bienestar Animal (UBA): Debe intervenir en casos de maltrato, rescate, seguimiento y protección animal.
- Agencia Metropolitana de Control (AMC): Responsable de inspección, control y sanción de infracciones.
- Alcaldía y Municipio de Quito: Responsables de supervisar, coordinar y garantizar el cumplimiento de normas, programas y servicios municipales.
Baffi fue un perrito fuerte, independiente, alegre, leal y juguetón. Durante 10 años, llenó nuestras vidas de felicidad y amor. Baffi fue parte de nuestra vida, de cada celebración y también de los momentos más difíciles que atravesamos como familia.
Porque Baffi no fue solo un “perro”.
Baffi fue familia.
Su ausencia dejó un vacío inmenso, pero también una convicción profunda: su historia no puede quedar en silencio.
Compartir la historia de Baffi es un acto de amor. Con nuestro caso, queremos proteger a todas las personas que confían el cuidado de sus mascotas a terceros y, en especial, a ellas, nuestras mascotas; que no son objetos, sino familia.
Hablar de Baffi es defender a quienes no tienen voz. Es transformar el dolor en acción para que ningún otro perrito ni ninguna otra familia tenga que vivir una pérdida tan cruel y dolorosa como lo fue para nosotros.
Baffi no debe ser recordado solo por el dolor de su historia, sino por el cambio que puede inspirar.
Debe convertirse en un símbolo de la lucha por una sociedad que proteja a los animales.
Porque cuando defendemos a los animales, también defendemos la humanidad de nuestra sociedad.
✎𓂃FIRMA ESTA PETICIÓN Y AYÚDANOS A TRANSFORMAR EL NOMBRE DE BAFFI EN UN SÍMBOLO DE JUSTICIA.
#JUSTICIAPARABAFFI
TikTok: @justiciaparabaffi
Instagram: @justiciaparabaffi
Facebook: @Justicia Para Baffi

346
La causa
El 25 de diciembre de 2025 nuestro perrito Baffi fue atacado gravemente mientras se encontraba hospedado en el centro canino ANIWAYA, en Tumbaco, Ecuador.
El 26 de diciembre de 2025, su vida terminó bajo circunstancias que aún exigen respuestas.
Baffi luchó hasta donde su cuerpo pudo resistir.
Nosotros lucharemos hasta donde la ley lo permita.
El 21 de diciembre de 2025 dejamos a Baffi en Aniwaya, un centro ubicado en Tumbaco que ofrece diversos servicios para mascotas. Hace un par de años contratamos su servicio de adiestramiento. En esta ocasión, por primera vez, contratamos un servicio completamente distinto: el hospedaje canino.
Esto se debió a que nuestra familia deseaba estar unida durante Navidad y Año Nuevo en el extranjero. Parte de nuestra familia vive en Europa y otra parte en Ecuador, por lo que estas fechas son prácticamente las únicas en las que todos tenemos disponibilidad y vacaciones. Vivir permanentemente en el extranjero, lejos de nuestros seres queridos, hace que estar juntos y poder compartir, aunque sea por unos pocos días, sea algo muy significativo y profundamente anhelado por cada miembro de nuestra familia.
El 25 de diciembre de 2025, según indicó Aniwaya, planificaron en la tarde de ese día sacar a Baffi a dar un paseo fuera de sus instalaciones. Es importante señalar que dicho paseo no fue autorizado por nuestra familia, ni se nos informó del mismo cuando se contrató el servicio de hospedaje.
De acuerdo con la versión que nos fue comunicada, el empleado asignado para este paseo quien, según Aniwaya, "cuenta con formación especializada y capacitación continua en manejo, adiestramiento y modificación de conducta canina", colocó a Baffi una correa corta de aproximadamente 1,5 metros y salió con él de las instalaciones.
El dueño del establecimiento afirmó, de manera verbal y sin presentarnos hasta el momento ninguna evidencia, que durante ese paseo un perro atacó a Baffi mientras estaba bajo el cuidado de este empleado.
El ataque fue brutal. Las paredes del abdomen de Baffi fueron desgarradas con tal violencia que sus órganos quedaron expuestos. Además, sufrió lesiones graves en la vejiga, próstata, cuello y parte trasera. Esta condición no solo representaba un trauma físico severo, sino que también exponía su organismo a una contaminación inmediata, elevando significativamente el riesgo de una infección generalizada y falla multiorgánica.
Pese a la gravedad de la situación, el dueño de Aniwaya decidió trasladarlo a una clínica ubicada aproximadamente a 45 minutos del lugar, aun cuando habían centros médicos mucho más cercanos con atención las 24 horas los 365 días del año.
Como lo constatan los informes médicos, Baffi ingresó a la clínica en estado crítico, su condición fue catalogada de inmediato como una emergencia. Tanto las lesiones visibles como sus signos vitales evidenciaban la magnitud y gravedad del ataque. La intervención quirúrgica fue realizada únicamente con la autorización del dueño de Aniwaya, sin informar ni consultar previamente a nuestra familia, quienes hasta ese momento desconocíamos por completo la existencia y la severidad del ataque.
El dueño de Aniwaya recién nos informó sobre lo ocurrido aproximadamente 3 horas después del ataque cuando la operación ya había terminado y Baffi estaba despertando de la anestesia.
El 26 de diciembre de 2025 Baffi falleció por un paro cardiorrespiratorio multifactorial, consecuencia del fallo sistémico provocado por la gravedad del ataque.
El dueño de Aniwaya se comprometió en entregar toda la información y evidencias relacionadas a lo sucedido. Desde que fuimos informados del ataque, solicitamos un relato detallado de los hechos, incluyendo las condiciones del paseo, la capacitación del empleado, las medidas de emergencia aplicadas y las acciones preventivas existentes, ya que conocer esta información nos daría algo de paz.
Sin embargo, solo recibimos un relato general del dueño de Aniwaya. Ni siquiera pudimos hablar con el empleado que supuestamente estuvo con Baffi al momento del ataque. Además, fuimos informados de manera tardía y poco transparente. Como familia, tenemos derecho a conocer la verdad completa de lo ocurrido.
El caso de Baffi no puede quedar en silencio.
Este caso exige respuestas claras, acciones concretas y responsabilidades asumidas.
No estamos pidiendo favores. Estamos exigiendo el cumplimiento de la ley.
POR ESO EXIGIMOS A LAS AUTORIDADES:
1. Investigación inmediata, seria y transparente
Exigimos que se dé continuidad al proceso legal, garantizando una investigación formal que abarque de manera integral todos los hechos ocurridos antes, durante y después de la estancia, el ataque y la muerte de Baffi. Asimismo, solicitamos la debida diligencia, celeridad y un proceso exhaustivo y verídico en el desarrollo de la investigación.
2. Identificación y sanción de los responsables
Exigimos que se identifique a todos los responsables conforme a los hallazgos que arroje la indagación. Asimismo, solicitamos la aplicación de las sanciones administrativas, civiles y penales correspondientes, conforme a la ley vigente.
3. Evaluación del actuar de las entidades involucradas
Exigimos una evaluación completa y rigurosa del actuar de todas las entidades y personas que tenían responsabilidad en la prevención, manejo y respuesta ante lo ocurrido a Baffi. Esto incluye la identificación de posibles negligencias, omisiones o fallas, y la determinación de las responsabilidades correspondientes.
4. Aplicación efectiva de la ley de protección animal
Exigimos que la normativa vigente en Ecuador no sea ignorada ni aplicada de forma simbólica, sino ejecutada con rigor.
5. Implementación de medidas preventivas
Exigimos que las autoridades adopten medidas concretas y eficaces para evitar que situaciones como esta se repitan. Esto incluye:
- Establecer y supervisar protocolos de cuidado y seguridad en centros que ofrecen servicios para mascotas.
- Garantizar la inspección periódica de este tipo de establecimientos.
- Establecer canales de denuncia claros y accesibles para reportar incidentes de maltrato o negligencia.
Estas demandas legítimas pueden y deben cumplirse.
La ayuda de la comunidad es clave para que las siguientes autoridades actúen de inmediato:
- Unidad de Bienestar Animal (UBA): Debe intervenir en casos de maltrato, rescate, seguimiento y protección animal.
- Agencia Metropolitana de Control (AMC): Responsable de inspección, control y sanción de infracciones.
- Alcaldía y Municipio de Quito: Responsables de supervisar, coordinar y garantizar el cumplimiento de normas, programas y servicios municipales.
Baffi fue un perrito fuerte, independiente, alegre, leal y juguetón. Durante 10 años, llenó nuestras vidas de felicidad y amor. Baffi fue parte de nuestra vida, de cada celebración y también de los momentos más difíciles que atravesamos como familia.
Porque Baffi no fue solo un “perro”.
Baffi fue familia.
Su ausencia dejó un vacío inmenso, pero también una convicción profunda: su historia no puede quedar en silencio.
Compartir la historia de Baffi es un acto de amor. Con nuestro caso, queremos proteger a todas las personas que confían el cuidado de sus mascotas a terceros y, en especial, a ellas, nuestras mascotas; que no son objetos, sino familia.
Hablar de Baffi es defender a quienes no tienen voz. Es transformar el dolor en acción para que ningún otro perrito ni ninguna otra familia tenga que vivir una pérdida tan cruel y dolorosa como lo fue para nosotros.
Baffi no debe ser recordado solo por el dolor de su historia, sino por el cambio que puede inspirar.
Debe convertirse en un símbolo de la lucha por una sociedad que proteja a los animales.
Porque cuando defendemos a los animales, también defendemos la humanidad de nuestra sociedad.
✎𓂃FIRMA ESTA PETICIÓN Y AYÚDANOS A TRANSFORMAR EL NOMBRE DE BAFFI EN UN SÍMBOLO DE JUSTICIA.
#JUSTICIAPARABAFFI
TikTok: @justiciaparabaffi
Instagram: @justiciaparabaffi
Facebook: @Justicia Para Baffi

346
Las voces de los firmantes
Compartir esta petición
Petición creada en 21 de marzo de 2026