Por un IRPF más justo para determinados contribuyentes con varios pagadores


Por un IRPF más justo para determinados contribuyentes con varios pagadores
El problema
Probablemente todos estamos de acuerdo en que aquellos que tienen más ingresos contribuyan en mayor medida al erario público, por este motivo existe a la hora declarar el IRPF una importante diferencia, dependiendo de si los ingresos provienen de un solo pagador o de varios.
El problema del sistema tributario español es lo bajo que se sitúa el baremo, tanto para la cantidad que proviene de ese segundo pagador (1.500 euros anuales), como para los ingresos totales, haciendo que una ley pensada en principio para gravar los ingresos “extra” de ciertos ciudadanos (profesionales liberales, personas pluriempleadas…) termine perjudicando a las clases sociales menos favorecidas: parados, enfermos, personas con empleos precarios o pensionistas.
La ley española da lugar a extrañas paradojas, como que a un empleado por cuenta ajena que ha trabajado todo el año le salga la declaración de hacienda a devolver (o que aún en el caso de tener que pagar pueda acogerse a su derecho de no de declarar si no alcanza el tope de 22.000 euros anuales) y que al año siguiente, después de que le despidan (y por lo tanto haya cobrado su salario normal durante unos meses y la prestación por desempleo el resto del año) no solo se vea obligado a presentar la declaración, sino que además de haber perdido poder adquisitivo tenga que abonar al estado una cantidad demasiado elevada en relación con sus ingresos actuales.
A continuación plasmo otros dos ejemplos, esta vez son casos reales que demuestran la injusticia de este sistema fiscal:
- Caso 1: Trabajador por cuenta ajena que recibe unos 16.000 euros anuales a través de un único pagador. No tributa porque no llega al tope de 22.000 euros anuales, pero al año siguiente cae enfermo o sufre un accidente laboral y necesita una baja. Ese año sus ingresos totales son 15.308 euros provenientes de dos pagadores (la baja que cobra de la SS y que supera el límite de los 1.500 euros que se establece para el segundo pagador y el resto proveniente del salario por cuenta ajena). Cuando llegue la campaña de la Renta no solo estará obligado a declarar, sino que además deberá pagar aproximadamente unos 1200 euros.
- Caso 2: Mujer que percibe dos pequeñas pensiones. Una pensión es de viudez por el Instituto Social de la Marina y otra por su cotización a la Seguridad Social. En total sus ingresos suman 17.000 euros (13.000 + 4000). Los pensionistas que cobran la misma cantidad a través de un solo pagador no están obligados a presentar la declaración, pero en este caso, al ser dos pagadores, tiene que tributar cada año unos 1.700 euros aproximadamente.
Estos casos ilustran que este sistema fiscal es tremendamente injusto y penaliza a los eslabones más débiles de la sociedad, por lo que solicitamos al Ministerio de Hacienda una reforma del IRPF para los contribuyentes cuyos ingresos son modestos a pesar de provenir de varios pagadores. Dicha reforma puede realizarse subiendo el tope del segundo pagador o igualando el tope mínimo que establece la obligación de tributar a 22.000 euros anuales independientemente del numero de pagadores.

El problema
Probablemente todos estamos de acuerdo en que aquellos que tienen más ingresos contribuyan en mayor medida al erario público, por este motivo existe a la hora declarar el IRPF una importante diferencia, dependiendo de si los ingresos provienen de un solo pagador o de varios.
El problema del sistema tributario español es lo bajo que se sitúa el baremo, tanto para la cantidad que proviene de ese segundo pagador (1.500 euros anuales), como para los ingresos totales, haciendo que una ley pensada en principio para gravar los ingresos “extra” de ciertos ciudadanos (profesionales liberales, personas pluriempleadas…) termine perjudicando a las clases sociales menos favorecidas: parados, enfermos, personas con empleos precarios o pensionistas.
La ley española da lugar a extrañas paradojas, como que a un empleado por cuenta ajena que ha trabajado todo el año le salga la declaración de hacienda a devolver (o que aún en el caso de tener que pagar pueda acogerse a su derecho de no de declarar si no alcanza el tope de 22.000 euros anuales) y que al año siguiente, después de que le despidan (y por lo tanto haya cobrado su salario normal durante unos meses y la prestación por desempleo el resto del año) no solo se vea obligado a presentar la declaración, sino que además de haber perdido poder adquisitivo tenga que abonar al estado una cantidad demasiado elevada en relación con sus ingresos actuales.
A continuación plasmo otros dos ejemplos, esta vez son casos reales que demuestran la injusticia de este sistema fiscal:
- Caso 1: Trabajador por cuenta ajena que recibe unos 16.000 euros anuales a través de un único pagador. No tributa porque no llega al tope de 22.000 euros anuales, pero al año siguiente cae enfermo o sufre un accidente laboral y necesita una baja. Ese año sus ingresos totales son 15.308 euros provenientes de dos pagadores (la baja que cobra de la SS y que supera el límite de los 1.500 euros que se establece para el segundo pagador y el resto proveniente del salario por cuenta ajena). Cuando llegue la campaña de la Renta no solo estará obligado a declarar, sino que además deberá pagar aproximadamente unos 1200 euros.
- Caso 2: Mujer que percibe dos pequeñas pensiones. Una pensión es de viudez por el Instituto Social de la Marina y otra por su cotización a la Seguridad Social. En total sus ingresos suman 17.000 euros (13.000 + 4000). Los pensionistas que cobran la misma cantidad a través de un solo pagador no están obligados a presentar la declaración, pero en este caso, al ser dos pagadores, tiene que tributar cada año unos 1.700 euros aproximadamente.
Estos casos ilustran que este sistema fiscal es tremendamente injusto y penaliza a los eslabones más débiles de la sociedad, por lo que solicitamos al Ministerio de Hacienda una reforma del IRPF para los contribuyentes cuyos ingresos son modestos a pesar de provenir de varios pagadores. Dicha reforma puede realizarse subiendo el tope del segundo pagador o igualando el tope mínimo que establece la obligación de tributar a 22.000 euros anuales independientemente del numero de pagadores.

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Petición creada en 28 de mayo de 2013
