Defender la formación específica en la Educación Social y el derecho de nuestros usuarios a la atención profesional formada.

El problema

MANIFIESTO CONTRA EL INTRUSISMO Y LA INDEFENSIÓN EN LA EDUCACIÓN SOCIAL:


Como educadores sociales nos encontramos a diario con un doble obstáculo:

- Por un lado, vemos que otras profesiones usurpan nuestro campo de actuación profesional. Tras años de formación académica universitaria, desembocamos en el mercado laboral con el gran hándicap de no tener posibilidades de trabajar en lo que hemos invertido tanto esfuerzo y trabajo. A la escasez de ofertas de empleo debido a la crisis económica hay que añadir que diferentes profesionales ocupan el puesto de educadores sociales sin serlo.

- En segundo lugar, y no menos importante, nos encontramos con la indefensión que sufre nuestra formación académica por parte de los propios Colegios Profesionales, ya que la habilitación (INCONCEBIBLE en ninguna otra profesión) está acabando con cualquier oportunidad laboral para los titulados en Educación Social. La creación de cada Colegio Profesional de Educadores Sociales abre el proceso de la habilitación, mediante el cual se da permiso para seguir ejerciendo nuestra labor a quienes han trabajado durante años sin la formación específica como educadores sociales (existiendo promociones completas de titulados desde el año 1994). Esta situación fomenta que los habilitados partan con una ventaja insuperable por los titulados: la experiencia profesional (sin haberse preparado para tenerla, pero experiencia).

Los verdaderos perjudicados por esta situación son nuestros usuarios. Las personas con necesidades educativas tienen derecho a una atención formada, preparada. La intervención socioeducativa debe ser profesional. En la Universidad adquirimos conocimientos, entrenamos las habilidades sociales, nos formamos en Educación en valores, aprendemos el desempeño de nuestra labor.

No queremos reflejar que otros profesionales del ámbito social no merezcan un puesto de trabajo, lo que queremos defender es la NO intromisión de otras profesiones en nuestro ámbito específico de trabajo, que es la Educación Social. Los educadores no podemos ocupar otros puestos ¿por qué tenemos que consentir esta situación desde nuestra esfera profesional?

Por ello, pedimos que (desde esta iniciativa) se regulen los ámbitos de actuación y no se permita el intrusismo, exigiendo la TITULACIÓN UNIVERSITARIA ESPECÍFICA EN EDUCACIÓN SOCIAL para acceder al puesto de EDUCADOR SOCIAL, como en el resto de profesiones. Además, solicitamos al Consejo General de Colegios de Educadoras y Educadores Sociales que DEFIENDA MÁS la formación específica en Educación Social y, por tanto, ofrezca una solución a la desventaja con la que partimos los titulados frente a las habilitaciones. Ya somos demasiados educadores sin empleo como para seguir habilitando a más personas que NO se han formado para ejercer nuestra labor. NO pedimos que se retiren las habilitaciones ya concedidas, pero sí que no se concedan más o, al menos, que se haga una prueba de aptitudes y conocimientos específicos para el desempeño de nuestra profesión.

También hacemos un llamamiento a todas esas profesiones que se quieran unir para tener mayor peso y así hacernos visibles.

Por respeto a nuestros usuarios, a nuestra labor y a nosotros mismos/as, por una Educación Social formada, por una intervención socioeducativa profesional, FIRMA y DIFUNDE.

Esta petición ha conseguido 1142 firmas

El problema

MANIFIESTO CONTRA EL INTRUSISMO Y LA INDEFENSIÓN EN LA EDUCACIÓN SOCIAL:


Como educadores sociales nos encontramos a diario con un doble obstáculo:

- Por un lado, vemos que otras profesiones usurpan nuestro campo de actuación profesional. Tras años de formación académica universitaria, desembocamos en el mercado laboral con el gran hándicap de no tener posibilidades de trabajar en lo que hemos invertido tanto esfuerzo y trabajo. A la escasez de ofertas de empleo debido a la crisis económica hay que añadir que diferentes profesionales ocupan el puesto de educadores sociales sin serlo.

- En segundo lugar, y no menos importante, nos encontramos con la indefensión que sufre nuestra formación académica por parte de los propios Colegios Profesionales, ya que la habilitación (INCONCEBIBLE en ninguna otra profesión) está acabando con cualquier oportunidad laboral para los titulados en Educación Social. La creación de cada Colegio Profesional de Educadores Sociales abre el proceso de la habilitación, mediante el cual se da permiso para seguir ejerciendo nuestra labor a quienes han trabajado durante años sin la formación específica como educadores sociales (existiendo promociones completas de titulados desde el año 1994). Esta situación fomenta que los habilitados partan con una ventaja insuperable por los titulados: la experiencia profesional (sin haberse preparado para tenerla, pero experiencia).

Los verdaderos perjudicados por esta situación son nuestros usuarios. Las personas con necesidades educativas tienen derecho a una atención formada, preparada. La intervención socioeducativa debe ser profesional. En la Universidad adquirimos conocimientos, entrenamos las habilidades sociales, nos formamos en Educación en valores, aprendemos el desempeño de nuestra labor.

No queremos reflejar que otros profesionales del ámbito social no merezcan un puesto de trabajo, lo que queremos defender es la NO intromisión de otras profesiones en nuestro ámbito específico de trabajo, que es la Educación Social. Los educadores no podemos ocupar otros puestos ¿por qué tenemos que consentir esta situación desde nuestra esfera profesional?

Por ello, pedimos que (desde esta iniciativa) se regulen los ámbitos de actuación y no se permita el intrusismo, exigiendo la TITULACIÓN UNIVERSITARIA ESPECÍFICA EN EDUCACIÓN SOCIAL para acceder al puesto de EDUCADOR SOCIAL, como en el resto de profesiones. Además, solicitamos al Consejo General de Colegios de Educadoras y Educadores Sociales que DEFIENDA MÁS la formación específica en Educación Social y, por tanto, ofrezca una solución a la desventaja con la que partimos los titulados frente a las habilitaciones. Ya somos demasiados educadores sin empleo como para seguir habilitando a más personas que NO se han formado para ejercer nuestra labor. NO pedimos que se retiren las habilitaciones ya concedidas, pero sí que no se concedan más o, al menos, que se haga una prueba de aptitudes y conocimientos específicos para el desempeño de nuestra profesión.

También hacemos un llamamiento a todas esas profesiones que se quieran unir para tener mayor peso y así hacernos visibles.

Por respeto a nuestros usuarios, a nuestra labor y a nosotros mismos/as, por una Educación Social formada, por una intervención socioeducativa profesional, FIRMA y DIFUNDE.

Petición cerrada

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Los destinatarios de la petición

Estudiantes y profesionales de Educación Social, Asociaciones, ONGs y empresas que trabajan en el ám
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