#SalvarLasNucleares


#SalvarLasNucleares
El problema
Únete a mi campaña para evitar el cierre de las centrales nucleares españolas, necesarias para garantizar un suministro eléctrico bajo en emisiones, fiable, asequible, seguro y sostenible, en colaboración con las energías renovables en la transición energética.
Soy Alfredo García, más conocido en las redes sociales como @OperadorNuclear. Trabajo en el sector nuclear desde 1998, colaborando en la operación segura de los dos reactores de la central nuclear de Ascó, en Tarragona. Desde 2016 compagino mi trabajo con una intensa labor de divulgación sobre ciencia y tecnología nuclear, defendiendo el imprescindible papel de la energía nuclear ante los enormes retos a los que se enfrenta la humanidad.
Como profesional nuclear, soy un socio más de la Sociedad Nuclear Española (SNE), que el 1 de marzo de 2023 hizo público un manifiesto en defensa de las centrales nucleares como fuente de energía estratégica en España, cuyo cierre progresivo está previsto entre 2027 y 2035. Un manifiesto al que me adhiero, que sirve de base para mi petición y que te pido que leas con atención, consultando si lo deseas las referencias enlazadas para contrastar y ampliar la información aportada.
Manifiesto de los profesionales nucleares
Europa atraviesa una crisis energética sin precedentes en medio de la implementación de su estrategia de lucha contra el cambio climático, y lo hace en un contexto de costes de la energía descontrolados por la crisis del gas natural, el petróleo y las materias primas, y por la guerra de Ucrania, con una gran dependencia geoestratégica de terceros, con diferentes planes y prioridades entre los países que se reflejan en unos precios de la energía que no permiten ser competitivas a las industrias ni a las empresas. Todo ello tiene un innegable impacto en el empleo y en el bienestar de las personas.
Ante esta situación, la contención de los costes energéticos aparece como una de las principales preocupaciones de empresas y ciudadanos, y la independencia energética, la garantía de suministro y la lucha contra el cambio climático cobran una especial relevancia en el debate público.
Es incuestionable la urgencia de afrontar los grandes retos que tenemos. Según la hoja de ruta de la UE, se prevé que la demanda eléctrica se duplique de aquí al 2050, lo que lleva a potenciar el crecimiento de la generación eléctrica libre de carbono y el abandono de las fuentes de energía basadas en combustibles fósiles tan pronto como sea posible. La conclusión de este análisis es que lo prudente y razonable es, al menos, retrasar el cierre de la generación nuclear en España, conclusión a la que están llegando en todos los países de la UE que disponen de centrales nucleares, excepto España.
En el caso de nuestro país, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) prevé a 2030 un crecimiento en la potencia instalada renovable variable y un desarrollo de las tecnologías de almacenamiento que, hoy por hoy, están lejos de cumplirse. El PNIEC debe revisarse en 2023 ante un escenario de incertidumbre geopolítica y escalada de precios descontrolada.
La política energética debería garantizar el suministro y cumplir con los objetivos de descarbonización marcados por la UE con un precio competitivo, para ello es imperativo trabajar con rigor en un sistema prácticamente aislado como el ibérico, con pocas interconexiones, con restricciones de red de transporte, con condiciones climáticas cada vez más exigentes (olas de calor y de frío, sequías extremas o periodos de ausencia de viento) y con una elevada dependencia energética de los combustibles fósiles.
El calendario de cierre del parque nuclear español contempla la reducción de aproximadamente 4 GW de potencia instalada entre 2027 y 2030 (Almaraz 1 y 2, Ascó 1 y Cofrentes). Eso supone perder un 12% de la electricidad generada en nuestro país y una fuente de energía que está conteniendo los precios del mercado mayorista. Tanto la Agencia Internacional de la Energía (AIE) como el colegio de Enginyers Industrials de Catalunya (EIC) en sendos informes publicados recientemente, advierten al Gobierno del riesgo que supone el cierre de los reactores nucleares españoles. Junto con los cierres previstos de los tres últimos reactores (Ascó 2, Vandellós 2 y Trillo) perderemos más del 20% de nuestra producción eléctrica, un tercio de la producción baja en emisiones de gases de efecto invernadero, que será sustituida esencialmente por centrales de ciclo combinado, que queman gas natural. El resultado será un mayor precio de la electricidad, más emisiones y mayor dependencia energética del exterior.
2023 es un año clave para España, ya que, si en 2024 no se ha tomado una decisión en firme sobre la contribución de la energía nuclear en el periodo 2030-2050, no habrá vuelta atrás y se confirmará técnicamente el cierre definitivo de Almaraz 1 y su aporte a la red eléctrica española, junto con el resto de reactores durante los años posteriores.
Diez razones para entender por qué necesitamos #SalvarLasNucleares:
- La hoja de ruta de la UE prevé que la demanda eléctrica se duplique de aquí al 2050.
- Una sola fuente de energía no podrá cubrir todas nuestras necesidades. Es imprescindible contar con una cesta energética equilibrada basada en fuentes bajas en carbono que garantice un suministro estable, económico, seguro y sostenible; garante de la independencia energética de nuestro país ante incidentes geopolíticos o climáticos.
- Depender de los combustibles fósiles es cada vez más insostenible. Según la Organización Mundial de la Salud, se calcula que cada año la exposición a la contaminación del aire causa 7 millones de muertes prematuras, debido a todos los factores contaminantes.
- Con el ritmo de producción actual se prevé que las emisiones aumenten un 14% esta década, dificultando seriamente el cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París de 2015.
- La Unión Europea clasificó como sostenible la energía nuclear para alcanzar el objetivo de plena descarbonización en 2050, tras un estudio del Centro Común de Investigación de la UE que demostraba que la energía nuclear no supone un daño para el medioambiente, considerándola desde entonces necesaria para la transición hacia una generación sin emisiones de dióxido de carbono, principal causante del efecto invernadero. La ONU, por su parte, advirtió en 2021 que los objetivos globales para frenar el calentamiento global NO podrán alcanzarse si se excluye a la nuclear.
- La energía nuclear produce el 50% de la energía eléctrica baja en emisiones de CO2 de la Unión Europea.
- Las centrales nucleares españolas funcionan de manera segura, fiable y eficiente, con resultados excelentes. Están diseñadas, mantenidas y operadas de manera fiable y segura siguiendo los más exigentes estándares internacionales coordinados por el Organismo Interacional de la Energía Atómica (OIEA) y la supervisión de un organismo independiente como es el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).
- La industria nuclear española es una fuente de empleo cualificado, de riqueza económica y de bienestar social. Aporta más de 1000 millones de € al año en impuestos y genera más de 20.000 puestos de trabajo altamente cualificados.
- La energía nuclear suma varias décadas generando de manera continuada más del 20% de la electricidad consumida en España y ayudando a contener los costes de la energía.
- A día de hoy, es técnicamente imposible que los objetivos de descarbonización recogidos por el PNIEC se cumplan si se cierran 4 centrales nucleares antes de finalizar 2030.
Como profesionales nucleares, y en base a nuestros conocimientos técnicos y experiencia del sector, avalamos el funcionamiento seguro de las centrales nucleares de este país y su capacidad para continuar operando hasta los 60 años o más sin que exista ningún límite legislativo o técnico establecido a priori que lo impida.
La fecha de cierre del parque nuclear es un debate que se fundamenta únicamente en criterios políticos y fiscales, no técnicos. Si no se revisa la fiscalidad a la generación nuclear y no se informa al público con independencia y veracidad sobre la contribución que realiza la energía nuclear, se estará perdiendo un recurso valioso para alcanzar los objetivos energéticos, medioambientales y de calidad de vida. Países como EEUU, Francia, Japón o Bélgica están ampliando la vida de sus reactores hasta los 60 años e incluso 80 años en algunos casos. La operación más allá de los 40 años de las centrales no supone un reto tecnológico ni económico, de hecho, la IEA (Agencia Internacional de la Energía) defiende que es la forma más barata de producción eléctrica en todo el mundo, si no se lastra esta energía con tributos.
Un Plan de Energía que tenga como objetivo luchar contra el cambio climático manteniendo la competitividad no puede prescindir de la energía nuclear. Pero el futuro de la energía nuclear pasa por su viabilidad económica y competitiva a largo plazo, para ello se necesita una regulación estable y predecible. Una estrategia que se ha adoptado en muchos países del mundo que cuentan con la energía nuclear en su cesta energética posicionándola como fuente de energía competitiva, fiable y limpia. Además de los 32 países que ya operan centrales nucleares, más de 30 países están iniciando, planificando o considerando programas de energía nuclear, no solo en Asia y América sino también en Europa.
Petición al Gobierno
Desde la Sociedad Nuclear Española, como profesionales nucleares y miembros de la sociedad civil, queremos dirigirnos al Gobierno de España para reclamar la continuidad del parque nuclear español. Para ello, solicitamos que:
- Se revise la contribución de la energía nuclear al PNIEC, puesto que las centrales nucleares españolas han sido la primera fuente de generación de energía eléctrica durante más de 10 años, aportando más del 20% de la demanda y generando, directa e indirectamente, miles de puestos de empleo de alta calidad y larga duración.
- Se genere un marco económico, fiscal y regulatorio estable y adecuado que permita la continuidad del parque nuclear en España como un recurso necesario para la transición energética hacia una economía descarbonizada. España no se puede permitir el lujo de prescindir de una fuente baja en carbono, estable y poco dependiente de factores externos. Para ello es necesario que haya voluntad política y que se tomen decisiones en consecuencia.
- Se reconozca el papel clave de las centrales nucleares en la producción de energía de base que complementa y respalda el crecimiento de las renovables en nuestro país. Ante la dicotomía de “o las unas o las otras” defendemos que son el binomio perfecto para alcanzar una cesta energética independiente, competitiva y sostenible (tanto a nivel económico como en el cumplimiento de los objetivos europeos para la reducción de emisiones).
- Se evite argumentar que no sabemos qué hacer con los residuos radiactivos, cuando existen soluciones tecnológicas probadas internacionalmente tanto para la gestión temporal como para la gestión definitiva de los mismos.
- Se reconozca pública y políticamente el papel que juegan las centrales nucleares españolas para proporcionar de manera estable un bien necesario y estratégico como es la energía eléctrica, vector necesario para el desarrollo económico y la competitividad del país.
Para que la continuidad del parque nuclear sea un hecho, los profesionales nucleares ofrecemos nuestro compromiso de seguir trabajando de manera segura, fiable y sostenible en la operación de estas instalaciones, de manera que su capacidad de generación siga intacta durante las próximas décadas.
En base a todo lo expuesto, te solicito y te agradeceré que nos ayudes a #SalvarLasNucleares españolas firmando esta petición.

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El problema
Únete a mi campaña para evitar el cierre de las centrales nucleares españolas, necesarias para garantizar un suministro eléctrico bajo en emisiones, fiable, asequible, seguro y sostenible, en colaboración con las energías renovables en la transición energética.
Soy Alfredo García, más conocido en las redes sociales como @OperadorNuclear. Trabajo en el sector nuclear desde 1998, colaborando en la operación segura de los dos reactores de la central nuclear de Ascó, en Tarragona. Desde 2016 compagino mi trabajo con una intensa labor de divulgación sobre ciencia y tecnología nuclear, defendiendo el imprescindible papel de la energía nuclear ante los enormes retos a los que se enfrenta la humanidad.
Como profesional nuclear, soy un socio más de la Sociedad Nuclear Española (SNE), que el 1 de marzo de 2023 hizo público un manifiesto en defensa de las centrales nucleares como fuente de energía estratégica en España, cuyo cierre progresivo está previsto entre 2027 y 2035. Un manifiesto al que me adhiero, que sirve de base para mi petición y que te pido que leas con atención, consultando si lo deseas las referencias enlazadas para contrastar y ampliar la información aportada.
Manifiesto de los profesionales nucleares
Europa atraviesa una crisis energética sin precedentes en medio de la implementación de su estrategia de lucha contra el cambio climático, y lo hace en un contexto de costes de la energía descontrolados por la crisis del gas natural, el petróleo y las materias primas, y por la guerra de Ucrania, con una gran dependencia geoestratégica de terceros, con diferentes planes y prioridades entre los países que se reflejan en unos precios de la energía que no permiten ser competitivas a las industrias ni a las empresas. Todo ello tiene un innegable impacto en el empleo y en el bienestar de las personas.
Ante esta situación, la contención de los costes energéticos aparece como una de las principales preocupaciones de empresas y ciudadanos, y la independencia energética, la garantía de suministro y la lucha contra el cambio climático cobran una especial relevancia en el debate público.
Es incuestionable la urgencia de afrontar los grandes retos que tenemos. Según la hoja de ruta de la UE, se prevé que la demanda eléctrica se duplique de aquí al 2050, lo que lleva a potenciar el crecimiento de la generación eléctrica libre de carbono y el abandono de las fuentes de energía basadas en combustibles fósiles tan pronto como sea posible. La conclusión de este análisis es que lo prudente y razonable es, al menos, retrasar el cierre de la generación nuclear en España, conclusión a la que están llegando en todos los países de la UE que disponen de centrales nucleares, excepto España.
En el caso de nuestro país, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) prevé a 2030 un crecimiento en la potencia instalada renovable variable y un desarrollo de las tecnologías de almacenamiento que, hoy por hoy, están lejos de cumplirse. El PNIEC debe revisarse en 2023 ante un escenario de incertidumbre geopolítica y escalada de precios descontrolada.
La política energética debería garantizar el suministro y cumplir con los objetivos de descarbonización marcados por la UE con un precio competitivo, para ello es imperativo trabajar con rigor en un sistema prácticamente aislado como el ibérico, con pocas interconexiones, con restricciones de red de transporte, con condiciones climáticas cada vez más exigentes (olas de calor y de frío, sequías extremas o periodos de ausencia de viento) y con una elevada dependencia energética de los combustibles fósiles.
El calendario de cierre del parque nuclear español contempla la reducción de aproximadamente 4 GW de potencia instalada entre 2027 y 2030 (Almaraz 1 y 2, Ascó 1 y Cofrentes). Eso supone perder un 12% de la electricidad generada en nuestro país y una fuente de energía que está conteniendo los precios del mercado mayorista. Tanto la Agencia Internacional de la Energía (AIE) como el colegio de Enginyers Industrials de Catalunya (EIC) en sendos informes publicados recientemente, advierten al Gobierno del riesgo que supone el cierre de los reactores nucleares españoles. Junto con los cierres previstos de los tres últimos reactores (Ascó 2, Vandellós 2 y Trillo) perderemos más del 20% de nuestra producción eléctrica, un tercio de la producción baja en emisiones de gases de efecto invernadero, que será sustituida esencialmente por centrales de ciclo combinado, que queman gas natural. El resultado será un mayor precio de la electricidad, más emisiones y mayor dependencia energética del exterior.
2023 es un año clave para España, ya que, si en 2024 no se ha tomado una decisión en firme sobre la contribución de la energía nuclear en el periodo 2030-2050, no habrá vuelta atrás y se confirmará técnicamente el cierre definitivo de Almaraz 1 y su aporte a la red eléctrica española, junto con el resto de reactores durante los años posteriores.
Diez razones para entender por qué necesitamos #SalvarLasNucleares:
- La hoja de ruta de la UE prevé que la demanda eléctrica se duplique de aquí al 2050.
- Una sola fuente de energía no podrá cubrir todas nuestras necesidades. Es imprescindible contar con una cesta energética equilibrada basada en fuentes bajas en carbono que garantice un suministro estable, económico, seguro y sostenible; garante de la independencia energética de nuestro país ante incidentes geopolíticos o climáticos.
- Depender de los combustibles fósiles es cada vez más insostenible. Según la Organización Mundial de la Salud, se calcula que cada año la exposición a la contaminación del aire causa 7 millones de muertes prematuras, debido a todos los factores contaminantes.
- Con el ritmo de producción actual se prevé que las emisiones aumenten un 14% esta década, dificultando seriamente el cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París de 2015.
- La Unión Europea clasificó como sostenible la energía nuclear para alcanzar el objetivo de plena descarbonización en 2050, tras un estudio del Centro Común de Investigación de la UE que demostraba que la energía nuclear no supone un daño para el medioambiente, considerándola desde entonces necesaria para la transición hacia una generación sin emisiones de dióxido de carbono, principal causante del efecto invernadero. La ONU, por su parte, advirtió en 2021 que los objetivos globales para frenar el calentamiento global NO podrán alcanzarse si se excluye a la nuclear.
- La energía nuclear produce el 50% de la energía eléctrica baja en emisiones de CO2 de la Unión Europea.
- Las centrales nucleares españolas funcionan de manera segura, fiable y eficiente, con resultados excelentes. Están diseñadas, mantenidas y operadas de manera fiable y segura siguiendo los más exigentes estándares internacionales coordinados por el Organismo Interacional de la Energía Atómica (OIEA) y la supervisión de un organismo independiente como es el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).
- La industria nuclear española es una fuente de empleo cualificado, de riqueza económica y de bienestar social. Aporta más de 1000 millones de € al año en impuestos y genera más de 20.000 puestos de trabajo altamente cualificados.
- La energía nuclear suma varias décadas generando de manera continuada más del 20% de la electricidad consumida en España y ayudando a contener los costes de la energía.
- A día de hoy, es técnicamente imposible que los objetivos de descarbonización recogidos por el PNIEC se cumplan si se cierran 4 centrales nucleares antes de finalizar 2030.
Como profesionales nucleares, y en base a nuestros conocimientos técnicos y experiencia del sector, avalamos el funcionamiento seguro de las centrales nucleares de este país y su capacidad para continuar operando hasta los 60 años o más sin que exista ningún límite legislativo o técnico establecido a priori que lo impida.
La fecha de cierre del parque nuclear es un debate que se fundamenta únicamente en criterios políticos y fiscales, no técnicos. Si no se revisa la fiscalidad a la generación nuclear y no se informa al público con independencia y veracidad sobre la contribución que realiza la energía nuclear, se estará perdiendo un recurso valioso para alcanzar los objetivos energéticos, medioambientales y de calidad de vida. Países como EEUU, Francia, Japón o Bélgica están ampliando la vida de sus reactores hasta los 60 años e incluso 80 años en algunos casos. La operación más allá de los 40 años de las centrales no supone un reto tecnológico ni económico, de hecho, la IEA (Agencia Internacional de la Energía) defiende que es la forma más barata de producción eléctrica en todo el mundo, si no se lastra esta energía con tributos.
Un Plan de Energía que tenga como objetivo luchar contra el cambio climático manteniendo la competitividad no puede prescindir de la energía nuclear. Pero el futuro de la energía nuclear pasa por su viabilidad económica y competitiva a largo plazo, para ello se necesita una regulación estable y predecible. Una estrategia que se ha adoptado en muchos países del mundo que cuentan con la energía nuclear en su cesta energética posicionándola como fuente de energía competitiva, fiable y limpia. Además de los 32 países que ya operan centrales nucleares, más de 30 países están iniciando, planificando o considerando programas de energía nuclear, no solo en Asia y América sino también en Europa.
Petición al Gobierno
Desde la Sociedad Nuclear Española, como profesionales nucleares y miembros de la sociedad civil, queremos dirigirnos al Gobierno de España para reclamar la continuidad del parque nuclear español. Para ello, solicitamos que:
- Se revise la contribución de la energía nuclear al PNIEC, puesto que las centrales nucleares españolas han sido la primera fuente de generación de energía eléctrica durante más de 10 años, aportando más del 20% de la demanda y generando, directa e indirectamente, miles de puestos de empleo de alta calidad y larga duración.
- Se genere un marco económico, fiscal y regulatorio estable y adecuado que permita la continuidad del parque nuclear en España como un recurso necesario para la transición energética hacia una economía descarbonizada. España no se puede permitir el lujo de prescindir de una fuente baja en carbono, estable y poco dependiente de factores externos. Para ello es necesario que haya voluntad política y que se tomen decisiones en consecuencia.
- Se reconozca el papel clave de las centrales nucleares en la producción de energía de base que complementa y respalda el crecimiento de las renovables en nuestro país. Ante la dicotomía de “o las unas o las otras” defendemos que son el binomio perfecto para alcanzar una cesta energética independiente, competitiva y sostenible (tanto a nivel económico como en el cumplimiento de los objetivos europeos para la reducción de emisiones).
- Se evite argumentar que no sabemos qué hacer con los residuos radiactivos, cuando existen soluciones tecnológicas probadas internacionalmente tanto para la gestión temporal como para la gestión definitiva de los mismos.
- Se reconozca pública y políticamente el papel que juegan las centrales nucleares españolas para proporcionar de manera estable un bien necesario y estratégico como es la energía eléctrica, vector necesario para el desarrollo económico y la competitividad del país.
Para que la continuidad del parque nuclear sea un hecho, los profesionales nucleares ofrecemos nuestro compromiso de seguir trabajando de manera segura, fiable y sostenible en la operación de estas instalaciones, de manera que su capacidad de generación siga intacta durante las próximas décadas.
En base a todo lo expuesto, te solicito y te agradeceré que nos ayudes a #SalvarLasNucleares españolas firmando esta petición.

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Petición creada en 4 de marzo de 2023
