

Suma y sigue. Nuevamente se produce la injusta situación que dio lugar a esta alerta.
La comisión de escolarización del ayuntamiento nos ha comunicado que debemos matricular en nuestro centro concertado un menor cuya familia se ha trasladado a San Antonio de Benagéber. Lo grave es que dos colegialas internas del mismo curso académico, fueron derivadas en noviembre de 2018 y en marzo de 2019 al CEIP de la localidad.
La norma del equilibrio en el volumen de alumnos por aula, que se obstina en aplicar la administración educativa de la Comunidad Valenciana, vuelve a perjudicar fehacientemente a los niños valencianos de las familias con menos recursos, y ya van veinte. Los responsables de la administración, en lugar de mirar por la equidad, aplican la igualdad. Los colegiales internos no pueden ir a su Colegio porque es un centro concertado.
Ni la valoración del Colegio Imperial en su acción social, ni los apoyos recibidos a la candidatura del Princesa de Asturias de la Concordia 2019, ni los escritos con argumentario remitidos a la Generalitat, ni las reclamaciones de los propios padres de los colegiales...
Disgusto, indignación y frustración