
Queridos firmantes,
Mañana jueves 14 de abril se vota en el Congreso la Ley Integral contra la violencia en la Infancia y la Adolescencia. Entre muchas medidas importantes incluye la reforma de los plazos de prescripción en los delitos de pederastia. Hemos estado peleando hasta el último minuto. Inicialmente la propuesta del Gobierno daba a las víctimas doce años más para denunciar. Gracias a la presión que hemos ejercido conjuntamente las organizaciones de protección a la infancia como Plataforma por la Infancia y la campaña de #ElAbusoNoPrescribe hemos conseguido ampliarlo otros cinco años adicionales. Tras la aprobación de la ley, en nuestro país las víctimas podrán denunciar como mínimo hasta los 40 años de edad. En los casos más graves podrán hacerlo hasta los 55 años. Es un paso gigantesco en la buena dirección. No es la imprescriptibilidad como habíamos pedido inicialmente pero la política es el arte de lo posible. Nada importante se consigue a la primera.
Me he pasado toda la tarde mandando mensajes y llamando a todas las personas que durante estos cinco años han participado en el proyecto. Periodistas, supervivientes, activistas, políticos, representantes de la sociedad civil. Todos han puesto su pequeño granito de arena. Pero quería agradecer especialmente el apoyo que nos habéis dado vosotros, los firmantes. Vuestros cientos de miles de firmas pusieron el problema en la agenda política y mediática. No os podéis imaginar las fuertes resistencias que nos encontramos inicialmente. El mundo del derecho no entendía nuestra propuesta, por qué las víctimas necesitábamos décadas para poder denunciar. Debería haberlo sido, pero no ha sido una ley fácil de aprobar. La hemos tenido que pelear mucho. Pero sin vuestro apoyo, vuestras firmas, vuestro compromiso difundiendo nuestra campaña en redes sociales, probablemente hubiera sido imposible.
Lo que más me alegra es que sé, tras leer los comentarios que habéis realizado, que muchos de vosotros sois supervivientes de abusos sexuales infantiles. Resulta muy difícil vencer los sentimientos de culpa, verguenza, miedo que el abuso nos provoca. Hay veces que la única manera que tiene una víctima de explicar su historia es de forma anónima, porque le da seguridad. Espero que haber participado en este movimiento por los derechos de la infancia os ayude a reencontrar vuestra voz, vuestro poder interior, vuestra esperanza en que las cosas pueden mejorar.
Hoy le explicaba a una amiga y superviviente. Por fin esta noche voy a poder dormir en paz. Y los que van a tener que dormir intranquilos van a ser los pederastas que abusan de nuestros niños. Porque saben que a partir de ahora es menos probable que sus crímenes queden impunes. A partir de mañana España es un poco más justa, más decente, más democrática. Gracias de nuevo por hacerlo posible. Un fuerte abrazo.
Miguel Hurtado