Actualización de la peticiónNo habrá paz para los malvados. Para que los delitos sexuales contra menores no prescribanLa importancia de una reforma ambiciosa de la ley de prescripción en los delitos de pederastia
Miguel HurtadoEspaña
10 may 2019

Recientemente se hizo pública la sentencia condenando a Joaquín Benítez, el pederasta en serie del colegio de la orden Marista Les Corts, en Barcelona, a 21 años de prisión. Solo se le ha juzgado por los abusos cometidos contra cuatro víctimas, ya que el resto han prescrito. Desgraciadamente no es un caso aislado. La agencia Efe ha realizado un recuento del número de víctimas y pederastas en instituciones religiosas de Cataluña que han salido a la luz en los últimos años. Las cifras son escalofriantes, 170 víctimas de 48 religiosos/laicos. Creo que hay cuatro elementos fundamentales que tenemos que tener en cuenta para contextualizar, analizar y valorar estas cifras:

1) Las cifras son incompletas:  Por ejemplo no incluye a las diez víctimas del hermano Moises en el Colegio Marista Montserrat de Lleida. En los próximos años el número de víctimas y acusados seguirá creciendo a medida que hayan nuevas denuncias. 

2) Ha existido una impunidad casi total por culpa de la prescripción: De esos 48 supuestos pederastas solo dos han sido condenados por la justicia civil, Joaquín Benitez de los colegios maristas y el padre Lluís Tó del colegio Jesuita de Sarria (4% del total). El resto no han sido investigados/juzgados porque el delito ha prescrito. Aún más escandaloso, solo 5 víctimas (el 2.9% del total) han sido resarcidas por la justicia. 

3) Las cifras solo reflejan el problema en una institución, la Iglesia. La pederastia es una epidemia silenciada. Hay numerosos pederastas en serie en otras instituciones  (deportivas, de ocio y tiempo libre, la familia)  que también se han ido de rositas porque el delito ha prescrito.

4) Las cifras se limitan únicamente a Cataluña. Obviamente la pederastia es un problema de salud pública en toda España. No es que en Catalunya hayan más casos es que ha denunciado más. Pero tarde o temprano habrá un efecto contagio y las víctimas del resto del estado comenzarán a perder el miedo y denunciar en los medios y en la justicia.  

Por este motivo es urgente que el Gobierno y el Parlamento realicen una reforma ambiciosa de los plazos de prescripción en los delitos de pederastia. La propuesta que el Gobierno del PSOE presentó en la pasada legislatura, que el plazo de prescripción comience a contar a partir de los 30 años, es claramente insuficiente. No podemos permitir que la valentía de tantas y tantas víctimas al denunciar los abusos caiga en saco roto.  

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