

Este martes 22 de febrero, nos reunimos con Dña. Pilar Aparicio, la Directora General de Salud Pública y salimos de la reunión con una sensación de tristeza. Decepcionados por encontramos con una postura distante, a la defensiva y justificando respuestas a esta petición justa. No obtuvimos más allá de un "la Salud Mental para el Gobierno es prioritaria" o "estamos en ello". Esta ha sido la cuarta reunión que tenemos y salimos peor que en la primera. Sabemos que la Administración es lenta y por ello ponemos paciencia. Son ya años buscando respuestas y un compromiso real...
La gente sigue sufriendo, cronificándose y muriendo en muchos casos (diez u once personas fallecen por suicidio al día), pero si la Salud Mental es prioritaria para el Gobierno, entonces ¿por qué no hay actuaciones directas a nivel nacional? ¿por qué cuesta tanto consolidar la Psicología en la atención primaria? ¿por qué depende de los experimentos o iniciativas de algunas comunidades?
La atención psicológica es un servicio básico de salud, no es un lujo...¿es tan difícil de entender e instaurar? La ola que estamos viviendo de trastornos de ansiedad y depresión se ve reflejada en todos los servicios que no logran atender por falta de personal.
El soporte de 517.872 firmas no parece pesar en la Administración Pública y no vimos intención en institucionalizar la atención psicologica primaria, ni una ampliación digna de psicólogos internos sanitarios (PIR). La respuesta es que "se ha ampliado un poco" y que "en Europa tampoco creáis que está tan cubierto"
El intercambio mundial de datos de salud mental muestra otra realidad: La realidad de las familias que pierden seres queridos de una manera dramática y los ciudadanos que sufren cada día con un malestar constante que sólo los fármacos no logran paliar o aquellos que no logran calmar a sus hijos porque la sensación de ahogo puede con ellos y no consiguen pedir ayuda a tiempo.
Eso es lo que queríamos, un mínimo de intencionalidad, de dar respuesta a corto o medio plazo. Plantear la psicoeducación en los colegios está muy bien a nivel preventivo, pero resulta cuando menos cruel, plantear, que quienes están sufriendo ahora mismo tengan que esperar...¿esperar a qué?
Esta sensación triste de decepción no nos va a frenar y seguiremos peleando para que la Psicología de respuesta a la ciudadanía desde la atención primaria. Y lo haremos hasta que se entienda el poder preventivo de la asistencia psicológica frente a la enfermedad y no cesaremos hasta lograr este derecho fundamental de la salud, el derecho a disfrutar de una calidad de vida todos por igual y no solo quienes puedan costearse el cuidado de su salud mental.