INCLUIR UNA ASIGNATURA DE IGUALDAD DE GÉNERO EN EL CURRÍCULUM DE PRIMARIA

INCLUIR UNA ASIGNATURA DE IGUALDAD DE GÉNERO EN EL CURRÍCULUM DE PRIMARIA

El problema

"Si somos iguales seremos más libres".- Simone de Beauvoir.

 

La educación es uno de los pilares de nuestra sociedad. Soy una chica de 17 años que ha pasado toda su vida en un ambiente educativo. Me han enseñado de todo: matemáticas, lengua, geografía; me han enseñado a respetar otras culturas en esos cuatro o cinco años que recibí educación por la ciudadanía, me han hablado de sexo, de precauciones para evitar el embarazo y enfermedades y hasta una vez me llevaron a un taller donde te enseñaban cómo colocar un preservativo de forma correcta. Sin embargo, nunca me dijeron que, si me silban por la calle, puedo hacer algo además de callarme. Nunca me dijeron que, por ser chica, iba a sentirme avergonzada muchas veces por el hecho de llevar una falda. No recuerdo que nunca le dijeran a mis compañeros que llamar puta a una niña podía realmente afectarle.

Soy una adolescente española de 17 años... y en solo 17 años ya he recibido, como la gran mayoría de mujeres españolas, acoso sexual. Me han silbado por la calle, me han hecho comentarios vulgares, me han tocado el culo en la discoteca. Me han llamado puta y zorra en broma, y no tan en broma, simplemente por ser chica y tratar de dar mi opinión. Pero bueno, un par de comentarios no hacen daño a nadie ¿no? Pero, ¿qué pasa cuando no se queda solo en comentarios? ¿Qué pasa cuando va a más? Personas cercanas a mí han sido agredidas y forzadas sexualmente de muchas maneras. Y todo comenzó aquel día en la escuela cuando un chico cualquiera le dijo a aquella chica que no era suficientemente buena para jugar a fútbol porque era una niña. Este chico crecerá, llegará al instituto y puede ser que mine la autoestima de sus compañeras y acabe por hacer comentarios en un tono sexual muy grosero a chicas más mayores... y os puedo asegurar que, si hay algo peor que un hombre mayor haciéndote un comentario vulgar, es que te lo haga un niño de 11 años.

Hablamos de progreso, hablamos de oportunidades y, sin embargo, este año 2015 han muerto en España un total de 57 mujeres por violencia machista. En 2013, según el Ministerio del Interior, hubo 1298 violaciones, y aquí solo están contabilizadas aquellas en las que se dio penetración y, obviamente, aquellas que fueron denunciadas, ya que hay muchas mujeres que todavía no denuncian cuando ocurren estos hechos. “Es inútil”, piensan algunas.

Está genial eso de facilitar un número para que las víctimas de violencia llamen y puedan ser ayudadas, poner psicólogos para las víctimas de violación, dar charlas a adolescentes contándoles que no deben permitir un abuso por parte del novio, pero eso no es la solución. Eso es como pasearse por la calle en tirantes en invierno y dar después un medicamento contra el resfriado. Todas las medidas que se están usando hoy en dia son como este medicamento: curan la dolencia, pero esta ya ha estado allí. Así que, en lugar de estar aplicando siempre un medicamento, empecemos a buscar una vacuna. Y no hay mejor vacuna que la que encontramos en la educación. Igual que formamos a los niños para que sepan resolver un problema matemático, formémoslos para que respeten el sexo opuesto. ¿De qué nos sirve la educación para la ciudadanía, la educación sexual o la religión si, justo aquello que tenemos por derecho, nunca llegan a enseñárnoslo? ¿De qué me sirve ser la mejor alumna de matemáticas de mi colegio si algún día acabo en tratamiento para superar un abuso? Bajo mi punto de vista, formar a las personas es darles las herramientas que necesitan para salir al mundo tan preparadas como sea posible. La educación es el futuro, los niños de hoy serán los adultos de mañana. Queremos un mundo en el que reine la igualdad, empecemos por cambiar los cimientos.

Un niño que crezca sabiendo que debe respetar a las chicas es un niño al que nunca se le ocurrirá silbar a una mujer por la calle o echarle un piropo obsceno. Un niño que crezca con los valores de la igualdad será un hombre que no tratará de "meter mano" a una mujer a la primera de cambio y, mucho menos, se le ocurrirá forzarla. Una mujer que crezca conociendo sus derechos no se sentirá nunca inferior. Una mujer que crezca sabiendo lo que merece no permitirá que la traten nunca como un objeto, no se quedará callada ante un abuso.

Soy mujer como una más de mis características pero, por encima de todo, soy persona y, como tal, merezco un respeto. Ninguna mujer debería sentirse vulnerable. Estoy cansada de volver a casa corriendo por la noche porque me da miedo pasearme sola. ¿Por qué tienen que continuar mis padres preocupándose por ello?.

Con esta petición pretendo que se incluya una asignatura de igualdad de género en los cursos comprendidos entre primero y sexto de primaria. Es hora de cambiar las cosas. Empecemos a explicarles a nuestros niños que sus compañeras son sus semejantes. Empecemos a explicarle a nuestras niñas que no son distintas de sus compañeros. Hagámoslo en primaria, antes de que sea demasiado tarde. Una vez el niño ha llegado a secundaria, parte de su carácter ya se ha forjado... hagamos que se forje en el respeto.

Dejemos de quedarnos de brazos cruzados, los cambios no vienen solos. Consigamos que la desigualdad sea solo un recuerdo.

Esta petición ha conseguido 536 firmas

El problema

"Si somos iguales seremos más libres".- Simone de Beauvoir.

 

La educación es uno de los pilares de nuestra sociedad. Soy una chica de 17 años que ha pasado toda su vida en un ambiente educativo. Me han enseñado de todo: matemáticas, lengua, geografía; me han enseñado a respetar otras culturas en esos cuatro o cinco años que recibí educación por la ciudadanía, me han hablado de sexo, de precauciones para evitar el embarazo y enfermedades y hasta una vez me llevaron a un taller donde te enseñaban cómo colocar un preservativo de forma correcta. Sin embargo, nunca me dijeron que, si me silban por la calle, puedo hacer algo además de callarme. Nunca me dijeron que, por ser chica, iba a sentirme avergonzada muchas veces por el hecho de llevar una falda. No recuerdo que nunca le dijeran a mis compañeros que llamar puta a una niña podía realmente afectarle.

Soy una adolescente española de 17 años... y en solo 17 años ya he recibido, como la gran mayoría de mujeres españolas, acoso sexual. Me han silbado por la calle, me han hecho comentarios vulgares, me han tocado el culo en la discoteca. Me han llamado puta y zorra en broma, y no tan en broma, simplemente por ser chica y tratar de dar mi opinión. Pero bueno, un par de comentarios no hacen daño a nadie ¿no? Pero, ¿qué pasa cuando no se queda solo en comentarios? ¿Qué pasa cuando va a más? Personas cercanas a mí han sido agredidas y forzadas sexualmente de muchas maneras. Y todo comenzó aquel día en la escuela cuando un chico cualquiera le dijo a aquella chica que no era suficientemente buena para jugar a fútbol porque era una niña. Este chico crecerá, llegará al instituto y puede ser que mine la autoestima de sus compañeras y acabe por hacer comentarios en un tono sexual muy grosero a chicas más mayores... y os puedo asegurar que, si hay algo peor que un hombre mayor haciéndote un comentario vulgar, es que te lo haga un niño de 11 años.

Hablamos de progreso, hablamos de oportunidades y, sin embargo, este año 2015 han muerto en España un total de 57 mujeres por violencia machista. En 2013, según el Ministerio del Interior, hubo 1298 violaciones, y aquí solo están contabilizadas aquellas en las que se dio penetración y, obviamente, aquellas que fueron denunciadas, ya que hay muchas mujeres que todavía no denuncian cuando ocurren estos hechos. “Es inútil”, piensan algunas.

Está genial eso de facilitar un número para que las víctimas de violencia llamen y puedan ser ayudadas, poner psicólogos para las víctimas de violación, dar charlas a adolescentes contándoles que no deben permitir un abuso por parte del novio, pero eso no es la solución. Eso es como pasearse por la calle en tirantes en invierno y dar después un medicamento contra el resfriado. Todas las medidas que se están usando hoy en dia son como este medicamento: curan la dolencia, pero esta ya ha estado allí. Así que, en lugar de estar aplicando siempre un medicamento, empecemos a buscar una vacuna. Y no hay mejor vacuna que la que encontramos en la educación. Igual que formamos a los niños para que sepan resolver un problema matemático, formémoslos para que respeten el sexo opuesto. ¿De qué nos sirve la educación para la ciudadanía, la educación sexual o la religión si, justo aquello que tenemos por derecho, nunca llegan a enseñárnoslo? ¿De qué me sirve ser la mejor alumna de matemáticas de mi colegio si algún día acabo en tratamiento para superar un abuso? Bajo mi punto de vista, formar a las personas es darles las herramientas que necesitan para salir al mundo tan preparadas como sea posible. La educación es el futuro, los niños de hoy serán los adultos de mañana. Queremos un mundo en el que reine la igualdad, empecemos por cambiar los cimientos.

Un niño que crezca sabiendo que debe respetar a las chicas es un niño al que nunca se le ocurrirá silbar a una mujer por la calle o echarle un piropo obsceno. Un niño que crezca con los valores de la igualdad será un hombre que no tratará de "meter mano" a una mujer a la primera de cambio y, mucho menos, se le ocurrirá forzarla. Una mujer que crezca conociendo sus derechos no se sentirá nunca inferior. Una mujer que crezca sabiendo lo que merece no permitirá que la traten nunca como un objeto, no se quedará callada ante un abuso.

Soy mujer como una más de mis características pero, por encima de todo, soy persona y, como tal, merezco un respeto. Ninguna mujer debería sentirse vulnerable. Estoy cansada de volver a casa corriendo por la noche porque me da miedo pasearme sola. ¿Por qué tienen que continuar mis padres preocupándose por ello?.

Con esta petición pretendo que se incluya una asignatura de igualdad de género en los cursos comprendidos entre primero y sexto de primaria. Es hora de cambiar las cosas. Empecemos a explicarles a nuestros niños que sus compañeras son sus semejantes. Empecemos a explicarle a nuestras niñas que no son distintas de sus compañeros. Hagámoslo en primaria, antes de que sea demasiado tarde. Una vez el niño ha llegado a secundaria, parte de su carácter ya se ha forjado... hagamos que se forje en el respeto.

Dejemos de quedarnos de brazos cruzados, los cambios no vienen solos. Consigamos que la desigualdad sea solo un recuerdo.

Actualizaciones de la petición

Compartir esta petición

Petición creada en 3 de enero de 2016