Petition updateTipificar la Alienación Parental para acabar con 50.000 huérfanos de padres vivosNatalia, obligada a elegir entre sus padres: “Intenté suicidarme dos veces”
Jorge Martinez-ArroyoSpain
Jan 14, 2019

"Llegó un punto en el que le cogí un asco increíble a mi madre. Me creía todo lo que mi padre y su familia me contaban sobre ella y se lo echaba en cara. La machacaba". 
Su camino se torció a los seis años. Sus padres rompieron y ella y su hermana mayor se quedaron en el hogar materno. "Al principio la convivencia era buena. Pero se echó pareja. Yo, que había sido muy madrera, me sentí desplazada y pasé a refugiarme en mi padre", recuerda. Esa cercanía se consolidó cuando en 2012 las dos pequeñas se mudaron con él ante el traslado de la mujer a otro municipio por cuestiones de trabajo. "Intentaban utilizarnos el uno contra el otro a partes iguales. Solo que llegó mi época rebelde y, al estar viviendo con mi padre, a quien creía era a él", continúa la joven. Ahí arrancó una etapa de cinco años en los que Natalia apenas tuvo contacto con su madre.

La situación no empezó a normalizarse hasta 2017 y necesitó de la intermediación del que entonces era su novio. Reconoce que aquella relación fue "dependiente y tóxica" pero tuvo algo positivo: "Él me hizo abrir los ojos. Lo que no le había perdonado a ella era sobre todo que se hubiera echado pareja y al estar yo en una relación, la entendí". Ese acercamiento ha complicado la relación con la otra parte. "Mi familia paterna, incluida mi hermana mayor, me la tiene jurada porque ahora vivo con mi madre", asegura Natalia. La relación con ellos nunca fue fácil pero empeoró al reanudarse el vínculo materno-filial tras años de desprecios.

La losa de esa época, las peleas con su padre, el aislamiento social... la abocaron en noviembre de 2017 a un cuadro ansioso-depresivo y a tener que ser tratada con pastillas. Dos meses más tarde, su padre la envió con su madre "como castigo". "Me costó adaptarme. Estaba muy mal e intenté suicidarme con los ansiolíticos dos veces en un mismo fin de semana. Me llevaron al hospital y al salir empecé a cambiar". Terminó con su novio, conoció a un grupo de amigos, inició un curso de estética y, sobre todo, aprendió a ignorar lo que sus progenitores digan el uno del otro.

Esta es la realidad en la que, según Lucía del Prado autora del libro ºYo no puedo ser dos. Los padres se divorcian”, entran 100,000 menores cada año en España. Podéis ver el artículo entero haciendo click en la foto. 

Gracias por distribuir esta firma y ayudar a terminar con esta lacra. 

Un abrazo,

Jorge Martínez-Arroyo

alienacionparentalesdelito@gmail.com

www.alienacionparental.net 

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