Es evidente y patético la falta de ética de la EPS SURA, el 29-04-19 me expide el certificado de discapacidad de mi hija con el diagnostico CIE-10: F 790, diagnostico con término peyorativo, respaldado con la firma de 2 dizque médico responsable, ayer 12-06-19 recibo otro certificado de discapacidad expedido a nombre de mi hija por la EPS SURA con fecha del 05-06-19, donde se lee otro diagnostico muy diferente: CIE-10: R 418, y el certificado no tiene una firma de médico responsable que lo respalde.
Donde está el juramento hipocrático de la Convención de Ginebra del equipo multidisciplinario que estos realizan, y que en algunos apartes se lee: me comprometo solemnemente a consagrar mi vida al servicio de la humanidad, Desempeñar mi arte con conciencia y dignidad, No permitiré que entre mi deber y mi enfermo vengan a interponerse consideraciones de religión, de nacionalidad, de raza, partido o clase, Aun bajo amenazas, no admitiré utilizar mis conocimientos médicos contra las leyes de la humanidad. Hago estas promesas solemnemente, libremente, por mi honor.
Y la ley 1751 de 2015 obliga a los médicos a reafirmar el papel en la sociedad bajo principios éticos y de calidad en la relación médico-paciente.

