

Las imágenes hablan por sí solas.
La primera fotografía muestra cómo se encontraba el área del Splash dentro del Parque Tangamanga: integrada al entorno natural del parque, con vegetación y arbolado que formaban parte del equilibrio ecológico de este pulmón verde de la ciudad.
Las siguientes imágenes muestran el estado actual de las obras: movimientos de tierra, zonas amplias de suelo expuesto y una intervención significativa del terreno.
❗ Lo preocupante es que todo esto ocurre sin que la ciudadanía conozca públicamente el proyecto completo, sus alcances reales ni las medidas de protección ambiental aplicadas.
Tampoco existe claridad sobre:
🌳 cómo se están cuidando los más de 700 árboles que el propio gobierno inventarió,
💧 cuál será el impacto hídrico del proyecto,
📄 ni cuáles son los estudios técnicos que respaldan la obra.
La pregunta es simple:
¿Cómo se puede evaluar el impacto ambiental de una obra cuyo proyecto no se ha hecho público?
La defensa del medio ambiente no es oposición política.
Es responsabilidad ciudadana.
📢 Por eso seguiremos informando y documentando lo que ocurre en el Tangamanga.
Porque el parque es de todos.