Tras recibir la noticia ayer, donde Rujamar da por finiquitado el proyecto de la macrogranja de casi millón y medio de gallinas dentro del municipio de San Clemente, os escribo para agradecer una vez más el apoyo que nos habéis dado durante este año que llevamos ya empujando para impedir que se construya. Tras este anuncio en medios locales por parte del director ejecutivo de Rujamar, más que nunca tenemos el convencimiento de que esta lucha no es en vano.
Aunque ayer muchos se vieron “sorprendidos” por la noticia de RUJAMAR anunciando la cancelación del proyecto por motivos económicos y “por las críticas de una asociación ecologista”, lo cierto es que esta noticia no nos ha sorprendido en cierto modo, ya que desde hace meses venimos alertando de que este megaproyecto es inviable, particularmente ante el panorama económico actual que dificulta su viabilidad -además de los evidentes aspectos de bioseguridad que lo empeoran más.
Nos complace saber que, con nuestra oposición, que hemos podido ratificar con el apoyo de todas vuestras firmas, hemos contribuido no solo a salvar a esta empresa de la ruina, que es lo que muy probablemente le hubiera pasado de haberla construido, sino sobre todo -y lo que más nos enorgullece- a que no se arruine con esto nuestro entorno rural. Esto es lo que más nos alegra de que esta macrogranja no llegue a materializarse; que nuestro entorno rural no se vea dañado de forma irreversible y que no tengamos que ser testigos de una aberración que atenta contra el medioambiente, contra el bienestar animal y el de las personas que viven cerca.
La noticia de que no se va a construir una explotación ganadera de alta densidad animal al lado de viviendas habitadas es, por tanto, siempre, motivo de alegría. Pero mantenemos la cautela. No es la primera vez que se anuncia una cosa para por detrás hacer otra. Sobre todo, sabiendo el respaldo político que tiene esta empresa.
Por otro lado, el presidente ejecutivo de Rujamar ha anunciado que el proyecto de San Clemente finalmente se transformará en un proyecto para 80.000 gallinas camperas para las que, según él, ya cuentan con los permisos. No nos consta que se haya tramitado este proyecto y no nos cabe la menor duda que, de decidir finalmente proponer esta nueva explotación avícola, tendrá antes que presentarlo siguiendo los procedimientos y normativas vigentes; una tramitación que en según las bases de datos de acceso público no se ha iniciado.
No nos olvidemos de que hay familias viviendo a menos de 500 metros de donde pretendían hacer este proyecto y que la normativa vigente debería denegar los permisos de este tipo de explotaciones por esta mera razón, lo cual se obvió con la anterior aprobación concedida en el 2019. Por tanto, seguiremos vigilantes.
Nos complace también saber que RUJAMAR se ha hecho eco de nuestra petición de reforzar la bioseguridad ante el riesgo zoonótico por la actual gripe aviar, dándonos con esto razón en algo que antes negaba. Así pues, justifica su cambio de sede central a que “las medidas de bioseguridad cuanto más estrictas sean, mejor”, ya que el acceso continuo de personal, además de visitas externas, a las instalaciones cercanas a la explotación avícola supone un importante riesgo sanitario, y pone como ejemplo los focos de gripe aviar que se han detectado de forma reciente en zonas como Guadalajara”.
Nuevamente os agradecemos a todxs el apoyo que nos habéis brindado ya que habéis alzado nuestra voz.
Os comparto aquí este enlace con el medio local donde anunció la cancelación de la macrogranja y contra las cuales seguiremos luchando hasta que se prohíba este modelo de explotación.