
Después de 4 años de haber egresado, tengo el mismo título que mis compañeros! El 24 de octubre de 2016 la Justicia reconoció mi derecho a la educación inclusiva y ordenó a la escuela y al Ministerio de Educación la entrega y legalización de su título. En particular, la jueza de la causa destacó que “el derecho a la educación inclusiva sin discriminación exige que la enseñanza escolar a los alumnos con discapacidad sea brindada en igualdad de condiciones” y que “en igualdad de condiciones con los demás no es equivalente a idénticas condiciones de evaluación en el sentido de los mismos contenidos para unos y otros”, sino que implica que a cada alumno/a se le exija alcanzar “los objetivos que -desde lo institucional- se plantearon para él o ella. Para el caso de los alumnos que cuentan con un proyecto pedagógico individual, como el actor, el alcance de los objetivos allí fijados”. Fue un camino intenso que hice junto a mi familia, amigos y junto a ustedes y por eso quiero agradecerles esta victoria! Ahora quiero seguir la lucha por un sistema educativo justo y equitativo, que valore a todas y todos las/los niñas/os. Mil gracias por todo Alan