Se solicita la PROHIBICIÓN de la instalación de SILLAS DE PAGO con ánimo de lucro en todas las calles y plazas del recorrido procesional del CORPUS CHRISTI de la ciudad de TOLEDO.

El problema

La mercantilización privada de las vías públicas del itinerario de la procesión del Corpus Christi de Toledo: NO AL NEGOCIO DE LAS SILLAS DE PAGO.

Cuando en las calles solo caben clientes con dinero, y no ciudadanos con derechos.

Las calles y plazas de la ciudad son espacios urbanos de naturaleza PÚBLICA donde el transito es LIBRE y la estancia es GRATUITA. La procesión del Corpus Christi en Toledo es un acto católico que se desarrolla en las vías públicas, que se caracteriza por su participación popular SIN ÁNIMO DE LUCRO. La procesión no es un espectáculo organizado en un recinto privado cerrado por un empresario que cobra entrada.

Sin embargo, una empresa privada, a través de un acuerdo -nunca publicado- con la Concejalía de Cultura, explota en exclusiva este negocio de las sillas de pago en el recorrido de la procesión del Corpus por las vías públicas del Casco Histórico de Toledo, un negocio sin ninguna vinculación con la Junta Pro-Corpus. Una empresa que no oferta un servicio voluntario de asiento libre de contratar o no, sino que ocupando casi el 100% de superficie en diversas calles y plazas públicas del recorrido procesional del Corpus Christi impone, sí o sí, sus sillas de pago a los asistentes.

Estas sillas de pago han aumentado su superficie en los últimos años más de un 300%, dependiendo de la demanda de empresas del sector turístico por ciertas zonas, sin dejar de expandirse año tras año. Solo en la plaza de Zocodover, en los últimos 8 años, este negocio ha aumentado la confiscación del espacio público cerca de un 500%, quedando libre de este impuesto revolucionario superficies residuales apartadas varios metros del recorrido. En el año 2013 esta empresa fue incapaz de dar cifras exactas sobre sus sillas de pago instaladas en nuestras vías públicas, anunciando con vaguedad que instalaría 1.000, 1.500 o más, “las necesarias dependiendo de la demanda”. En el pasado 2014, año Greco, tanto el Ayuntamiento como su protegida empresa sillera se guardaron otra vez de dar cifras oficiales exactas, continuando este descontrol tan escandaloso como oscuro.

La incautación privada de calles y plazas llega a tal saturación que, en ciertas zonas del recorrido procesional, pagar a este empresario protegido por la Concejalía de Cultura no es una alternativa voluntaria, sino una tasa obligatoria digna de época medieval: si quieres estar en la calle o plaza X, o pagas a este sillero feudal, o te expulsan. Esto sucede en la calle Arco Palacio, donde es imposible permanecer pacíficamente como espectador si no se paga la tasa de “sillazgo” forzoso. Una auténtica anomalía cívica que crece como un tumor maligno bajo la mirada de un Ayuntamiento que gestiona el Casco Histórico no como un barrio con vecinos y ciudadanos, sino como un centro comercial privado solo amable con los clientes y turistas.

Un cliente, sin duda, es un ciudadano, pero un ciudadano no debe ser obligado por el Ayuntamiento a ser un cliente, y menos por el mero hecho de ejercer su derecho de estancia pacífica en una calle pública que no está cerrada con vallas y taquillas. Es irracional pagar a un empresario por ver un acto religioso del que no es productor y del que no tiene derechos, y por estar en una vía pública que ni le pertenece ni tiene habilitación legal para obligar a pagar por permanecer en ella. Que un empresario privado secuestre calles y plazas públicas donde se desarrolla un acto sin ánimo de lucro es una auténtica impudicia mercantilista

Hay que añadir contra de este sistema de imposición de asientos de pago en vías públicas un hecho no menos grave: los tratos de favor, con reventas y mercado negro de reservas previas de estas sillas a empresas del sector turístico antes del primer día oficial de su puesta en venta en taquilla al público en general.

Por todo lo expuesto, se solicita a la señora Alcaldesa del Ayuntamiento de Toledo lo siguiente:

La prohibición de la instalación de sillas de pago con ánimo de lucro en todas las calles y plazas del recorrido procesional del Corpus Christi de la ciudad de Toledo.

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Iniciativa Ciudadana TOLEDO HISTÓRICO asociación vecinalCreador de la peticiónAV Iniciativa Ciudadana TOLEDO HISTÓRICO. Asociación vecinal del barrio del Casco Histórico de la ciudad de Toledo (España, Unión Europea). Fundada en 1996.
Esta petición ha conseguido 264 firmas

El problema

La mercantilización privada de las vías públicas del itinerario de la procesión del Corpus Christi de Toledo: NO AL NEGOCIO DE LAS SILLAS DE PAGO.

Cuando en las calles solo caben clientes con dinero, y no ciudadanos con derechos.

Las calles y plazas de la ciudad son espacios urbanos de naturaleza PÚBLICA donde el transito es LIBRE y la estancia es GRATUITA. La procesión del Corpus Christi en Toledo es un acto católico que se desarrolla en las vías públicas, que se caracteriza por su participación popular SIN ÁNIMO DE LUCRO. La procesión no es un espectáculo organizado en un recinto privado cerrado por un empresario que cobra entrada.

Sin embargo, una empresa privada, a través de un acuerdo -nunca publicado- con la Concejalía de Cultura, explota en exclusiva este negocio de las sillas de pago en el recorrido de la procesión del Corpus por las vías públicas del Casco Histórico de Toledo, un negocio sin ninguna vinculación con la Junta Pro-Corpus. Una empresa que no oferta un servicio voluntario de asiento libre de contratar o no, sino que ocupando casi el 100% de superficie en diversas calles y plazas públicas del recorrido procesional del Corpus Christi impone, sí o sí, sus sillas de pago a los asistentes.

Estas sillas de pago han aumentado su superficie en los últimos años más de un 300%, dependiendo de la demanda de empresas del sector turístico por ciertas zonas, sin dejar de expandirse año tras año. Solo en la plaza de Zocodover, en los últimos 8 años, este negocio ha aumentado la confiscación del espacio público cerca de un 500%, quedando libre de este impuesto revolucionario superficies residuales apartadas varios metros del recorrido. En el año 2013 esta empresa fue incapaz de dar cifras exactas sobre sus sillas de pago instaladas en nuestras vías públicas, anunciando con vaguedad que instalaría 1.000, 1.500 o más, “las necesarias dependiendo de la demanda”. En el pasado 2014, año Greco, tanto el Ayuntamiento como su protegida empresa sillera se guardaron otra vez de dar cifras oficiales exactas, continuando este descontrol tan escandaloso como oscuro.

La incautación privada de calles y plazas llega a tal saturación que, en ciertas zonas del recorrido procesional, pagar a este empresario protegido por la Concejalía de Cultura no es una alternativa voluntaria, sino una tasa obligatoria digna de época medieval: si quieres estar en la calle o plaza X, o pagas a este sillero feudal, o te expulsan. Esto sucede en la calle Arco Palacio, donde es imposible permanecer pacíficamente como espectador si no se paga la tasa de “sillazgo” forzoso. Una auténtica anomalía cívica que crece como un tumor maligno bajo la mirada de un Ayuntamiento que gestiona el Casco Histórico no como un barrio con vecinos y ciudadanos, sino como un centro comercial privado solo amable con los clientes y turistas.

Un cliente, sin duda, es un ciudadano, pero un ciudadano no debe ser obligado por el Ayuntamiento a ser un cliente, y menos por el mero hecho de ejercer su derecho de estancia pacífica en una calle pública que no está cerrada con vallas y taquillas. Es irracional pagar a un empresario por ver un acto religioso del que no es productor y del que no tiene derechos, y por estar en una vía pública que ni le pertenece ni tiene habilitación legal para obligar a pagar por permanecer en ella. Que un empresario privado secuestre calles y plazas públicas donde se desarrolla un acto sin ánimo de lucro es una auténtica impudicia mercantilista

Hay que añadir contra de este sistema de imposición de asientos de pago en vías públicas un hecho no menos grave: los tratos de favor, con reventas y mercado negro de reservas previas de estas sillas a empresas del sector turístico antes del primer día oficial de su puesta en venta en taquilla al público en general.

Por todo lo expuesto, se solicita a la señora Alcaldesa del Ayuntamiento de Toledo lo siguiente:

La prohibición de la instalación de sillas de pago con ánimo de lucro en todas las calles y plazas del recorrido procesional del Corpus Christi de la ciudad de Toledo.

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Iniciativa Ciudadana TOLEDO HISTÓRICO asociación vecinalCreador de la peticiónAV Iniciativa Ciudadana TOLEDO HISTÓRICO. Asociación vecinal del barrio del Casco Histórico de la ciudad de Toledo (España, Unión Europea). Fundada en 1996.

Los destinatarios de la petición

Sra. Alcaldesa del Ayuntamiento de Toledo
Sra. Alcaldesa del Ayuntamiento de Toledo

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Petición creada en 1 de junio de 2014