

Las electrocutamientos de animales silvestres en las líneas de distribución y transmisión de electricidad sin protección son comunes. No todas las víctimas mueren enseguida. Algunos pierden parte de sus extremidades. Muchos sufren varios días antes de morir por las heridas.
En fin es un drama que los humanos debemos evitar que ocurran. En Panamá no existen políticas que protegen a los animales arbóreos. Las compañías eléctricas en vez de aislar los cables eléctricos hacen brechas en los lugares arbolados y bosques. Estas medidas además de ser ineficaces, son anti-ecológicas desde todo punto de vista.
Una política verde total en el país debe ser aprobada para proteger la vida silvestre arbórea.
Los primates son víctimas usuales y en su nombre lo hacemos y pedimos que usted se una a esta campaña ciudadana.
Gracias por apoyar y difundir.