
El escritor y arquitecto, amigo entrañable y noble entre tanta impudicia Gustavo Nielsen ha escrito este hermoso cuento con el Parador Ariston, que buenamente nos lo ofrece para que lo compartamos:
EL FIN DEL PARAÍSO
“El paraíso llega cuando ya no lo necesitamos”. Mi abuelo decía esta frase enigmática. Siempre queremos que el paraíso llegue; sentí que estaba cerca cuando empecé a trabajar en el Ariston. O en lo que quedaba de él. Soy arquitecta, hago patología muraria y recuperación edilicia. Me llamo Silvia. Mi abuelo Vicente, este que ven en la foto, fue metre del Parador, desde agosto de 1949 hasta julio de 1952. Es el que posa feliz delante de los mozos que sostienen bandejas. Lo sé porque me lo contó mi abuela Sara. Tenían una carta de doce platos. Una sopa de tomate con camarones que era una delicia, según ella, picantita y espesa. Rabo de res y tortilla flambeada de postre. Ya no se come rabo en ningún lugar de Mar del Plata.
El Parador Ariston fue diseñado por el húngaro Marcel Breuer mientras dictaba un seminario en la Universidad de Buenos Aires.........(sigue en el Link de su blog MANDARINA)