

COMUNICADO CIUDADANO: EL ESPINO, EL PAÍS Y LA CRISIS DE VALORES: El Salvador del 2025
El Salvador, octubre de 2025
El bosque El Espino sigue siendo símbolo y herida de un país que perdió el rumbo ético de su desarrollo. Hoy, cuando las lluvias desbordan ríos y las calles se convierten en cauces de abandono, es imposible no reconocer que la verdadera catástrofe de El Salvador es la crisis de valores que emana desde el propio Ejecutivo.
El desprecio por la vida —humana, animal y vegetal— es ya parte de la gestión de gobierno.
Mientras se imponen megaproyectos en zonas de recarga hídrica, el país se desangra en múltiples frentes:
La niñez y juventud enfrentan caminos imposibles para estudiar, como en el “caminito de la escuela” de Alecus: cruzando ríos, lodo y abandono institucional.
Las comunidades rurales y urbanas carecen de protección ambiental y sanitaria.
Los ecosistemas —como El Espino, los manglares y los cerros— son arrasados en nombre de un progreso que excluye y envenena.
La educación y la salud pública se deterioran sin estrategias sostenibles ni respeto por la ciencia.
La economía se reduce al lucro de pocos, mientras miles sobreviven entre la informalidad y la represión.
Ni siquiera el turismo o las grandes obras escapan al desorden: la carretera Los Chorros, símbolo de la “modernización”, ya sufre alteraciones graves en su planificación y diseño, reflejando la improvisación y corrupción que marcan la gestión actual.
La protección civil y ambiental brillan por su ausencia, y la impunidad institucional ha dejado a la población sin defensa ni esperanza.
El bosque El Espino no es sólo un territorio: es un espejo del país entero.
Su destrucción representa la degradación moral, ambiental e institucional de El Salvador.
Hoy, defenderlo es defender la posibilidad misma de vivir con dignidad, en equilibrio con la tierra y en respeto a todas las formas de vida.
Llamado ciudadano
Llamamos a todas las personas —artistas, docentes, periodistas, científicas, juventudes, defensoras, comunidades y diásporas— a levantar su voz por El Espino y por un país que respete la vida.
Exigimos que el Ejecutivo, el Ministerio de Medio Ambiente y las municipalidades asuman su responsabilidad histórica.
El silencio, la negligencia y la corrupción también matan.
El Espino nos convoca; la historia nos observa.
#JusticiaAmbiental #ElEspinoVive #ElSalvador
CITIZEN COMMUNIQUÉ: EL ESPINO AND THE NATION’S CRISIS OF VALUES
El Salvador, October 2025
The El Espino forest remains both a symbol and a wound of a country that has lost its ethical compass. Today, as floods overflow rivers and streets turn into channels of neglect, it is impossible to ignore that El Salvador’s greatest disaster is the moral and institutional crisis emanating from its own Executive.
The government’s disregard for life —human, fauna, and flora— has become its defining policy.
While mega–projects are imposed over vital recharge zones, the country bleeds on multiple fronts:
Children and youth face impossible paths to reach school, like in Alecus’ illustration “Caminito de la escuela” — crossing rivers, mud, and institutional abandonment.
Rural and urban communities lack environmental and public health protection.
Ecosystems —from El Espino to the mangroves and the hills— are destroyed in the name of “progress” that excludes and poisons.
Education and public health decay without scientific or sustainable vision.
The economy serves only the few, while thousands survive amid informality and repression.
Not even tourism or major infrastructure projects escape the disorder: the Los Chorros highway, once heralded as a symbol of modernization, already shows severe flaws in planning and design —a reflection of the corruption and improvisation that define the current administration.
Civil and environmental protection systems remain absent, and institutional impunity has left citizens defenseless and hopeless.
El Espino is not just a forest — it is a mirror of the entire country.
Its destruction represents the moral, environmental, and institutional collapse of El Salvador.
To defend it is to defend the possibility of life itself, in dignity, balance, and respect for all living beings.
Citizen Call to Action
We call upon all people —artists, educators, journalists, scientists, youth, defenders, communities, and the Salvadoran diaspora— to raise their voices for El Espino and for a country that respects life.
We demand accountability from the Executive, the Ministry of Environment, and local governments.
Silence, negligence, and corruption are also forms of violence.
El Espino calls us; history is watching.
#EnvironmentalJustice #ElEspinoLives #ElSalvador