

Nuestro mundo se mueve sobre rieles; para Ecuador, el "gigante de acero" es todo aquello que conllevan sus entrañas... Comunicación, comercio, unidad, desarrollo económico y social, contacto humano...
Es su rugido contrapuesto a la serenidad del campo en la serranía y el vehículo fácil y amigable que dinamiza las economías locales con el intercambio de productos entre la sierra y la costa, generando para todos el acceso a alimentos de calidad y en las mejores condiciones...
Son todas las familias de los miles de emprendedores de las comunidades asentadas a lo largo de las rutas que atraviesa; la de los trabajadores y empleados de antes y de ahora que con su trabajo, tesón y esfuerzo han mantenido este gigante funcionando...
Es la expresión colectiva de entusiasmo inconmensurable al mirar cómo cambia el paisaje a lo largo del recorrido y el orgullo de reconocerlo NUESTRO, como patrimonio...
Si en las principales ciudades del mundo, miles de viajeros y turistas de movilizan diariamente en tren por ser un medio barato, accesible, seguro, que interconecta personas y destinos laborales, educativos, comerciales; no puede ser diferente para nosotros, hay que rehabilitar de manera integral esa "columna vertebral"de rieles que nos hermana y nos da identidad.
En el primer día del año 113 en la vida del "tren más difícil del mundo" , hagamos un compromiso con el futuro, repensemos la funcionalidad del ferrocarril para recuperar su sentido y darle sustentabilidad social y económica.
Somos (hasta ahora) 65000 voces, unidas bajo un mismo objetivo: Evitar el cierre del ferrocarril ecuatoriano y el retroceso histórico que ello significa, sigamos sumando esfuerzos y multipliquemos nuestra voz de propuesta y exigencia!!!