Sacrificio cero en perreras

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Los animales son seres maravillosos, pero no pueden reivindicar sus derechos, pues no tienen voz, tan sólo tienen a los que creemos en ellos y les protegemos.

Hay gran cantidad de perros, gatos, y otros animales, cada uno de ellos siente, sufre, padece...es diferente y único, y todos tienen derecho a vivir.

Por ello, ruego que todos los ciudadanos ayudemos a nuestros fieles amigos para evitar que sean sacrificados en las perreras. En este mundo hay espacio para todos, y las perreras deberían ser lugares seguros para ellos. Donde puedan optar a una vida feliz con una familia que les quiera.

Siempre pienso en los animales que, tras haber sido salvajemente maltratados o abandonados por seres inhumanos,han perdido su vida, o están a punto de perderla porque con la excusa de que no hay espacio, los sacrifican inútilmente. Al igual, es igual de injusto que se sacrifiquen a aquellos animales de avanzada edad, por enfermedad crónica curable con la que pueda convivir feliz, por poseer algún defecto físico, o cualquier causa que no sea por acabar con su terrible agonía debido a alguna enfermedad.Todos tienen derecho a la vida.

Es fácil mirar hacia otro lado, taparse los ojos, o simplemente cerrarlos, pero esa acción no salva vidas. Los seres humanos deberíamos caracterizarnos precisamente, por nuestras acciones, impugnadas por nuestros pensamientos lógicos, de ayuda y solidaridad hacia nuestros semejantes y hacia esos animales indefensos, que por destino inhumano se encuentran en peligro.

Reivindico la abolición del sacrificio animal por el beneplácito del ser humano. Solicitando la ayuda para crear vidas felices en estos pobres animales abandonados por la crudeza y el egoísmo del hombre. Salvar vidas nutrirá la nuestra.

Ponte, por un momento, en su lugar, en su piel, en su miedo... Y actúa. Juntos podemos conseguirlo. Nos faltas tú. Nos falta tu apoyo.

Ellos, nuestros fieles amigos, nos ayudan a diario sin pensarlo.

¿Me ayudas a cambiar sus vidas?