

Luciana Brunetti. El pasado 2 de enero dejó a su perro cocker Pedro en una guardería de Morón, y apenas tres días después la llamaron para avisarle que el animal había muerto luego de haber sufrido un ataque al corazón debido al gran susto que se llevó cuando otro perro que estaba en el lugar quiso atacarlo.
"En ese lugar no había caniles, no había pasto, no había bebederos de agua, no era una guardería canina. Cuidaban aproximadamente 15 perros en una casa sin las condiciones básicas necesarias para resguardar el bienestar y la vida ni de mi perro ni del resto de los animalitos que convivían tristemente en condiciones lamentables" a cargo de Emiliano Giberti, conocido en redes sociales por ser proteccionista, rescatar animales y por estar a cargo además de una guardería en Morón.
"El trágico final de mi perro se podría haber evitado si no nos hubiera engañado describiendo condiciones de cuidado básico que su espacio, en realidad, no tenía, y si este impresentable señor tuviera realmente una guardería canina con sus debidos caniles y hubiese prestado el debido cuidado a los animalitos que supuestamente cuida y protege haciéndose cargo de la importante responsabilidad que tiene y por la cual cobra", describió la denunciante.
Brunetti explicó también que el pasado jueves 2 de enero dejó en perfectas condiciones a su perro cocker negro Pedro en la casa de Giberti, ubicada en la calle Lacarra 2675, en Morón, y que el domingo 5 de enero recibió una llamada suya, en la cual el supuesto proteccionista le dijo que el animal había muerto el sábado a la noche, cuando dejó la casa sola para ir a cenar con su novia.
El proteccionista Giberti le indicó que su mascota no había fallecido por el ataque del otro animal, sino que murió del susto, de un ataque al corazón porque ya era demasiado grande.
Como a la joven la explicación le pareció descabellada y parte de una gran mentira, retiró a Pedro de la guardería y lo llevó hasta una veterinaria de confianza para que hicieran una necropsia que permitiera determinar los motivos de la muerte de su mascota. Según los profesionales que llevaron adelante la práctica, Pedro sufrió una muerte por asfixia traumática, después de haber tenido una ruptura traqueolaríngea, una ruptura traqueal, un enfisema cutáneo y un gran hematoma cervical por un ataque de otro perro.
REAL POLITIK en su medio aportó mas datos que suman a describir la situación
- Hasta el presente, Giberti se han negado a identificar al animal agresor y a ponerlo a disposición de las autoridades competentes.
- A raíz de la gran difusión que tuvo el caso en las redes sociales se ha tomado conocimiento de que estas personas formarían parte de una red que realizaría castraciones a bajo costo, efectuadas en lugares inapropiados y por personas no habilitadas.
- Diferentes fuentes de entidades de protección animal describieron a Giberti como una persona “violenta”.De hecho, se ha establecido que tiene antecedentes penales por lesiones leves y graves en la IPP 146251600 de fecha 15/4/2016 de la UFI 2 de Ituzaingó