

Una yegua llamada Amparada sufrió una grave tortura en Lincoln y la justicia ordenó su traslado hasta Bahía Blanca, donde se encuentra hace poco más de un año, “necesita curaciones diarias; y es todo un entrenamiento para que el animal se adapte a vivir sin visión”,“no se pudo probar que el último dueño de Ampi sea el autor del ilícito. Dijo que compró el animal así. Los jueces no le creyeron, le secuestraron el animal.
Se necesita de manera urgente que se REFORME LA LEY 14346, que se eleven las penas y se incorporen nuevos tipos de delitos a la ley, hoy no contemplados.
La gran parte de los actos de crueldad es producto de la especulación de quienes saben que aun en los casos peores nunca irán presos.
NECESITAMOS QUE TODOS PIDAN LA REFORMA DE LA LEY