

Quiero compartir algo importante con todos los que han firmado esta petición.
Después de superar las 500 firmas —cada una de ellas con una historia, una preocupación y una esperanza detrás— hoy envié el email formal al Consulado Argentino en Madrid y a Cancillería en Buenos Aires.
Este pedido no nace del capricho, sino de la realidad que vivimos muchos: la distancia, la edad, la movilidad reducida, el miedo a no poder cumplir un trámite que depende de nuestra pensión. No pedimos privilegios; pedimos igualdad. El Consulado de Barcelona ya permite la Fe de Vida por videollamada. Madrid podría hacerlo también.
Cada firma que llegó estos días me recordó que no estoy solo en esto, que somos muchos los que queremos una solución simple y humana.
Gracias por acompañar este camino. Gracias por cada clic, cada comentario y cada gesto de apoyo.
Seguimos adelante, juntos.
Julio César Losúa Vivanco