

Evaristo, otra víctima del veneno en Linares (Jaén).
Evaristo tenía 1 añito y dos meses cuando sus dueños tuvieron que autorizar su eutanasia.
Un día vomitó y le llevaron al veterinario, se quedó ingresado y no quería comer. Los análisis no encontraron rastro de veneno, pero tras la segunda intervención su intestino se paró y hubo que dormirle. Luchó durante cuatro días, pero la quemadura química de un veneno muy potente había marcado su destino.
Para sus dueños, fue horrible verle apagarse y hoy quieren luchar porque esto no vuelva a repetirse.
Están moviéndose en redes sociales y están decididos a encontrar al responsable. Tristemente, tal y como nos ha pasado a nosotros, las administraciones no les han ayudado. Por eso necesitamos vuestra ayuda, tenemos que hacer ruido, tenemos que hacer ver que los animales no son cosas, que los animales nos importan y debemos empezar por pedir un cambio en la ley, que les de la importancia que merecen, solo así cuando le pase a alguien más, quizás, les escuchen.