

Hace apenas unos meses muchos nos decían que el destino de la Colección Gelman no le interesaba a nadie. Que era un asunto entre particulares y que el Estado poco podía hacer.
Hoy la realidad cuenta otra historia.
Durante los últimos meses, el colectivo Defendamos la Colección Gelman, junto con periodistas, investigadores, abogados, historiadores del arte y ciudadanos, ha trabajado para arrojar un poco más de luz sobre un caso que durante décadas estuvo marcado por la desinformación.
Gracias al trabajo colectivo hoy existen solicitudes de legisladores para que comparezcan las autoridades culturales responsables de este tema; periodistas han obtenido, mediante mecanismos de acceso a la información, documentos que antes no eran públicos; se han realizado investigaciones tanto en México como en Estados Unidos para reconstruir la historia reciente de la colección y entender cómo llegó hasta este punto.
Y ahora ocurre algo más.
En menos de un fin de semana, más de 5,000 personas decidieron firmar una petición para pedir claridad sobre el futuro de las obras que son Monumento Artístico y para expresar que la Colección Gelman merece un debate público, transparente y a la altura de su importancia para México.
Sabemos que una petición no es jurídicamente vinculante. Nunca pretendió serlo.
Pero sí tiene un enorme valor simbólico: demuestra que miles de personas consideran que el patrimonio artístico también les pertenece como ciudadanos y que no están dispuestas a permanecer indiferentes.
Dentro de veinte años, cuando se escriba la historia de la Colección Gelman y del destino de las obras que Jacques y Natasha reunieron durante toda una vida, podremos decir que hubo personas que decidieron participar, preguntar, investigar y defender el patrimonio cultural de México.
Porque el silencio también deja huella. Y nosotros elegimos no guardar silencio.
¡GRACIAS A LAS MÁS DE 5,000 PERSONAS QUE YA FIRMARON! Y si aún no lo has hecho, todavía puedes sumarte.
¡La presión ciudadana sí sirve! El gobierno acaba de anunciar que la Colección Gelman va a regresar en 2028 para presentarse en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO). Celebramos esta noticia, pues significa que por fin estamos siendo escuchados. Sin embargo, esto no aclara el fondo del asunto: traer de paseo la colección en dos años no significa que finalmente haya encontrado aquí su hogar permanente.
El convenio firmado por el INBAL con el Banco Santander y los hoy propietarios de este valioso conjunto de obras de arte es inequívoco: la colección va a ser gestionada por Fundación Santander hasta 2030, con posibilidad de prórrogas indefinidas. ¿Entonces qué va a pasar después de su exhibición en Monterrey? ¿Volverá a Santander? Si esto es así, entonces regresaríamos a la incertidumbre inicial.
Por qué es tan difícil para el gobierno informar con total transparencia: ¿Van a reescribir el convenio para darle sustento legal a todos estos cambios? ¿Se van a publicar los dictámenes técnicos que avalen que las obras están en condiciones de realizar todos estos trayectos? ¿Van a venir a México las 160 obras de la colección o solamente las 30 que tienen declaratoria de Monumento Artístico? ¿Por cuánto tiempo se van a quedar aquí? ¿Y después de esto qué pasará con ellas? Muchas preguntas que necesitan respuesta inmediata.
Tu firma y la de tus amigos, parientes, conocidos y colegas sí cuenta.
¡UN ÚLTIMO ESFUERZO PARA QUE ESTO SUCEDA! ¡FALTA POCO!