

Buenos días.
Ya hemos superado las 2.500 firmas y seguimos creciendo.
Mientras tanto, dos de los mayores expertos en IA, a nivel mundial, Yoshua Bengio, de la Universidad de Montreal, y Max Tegmark, desde el Instituto Tecnológico de Massachusetts, alertan acerca del peligro que supone la creación de sistemas de IA extremadamente avanzados. La aceleración desmedida en la generación y desarrollo de inteligencias artificiales ha provocado la creación de los “agente de IA”, pensados para funcionar con mayor autonomía e incluso decidir sin participación humana, de forma directa, con el consecuente y lógico riesgo que esto supone, según informa la revista Computer Hoy.
En paralelo, la experta Lorena Fernández, ingeniera informática, responsable de la Comisión de Inteligencia Artificial de la Universidad de Deusto, pone el foco, en una conferencia reciente para la Cadena Ser, en el pernicioso “efecto Eliza”, que consiste en atribuir intenciones y/o emociones humanas a la inteligencia artificial, algo que podría provocar alteraciones en nuestra percepción, generando expectativas irreales sobre esta tecnología, haciéndonos creer que la IA piensa, razona y tiene sentimientos, cuando en realidad solo son máquinas repitiendo datos filtrados estadísticamente. También nos advierte sobre el peligroso sesgo de automatización, por el cual solemos pensar que la tecnología tomará mejores decisiones que las personas, confiando ciegamente en que los algoritmos no estarán contaminados con condicionamientos humanos (sesgos y estereotipos).
Conviene no bajar la guardia ante el avance descontrolado de la IA, por el bien de todos, para el bien de la Humanidad. Me temo que quienes la producen, quienes la enseñan a ser “mejor” cada día, andan cegados por el enorme beneficio económico que les reporta, sin reparar en el enorme daño que ya se está causando con ella y que se causará en un futuro muy cercano.
Muchas gracias por vuestra implicación, firma, difusión, colaboración y donaciones.