Prohibir la creación de imágenes y vídeos con inteligencia artificial

14

¡Alcancemos 25 firmas!
¡Las peticiones con más de 1000 firmas tienen 5 veces más posibilidades de ganar!

La causa

La creación de imágenes y videos con inteligencia artificial se ha vuelto tan fácil que cualquiera puede generar contenido en segundos. Pero detrás de esa comodidad hay un costo ambiental que casi nadie ve. Cada generación de una sola imagen consume una cantidad de energía comparable a cargar por completo un teléfono celular, y los videos, al ser mucho más complejos, multiplican ese gasto varias veces. Si millones de personas generan contenido de este tipo todos los días, el consumo se vuelve enorme.

Esa energía no sale de la nada. Para alimentar los centros de datos donde trabajan estos modelos se quema electricidad en grandes cantidades, y gran parte de esa electricidad todavía proviene de combustibles fósiles. El resultado es un aumento en las emisiones de dióxido de carbono, que aceleran el calentamiento global. Cada prompt de IA libera alrededor de 4.3 gramos de CO₂ al ambiente, y aunque un solo prompt parezca poco, la suma de millones de ellos deja una huella importante.

El agua es otro problema grave. Los centros de datos necesitan mantenerse fríos para no sobrecalentarse, y para eso usan grandes cantidades de agua dulce. Se calcula que cada consulta de IA puede gastar alrededor de 10 mililitros de agua, y a gran escala eso equivale a desviar agua que podría servir para comunidades, cultivos o ecosistemas. En un mundo que ya sufre sequías y escasez de agua, este desperdicio es difícil de justificar.

Prohibir la creación de imágenes y videos con IA no significa rechazar toda la tecnología, sino poner límites a un uso masivo y muchas veces innecesario. Antes de generar una imagen o un video, conviene preguntarse si de verdad lo necesitamos o si existe una alternativa más ligera. Proteger el medioambiente también significa ser conscientes de lo que consumimos, incluso cuando no lo vemos con los ojos.

Actualizaciones de la petición