

En un debate reciente (https://soundcloud.com/user-569951225/27-septiembre-mario-beteta-mesa-aeropuerto) se dijeron varias cosas interesantes con respecto a las aves.
Para empezar, dijeron que el Ing. Gabriel Quadri ya había ido a explicar los programas de rescate que incluyen la formación de cuerpos de agua al sur del Lago Nabor Carrillo. En efecto, esos planes los conocemos porque estaban en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
Entre las cosas que dijo el Ing. Quadri fue que las aves residentes no son problema para la aviación, aunque no dijo nada del daño a las colonias de aves playeras que anidan en la parte norte de la carretera Peñón Texcoco, esas planicies salinas que ellos piensan que no tienen vida pero que en realidad son hábitat de especies de aves amenazadas y en peligro de extinción a nivel global, que debían haber sido tomadas en cuenta por la Semarnat y sobre las que aún no explican, ni el daño, ni las medidas de mitigación. También dijo que para las aves migratorias se van a hacer cuerpos de agua al sur del Lago Nabor Carrillo y en Zumpango y Xochimilco, “para que se vayan”.
Todavía no construyen esos cuerpos de agua, ni tampoco hacen nada en Zumpango o en Xochimilco (donde por cierto se perdió agua en la grieta, en el sismo pasado) y ya están vaciando el lago, y ahí se alcanza a ver cual es su plan.
Ing. Raúl González Apaolaza negó que se esté vaciando el lago, pero ya se han circulado las fotografías de este hecho, no reconocido por el GACM.
El piloto Capitán Alan Luna enfatizó de entrada los problemas de la seguridad aeronáutica con relación a las aves, cuestión innegable sobretodo después del accidente (no fatal afortunadamente) de un vuelo de La Guardia en 2009 que hasta llegó a la pantalla grande (Sully: milagro en el Hudson), al haberse cruzado el avión en curso con un grupo de gansos canadienses en migración. Ya el público conoce de este riesgo con las aves, sobre todo las migratorias.
En el debate, los miembros del equipo del GACM incluyendo al Dr. Luis Álvarez Icaza, director del Instituto de Ingeniería de la UNAM cayeron en una contradicción:
- El Ing. González Apaolaza insiste en la permanencia del lago
- El Cap. Luna además de señalar el riesgo y la forma de control (halcones, drones, matarlas) señala que las aves migratorias tienen un mapa de navegación determinado que no se puede cambiar simplemente con decirles que lo hagan, que ha sido seleccionado evolutivamente en decenas de generaciones
- El Dr. Álvarez Icaza señala que si les quitas el agua se van, como se vio cuando se secó el lago en 1965
Quizás el Ing. González Apaolaza no quiere reconocer que ya se está vaciando el lago (va el 70%). Pero para el Dr. Álvarez Icaza es aceptable quitarles el agua y que se vayan ¿A dónde?
Aquí la respuesta:
El Cap. Luna tiene razón en que no se puede lograr mágicamente que adopten otra área, existe y se ha comprobado ampliamente lo que se llama “fidelidad de sitio”, es algo muy exacto. Pero el Dr. Álvarez Icaza tiene razón en decirme que si les quita el agua se van, pero ¡AL OTRO MUNDO! Así es como se pueden deshacer del problema, van a decir que ya se fueron (porque les quitaron el agua), aunque en realidad lo que pasa es que no tendrán alimento para sobrevivir la temporada y morirán antes del siguiente ciclo migratorio.
El Laboratorio de Cornell tiene un estudio con unas 143 bases de radar con datos de entre 2013 y 2017, para estudiar la migración en la noche. Así ellos detectaron que unas 4.7 mil millones de aves cruzan de Estados Unidos a México en el otoño, y regresan 3.5 mil millones en primavera a Estados Unidos a reproducirse
https://www.allaboutbirds.org/4-billion-birds-will-fly-through-american-airspace-this-fall/
Lógicamente si se les destruye el hábitat no regresarán a reproducirse, y si mueren más de las que se logran reproducir pues irán declinando poco a poco hasta desaparecer.
Pero para el Dr. Álvarez Icaza el ecocidio es aceptable porque empezó cuando se instaló la ciudad en este valle. Para nosotros sí hay esperanza. No hay por qué rematar el ECOCIDIO, o rematar el LAGO. Además de que la naturaleza también tiene derechos.
Un dato interesante del que deciden no hablar. MITRE ya puso muy en claro que en un radio de 8 km de las pistas no debe haber cuerpos de agua “atrayentes de aves” por el riesgo aviar. El GACM ha sido tan audaz como para usar solo el radio de 3km y decir que, aunque esté el lago pueden manejar aves y aviones juntos. Quizás lo digan porque no pueden secar el lago en realidad, desembocan nueve ríos de la Sierra Nevada y en época de lluvias lo tendrán que usar. Esto es algo muy delicado. Claro que han hecho estudios a lo largo de estos 20 años, pero seguimos en lo mismo en cuanto a los temas, Texcoco es el peor lugar para el aeropuerto.
Aquí el señalamiento de MITRE:
“como se puede ver en la Figura 3, las pistas asociadas con la configuración 002º están a 3 km de distancia del Lago Nabor Carrillo y de otros atrayentes localizados al sur. Sin embargo, como se mencionó arriba, la FAA de Estados Unidos, también recomienda que las áreas de operación de las aeronaves deben estar separadas a 5 millas (8 kilómetros) de los peligrosos atrayentes de movimientos de vida silvestre hacia adentro o a través del espacio de despegue. Desgraciadamente, esto no puede conseguirse en Texcoco. Por lo tanto, las estrategias de mitigación efectivas para reducir los riesgos asociados con aves a las futuras operaciones son esenciales para la operación segura del aeropuerto.”
Nosotros se los dijimos desde hace 20 años, pues conocemos esos lineamientos.
(en la imagen se ve que tanto el Nabor Carrillo como los supuestos cuerpos de agua de compensación quedarían dentro de este radio de 8 km).
¿Habría alguna aseguradora que aceptara firmar pólizas en un aeropuerto así? ¿aerolíneas que llegarían aquí así? Sin poder secar el lago en época de lluvias y manejando poblaciones de decenas de miles de aves migratorias con halcones. Eso es falta de responsabilidad.
En fin, los invitamos a apoyar con su firma y compartir, para apostar por la naturaleza y la vida, y que el que se mueva sea el aeropuerto, ya que así habrá menos daño a la naturaleza.