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Petitioning Vicepresidente de la República Angelino Garzón and 5 others
This petition will be delivered to:
Vicepresidente de la República
Angelino Garzón
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
JUAN MANUEL SANTOS
PROGRAMA PRESIDENCIAL DE DERECHOS HUMANOS Y DE DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO
ALMA VIVIANA PÉREZ
PROCURADOR GENERAL DE LA NACIÓN
ALEJANDRO ORDOÑEZ
FISCALÍA GENERAL DE LA NACIÓN
EDUARDO MONTEALEGRE LYNETT
OFICINA EN COLOMBIA DEL ALTO COMISIONADO DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LOS DERECHOS HUMANOS
Todd Howland

Presidente Juan Manuel Santos: El pueblo exige una paz duradera y justa

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Beginning on August 19th, small farmers, miners and indigenous people from all over Colombia took to the streets, town squares, and highways to demand that current crisis of dispossession of lands and territories, the lack of quality health care and education, agrarian policies and trade agreements that continue to impoverish the Colombian people, and an infrastructure that favors foreign companies over local residents be addressed.

They were soon joined by coffee growers, fisherfolk, students, teachers, academics, health care workers, truckers, and labor unions, among others, and have organized in several major areas of the country. It is estimated that there are over 200,000 people currently camped out away from their homes and participating in these strikes.

The response to the strikes by public forces, particularly ESMAD - the riot police - have been excessive, to the extent that the Director of National Police, General Rodolfo Palomino, has promised an internal inquiry. These actions have disrespected the right to protest.

President Santos until last night had termed the strikes “weak” and “non-existent.” This morning, he finally acknowledged their existence and has taken some steps towards negotiations.

Msgr. Luís Augusto Castro, Archbishop of Tunja (an area at the heart of the protest), invited President Santos to “listen to the voices of the farmers... come closer to the strikes and see them with new eyes.” 

We invite you to sign this petition, encouraging President Santos to negotiate with the representatives of the movement with an open mind for the improvement of their livelihood as Colombians. As the Archbishop reminded us, the strikes “can be resolved by doing justice, by welcoming and listening to their requests, for everyone’s well being, and for a more fair kind of production… they need to be listened to by those leading the country, those who have in their hands the possibility to move us from injustice to justice.”

(To stay up-to-date about the latest news of the strikes, check out our Storify page.)


Letter to
Vicepresidente de la República Angelino Garzón
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA JUAN MANUEL SANTOS
PROGRAMA PRESIDENCIAL DE DERECHOS HUMANOS Y DE DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO ALMA VIVIANA PÉREZ
and 3 others
PROCURADOR GENERAL DE LA NACIÓN ALEJANDRO ORDOÑEZ
FISCALÍA GENERAL DE LA NACIÓN EDUARDO MONTEALEGRE LYNETT
OFICINA EN COLOMBIA DEL ALTO COMISIONADO DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LOS DERECHOS HUMANOS Todd Howland
Señor Presidente,

Somos un grupo de Colombianos y extranjeros que están siguiendo las noticias alrededor del Paro Nacional Agrario. Estamos crecientemente preocupados por las acciones del gobierno, el ESMAD, y las FF.AA. con respecto a las manifestaciones populares que se están llevando a cabo en varios sitios del país.

Miramos y leemos como este grupo de manifestantes – compuesto de camioneros, campesinos, cafeteros, mineros, pescadores, estudiantes, maestros, académicos, trabajadores de salud, entre otros – están saliendo a las calles para llamar, de nuevo, la atención de su gobierno. Las noticias en Colombia y las internacionales, muestran que el pueblo colombiano no ha recibido una verdadera respuesta a la crisis económica que ha estado viviendo. Hacemos eco de las palabras de la Mesa Nacional Agropecuaria y Popular de Interlocución y Acuerdo [MIA] cuando dice que, están “hastiados ya de la ausencia de respuestas concretas, reales y efectivas a la profunda crisis que agobia la vida de los despojados de la tierra, de los territorios, los despojados del salario digno, de la salud y de la educación de calidad.”

La política nacional económica y del desarrollo nacional favorece la concentración de la riqueza, no las oportunidades justas para su redistribución. Además, el gobierno continuamente ha ido construyendo barreras frente al derecho de protestar, a la vez que habla de la necesidad de un país más democrático e incluyente. Señor Presidente, no se puede tener un país democrático e incluyente sin que el gobierno esté dispuesto a escuchar las peticiones de su pueblo.

La movilización que es el Paro Nacional ha crecido, como Ud. ya sabe, demasiado grande y amplio para cualquier cerco. El pueblo exige una paz duradera y justa.

A la coyuntura de hoy, hay varias sendas hacia la paz que se están presentando, que van iluminando al país. Pero es solamente con un diálogo horizontal y constructivo que podremos pisar esos caminos. La paz no es simple un proyecto bilateral que ocurre entre su gobierno y los grupos armados. La paz incluye al pueblo, al sector laboral, a la sociedad civil, las víctimas del conflicto y los movimientos sociales. Son sus exigencias y peticiones las que merecen su atención. Lo que no sirve en esos momentos es una política de la exclusión, de la “caridad,” o de exiguo asistencialismo.

Basado en esas preocupaciones, le instamos que preste atención a las peticiones que están haciendo los manifestantes del Paro Nacional. Son seis acciones gubernamentales que, a nuestro juicio, caben en la definición de una democracia verdadera y justa: que se preste atención a la crisis de producción en el país; que el campesino tenga acceso a la propiedad y titulación; que haya zonas de reserva donde el campesino puede seguir contribuyendo a la economía nacional, sin ser pisoteado por el ingreso de la multinacional; que los pequeños mineros tengan algún rol en discutir y formular las políticas mineras que decidirán la dirección de sus vidas; que proteja los derechos políticos del sector rural; y que se invierta en la educación, la salud, la vivienda, los servicios públicos, y las vías en las zonas rurales del país.

Señor Presidente, estos no son demandas ni ilógicas ni radicales. Tampoco serían imposibles. Le pedimos que negocie con los representantes del Paro, y que lo haga con una mente abierta, lista para escuchar a los detalles de las vidas del pueblo colombiano.

Hay mucho que ya ha hecho su gobierno a favor del pueblo, y queda mucho más que puede hacer.

Como comunidad internacional, nos comprometemos a seguir apoyando a los manifestantes mientras trabajan para romper las paredes de la exclusión y la injusticia que ha mantenido vivo este conflicto por tantas décadas. Tenemos esperanza que Ud. haga lo mismo.