

Hoy he redactado todas mis propuestas para darles una vida mejor a los chimpancés al igual que a otros grandes simios en nuestro país y las he trasladado al Ministerio de Derechos Sociales y la Agenda 2030, participando en la consulta pública que recogerá nuestra voz e incluirá nuestras aportaciones en la tan necesaria, importante y esperada Ley de Grandes Simios.
He pedido protección, libertad y respeto para estos animales; seguiremos defendiendo sus derechos porque merecen un futuro mejor. Ojalá las siguientes generaciones sean libres y puedan nacer y crecer en libertad, al lado de sus familias, en su hábitat natural. Por favor, ayúdame a que este sueño se convierte en una realidad. Firma mi petición y compártela con tus contactos aquí, te estaré eternamente agradecida.
Estas han sido mis aportaciones:
- Fin de la cautividad de los grandes simios a largo plazo, salvo en el caso de los que sean recuperados del tráfico ilegal o de la tenencia de particulares que residan a centros de rehabilitación óptimos, y que para los cuales sea imposible su reintroducción al medio natural al que pertenecen.
- El fin de los programas de reproducción y cría en cautividad en España que se llevan a cabo en diversos zoológicos ya que resulta inviable la reintroducción de estos animales en sus hábitats naturales y a que estos centros únicamente les continúen manteniendo en cautiverio para seguir teniendo una determinada cantidad de estos individuos para exhibir a los visitantes, tan solo asegurando su beneficio económico a lo largo del tiempo y utilizando a estos animales como simples mercancía a intercambiar entre centros para conseguir que su negocio prospere.
- Los grandes simios que ya se encuentren en cautividad deben vivir con el enriquecimiento necesario, el espacio apropiado y una estructura que les permita comportarse de la manera más natural dentro de lo posible con un adecuado grupo social de congéneres. Esto aplica a la generación que ya reside estos centros.
- Es realmente necesario que el Estado aporte ciertos fondos para la atención veterinaria, el mantenimiento de instalaciones adecuadas y un elevado nivel de bienestar para los grandes simios acogidos en centros de rehabilitación y zoológicos del país.
- La transformación de los zoológicos en centros que verdaderamente realicen una labor de educación ambiental acerca de las amenazas para estas especies en peligro de extinción y que apoyen los programas de conservación que se llevan a cabo en su hábitat natural es fundamental.
Se debería prohibir el uso de estos animales para espectáculos o producciones audiovisuales como actores o accesorios fotográficos.
- Es realmente importante que se apliquen las medidas legislativas para combatir el tráfico ilegal de especies en nuestro país y que se refuercen los controles en aeropuertos y cualquier vía transitada con este objetivo es esencial para afrontar esta terrible amenaza para los grandes simios. España es la puerta de entrada directa hacia Europa por su situación geográfica por lo que es clave en la lucha por los derechos de estos individuos. Este comercio ilegal está lejos de decrecer. Al menos 3000 grandes simios son extraídos de la naturaleza cada año y se estima que por cada uno de estos chimpancés en cautividad, para el entretenimiento o convertirlo en mascota, 5 o 10 han muerto.
- A su vez, la creación de campañas contra el mascotismo de grandes simios y la restricción de contenidos que promuevan esta actividad al igual que el tráfico ilegal de especies en medios audiovisuales y redes sociales pueden ser altamente beneficiosas para disminuir esta aterradora tendencia.
- Además, es clave que el Estado se comprometa con la conservación de los grandes simios apoyando proyectos de preservación de su hábitat y desarrollo sostenible al igual que se realice el control necesario sobre la importación de aceite de palma, minerales y maderas exóticas que contribuyen a la degradación y destrucción de los ecosistemas en los que viven estas especies y que son responsables que la desaparición de gran parte de su población.
Muchísimas gracias por tu apoyo,
Irene