

Los Fondos Generacionales eliminan la libertad de elección de multifondo, que es el único aspecto democrático del sistema de capitalización individual.
Según la reforma previsional aprobada en marzo de 2025, los fondos generacionales entrarían en vigor en marzo de 2027, terminando con la libertad de elección de riesgo para las cuentas obligatorias.
Uno de los argumentos más utilizados para justificar la eliminación de la libertad de elección de riesgo de los trabajadores respecto de sus fondos de pensiones es que la mayoría no tendría la formación financiera suficiente para tomar buenas decisiones.
Este argumento es tan falaz, que justificaría, por la misma razón, prohibir que se realicen tratamientos médicos o intervenciones quirúrgicas.
Para eso están los médicos, en este caso, y los asesores financieros previsionales para orientar a los trabajadores, en el otro.
La imposición del modelo de fondos generacionales como única alternativa para la inversión de los fondos previsionales debe ser derogada a la brevedad. Esta medida limita de forma arbitraria la libertad de elección de los afiliados, coartando un derecho que resulta esencial en un sistema que busca maximizar el bienestar y la seguridad financiera de las personas.
Los fondos generacionales no consideran las distintas realidades, conocimientos ni estrategias de los afiliados. Obligar a todos a seguir una misma senda según su edad desconoce que las condiciones de los mercados financieros son dinámicas y, en ocasiones, impredecibles.
Históricamente se ha demostrado que, en momentos de crisis bursátiles, los fondos de mayor riesgo pueden llegar a perder años completos de acumulación. De igual forma, en escenarios de alzas masivas de tasas de interés, los fondos más conservadores, supuestamente más seguros, también pueden sufrir pérdidas significativas. Estos eventos son parte del comportamiento natural del mercado y deben ser gestionados con flexibilidad y estrategia, no con rigidez normativa.
Además, en un entorno global donde la competencia por rentabilidad y seguridad financiera es feroz, el sistema previsional debe permitir a los afiliados informarse, asesorarse y tomar decisiones propias en base a su perfil de riesgo, horizonte de inversión y conocimiento financiero. Eliminar esa posibilidad es desincentivar la responsabilidad personal y castigar a quienes sí se preparan y buscan maximizar sus ahorros previsionales.
Una vez más nos enfrentamos a la arrogancia del estado que se auto atribuye la capacidad de tomar mejores decisiones que los mismos propietarios de los fondos, una capacidad que no tiene, y menos aún, a través de una norma rígida, pasiva y predecible en función de la edad del trabajador.
Más grave aún, es que los trabajadores pierden toda posibilidad de participar con sus decisiones en el mercado financiero, permitiendo a los grandes actores financieros locales actuar sin contrapeso ni oposición. Estos son los mismos que han llevado el lobby de la eliminación del multifondo desde su misma creación.
Francisco J. Doren
Abril de 2025