

El periodista y escritor Javier Rebolledo publicó en BioBioChile una columna que pone nuevamente en el centro del debate un tema que venimos denunciando hace tiempo: el uso de falsas denuncias de abuso sexual como arma judicial en disputas de familia.
Rebolledo expone casos emblemáticos como el del médico argentino Pablo Ghisoni —encarcelado injustamente por más de dos años— y muestra cómo en Chile opera un sistema privatizado de justicia, donde corporaciones y fundaciones que administran los PRMs terminan teniendo más poder que los propios jueces de familia.
El artículo revela graves irregularidades:
Peritajes falsos y fabricados con informes copiados.
Corporaciones privadas que lucran con los niños intervenidos, recibiendo millonarios aportes estatales sin real fiscalización.
Padres y madres alejados de sus hijos por errores groseros en informes que los jueces validan casi sin revisión.
Rebolledo advierte que estas prácticas no buscan proteger a la infancia, sino mantener un negocio que depende de prolongar los conflictos familiares.
👉 Te invitamos a leer la columna completa aquí: [enlace a la publicación] y a seguir apoyando esta campaña para que en Chile avancemos hacia una ley que sancione las falsas denuncias y proteja de verdad a los niños y a las familias.