

Sanción a la Comandante del CAI Compartir (Bogotá) por ser cómplice de maltrato animal.
El problema
La noche del 10 de enero de 2.016, Brayan y Rubén dos jóvenes habitantes del Barrio Vista Hermosa en la localidad de Ciudad Bolívar en Bogotá, fueron notificados de un perro herido que había sido atacado por otros canes, supuestamente en episodios de peleas de perros, que es lo que ellos presumen. El animal se encontraba gravemente herido, su lengua había sido rasgada y sangraba copiosamente.
Los jóvenes -quiénes se caracterizan en el vecindario por ser protectores de los animales- acudieron al CAI de su zona para buscar apoyo del personal de la policía metropolitana para ubicar y posteriormente trasladar de forma urgente al animal a un centro veterinario. Los policías del CAI -Vista hermosa que siempre han sido colaboradores con el bienestar de los perritos del barrio, se ofrecieron a llevar a los muchachos al sitio donde se encontraba el perro herido. Sin embargo, el sitio de ubicación del animal ya no correspondía a la jurisdicción del CAI de Vista Hermosa, sino que pertenece a la jurisdicción del CAI de Compartir de la Localidad de Ciudad Bolívar, por lo que los policías proceden a notificar a sus colegas del CAI de Compartir, para que asuman el caso.
En efecto, la patrulla asiste al lugar y recogen el perro herido para llevarlo junto con los muchachos, al CAI de Compartir. Sin embargo, los jóvenes debido al mal estado de salud del animal insisten en la urgencia de su traslado inmediato a un centro de atención. Al ser consultados, los policías les indican que no pueden prestar apoyo en la movilización del perro herido argumentando que no es función de ellos prestar ese servicio, que le corresponde a la policía ambiental abordar el caso y que adicionalmente ellos "no se encuentran autorizados" para el traslado del animal porque el desplazamiento implicaría "salir de su área de jurisdicción". Fueron los argumentos entregados por la Teniente ANA MARÍA CASTAÑO, Comandante del CAI de Compartir. Sólamente un patrullero de apellido Lozano, mostró verdadero interés y buscó apoyarlos, pero su interés no fue en absoluto respaldado por la Sra. Teniente, y sus buenas intenciones no lograron concretarse en un apoyo efectivo. A lo que se limitaron finalmente los señores policías fue a dejar el perro herido junto a su CAI para que los muchachos "miraran qué podían hacer".
Los jóvenes impactados por la escena desgarradora del animal padeciendo, acuden a buscar apoyo con taxistas y transportistas locales, pero todas las personas abordadas se negaron a recoger al perro herido. Finalmente, el perro pasó la noche agonizando en las afueras del propio CAI de Compartir y al día siguiente, cuando los jóvenes lograron ubicar una persona con vehículo que se ofreció para llevar al animal a un establecimiento de atención médica, siendo las 11 a.m., acuden al CAI para recogerlo, pero se encuentran con que el animal había muerto hacía un par de horas. Según testigos, el propio animal en su sufrimiento y desespero se arrancó su lengua herida y murió desangrado.
TODA ESTA ESCENA SUCEDIÓ EN EL PROPIO CAI!!!. Es increíble, la insensibilidad de la Sra. Teniente y sus subalternos ante el padecimiento de un ser vivo que durante más de doce horas yacía a escasos metros de ellos, suplicando por una asistencia médica. Increíble que a sólo 5 días de entrada en vigencia de la ley de protección animal toda una autoridad de la policía nacional como la mencionada Teniente, se convierta en una cómplice del maltrato animal. Su actuación es realmente vergonzosa.
La presente petición es para que la Sra. Teniente ANA MARÍA CASTAÑO, Comandante del CAI Compartir de la Localidad de Ciudad Bolívar de Bogotá, D.C. sea investigada y sancionada por violación a la ley de protección animal, ante su desidia al negarse a cumplir con una obligación de su deber. No existe excusa válida para que esta policía no hubiera tomado acciones verdaderas para salvar y proteger la vida de ese ser indefenso. FUERON MÁS DE 12 HORAS DE AGONÍA A LA VISTA DE ELLA!!!.

El problema
La noche del 10 de enero de 2.016, Brayan y Rubén dos jóvenes habitantes del Barrio Vista Hermosa en la localidad de Ciudad Bolívar en Bogotá, fueron notificados de un perro herido que había sido atacado por otros canes, supuestamente en episodios de peleas de perros, que es lo que ellos presumen. El animal se encontraba gravemente herido, su lengua había sido rasgada y sangraba copiosamente.
Los jóvenes -quiénes se caracterizan en el vecindario por ser protectores de los animales- acudieron al CAI de su zona para buscar apoyo del personal de la policía metropolitana para ubicar y posteriormente trasladar de forma urgente al animal a un centro veterinario. Los policías del CAI -Vista hermosa que siempre han sido colaboradores con el bienestar de los perritos del barrio, se ofrecieron a llevar a los muchachos al sitio donde se encontraba el perro herido. Sin embargo, el sitio de ubicación del animal ya no correspondía a la jurisdicción del CAI de Vista Hermosa, sino que pertenece a la jurisdicción del CAI de Compartir de la Localidad de Ciudad Bolívar, por lo que los policías proceden a notificar a sus colegas del CAI de Compartir, para que asuman el caso.
En efecto, la patrulla asiste al lugar y recogen el perro herido para llevarlo junto con los muchachos, al CAI de Compartir. Sin embargo, los jóvenes debido al mal estado de salud del animal insisten en la urgencia de su traslado inmediato a un centro de atención. Al ser consultados, los policías les indican que no pueden prestar apoyo en la movilización del perro herido argumentando que no es función de ellos prestar ese servicio, que le corresponde a la policía ambiental abordar el caso y que adicionalmente ellos "no se encuentran autorizados" para el traslado del animal porque el desplazamiento implicaría "salir de su área de jurisdicción". Fueron los argumentos entregados por la Teniente ANA MARÍA CASTAÑO, Comandante del CAI de Compartir. Sólamente un patrullero de apellido Lozano, mostró verdadero interés y buscó apoyarlos, pero su interés no fue en absoluto respaldado por la Sra. Teniente, y sus buenas intenciones no lograron concretarse en un apoyo efectivo. A lo que se limitaron finalmente los señores policías fue a dejar el perro herido junto a su CAI para que los muchachos "miraran qué podían hacer".
Los jóvenes impactados por la escena desgarradora del animal padeciendo, acuden a buscar apoyo con taxistas y transportistas locales, pero todas las personas abordadas se negaron a recoger al perro herido. Finalmente, el perro pasó la noche agonizando en las afueras del propio CAI de Compartir y al día siguiente, cuando los jóvenes lograron ubicar una persona con vehículo que se ofreció para llevar al animal a un establecimiento de atención médica, siendo las 11 a.m., acuden al CAI para recogerlo, pero se encuentran con que el animal había muerto hacía un par de horas. Según testigos, el propio animal en su sufrimiento y desespero se arrancó su lengua herida y murió desangrado.
TODA ESTA ESCENA SUCEDIÓ EN EL PROPIO CAI!!!. Es increíble, la insensibilidad de la Sra. Teniente y sus subalternos ante el padecimiento de un ser vivo que durante más de doce horas yacía a escasos metros de ellos, suplicando por una asistencia médica. Increíble que a sólo 5 días de entrada en vigencia de la ley de protección animal toda una autoridad de la policía nacional como la mencionada Teniente, se convierta en una cómplice del maltrato animal. Su actuación es realmente vergonzosa.
La presente petición es para que la Sra. Teniente ANA MARÍA CASTAÑO, Comandante del CAI Compartir de la Localidad de Ciudad Bolívar de Bogotá, D.C. sea investigada y sancionada por violación a la ley de protección animal, ante su desidia al negarse a cumplir con una obligación de su deber. No existe excusa válida para que esta policía no hubiera tomado acciones verdaderas para salvar y proteger la vida de ese ser indefenso. FUERON MÁS DE 12 HORAS DE AGONÍA A LA VISTA DE ELLA!!!.

Los destinatarios de la petición
Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 21 de enero de 2016