

La importancia de nuestra propuesta queda reflejada en esta reflexión que nos ha enviado un amigo.
No puede ser que desde 2002, año en que se creó el CEADAC a raíz de que el ex miembro de la Casa real, Jaime de Marichalar sufriera un ICTUS, cada año más de 120.000 personas no cuenten con al menos un Centro de Neurorrehabilitación público en cada Comunidad Autónoma.
Siendo, junto al DCA y las enfermedades neurodegenerativas el gran reto de la medicina preventiva y rehabilitadora para el Siglo XXI, nadie plantea modificar hábitos, dotar de más y mejores medios de intervención, discriminar positivamente a los afectados y diseñar un amplio programa de Neurorrehabilitación publica de proximidad.
La Neurorrehabilitación privada también tendría su oportunidad dentro de este Plan siempre que se comprometiera a cumplir un compromiso profesional o Código ético ya que participarían con apoyo del dinero público.
Seguiremos insistiendo en vuestro apoyo y divulgación.
Saludos cordiales
Asociación SOS ICTUS