Nuestra escuela necesita respuestas. Nuestros hijos merecen ser escuchados.

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La causa

Rada Tilly, 9 de octubre de 2026

A la Supervisión de Educación Secundaria – Región VI
Ministerio de Educación de la Provincia del Chubut
S / D

Solicitud de intervención urgente ante la situación institucional, las condiciones de higiene y mantenimiento, y el funcionamiento de la Escuela Secundaria N.º 718 «Libertad».

De nuestra mayor consideración:

Por medio de la presente, quienes suscribimos, madres, padres y responsables de estudiantes de la Escuela Secundaria N.º 718 «Libertad» de Rada Tilly, nos dirigimos a ustedes con el propósito de expresar nuestra profunda preocupación por una serie de situaciones que se vienen desarrollando en la institución y que, a nuestro entender, requieren una intervención concreta y oportuna por parte de las autoridades educativas.

Nuestra preocupación no responde a un hecho aislado, sino a una acumulación de problemáticas que se han sostenido durante el presente ciclo lectivo, vinculadas principalmente con la falta de comunicación y respuestas por parte de la Dirección, las condiciones de higiene y mantenimiento del establecimiento, los problemas recurrentes en el suministro de agua, situaciones de trato inadecuado hacia estudiantes y la falta de acompañamiento a distintas iniciativas de la comunidad educativa.

Consideramos que estas circunstancias están provocando un creciente desgaste institucional, afectando tanto a estudiantes como a familias y docentes. Nos encontramos transitando los últimos meses del ciclo lectivo 2026 y resulta especialmente preocupante que numerosos planteos realizados durante el año continúen sin respuestas claras ni soluciones concretas.

1. Falta de comunicación, presencia y respuestas por parte de la Dirección
Una de las principales preocupaciones de las familias es la falta de comunicación fluida, clara y efectiva con la Dirección del establecimiento.

En reiteradas oportunidades, madres, padres y responsables se han acercado a la institución para plantear inquietudes, solicitar información o buscar soluciones a situaciones que afectan a sus hijos, encontrándose con la ausencia de respuestas concretas o de un seguimiento posterior.

Asimismo, se han presentado solicitudes y reclamos por escrito que, según manifiestan distintas familias, no reciben contestación o requieren reiteradas consultas para conocer su estado. En ocasiones, al concurrir nuevamente al establecimiento, deben explicar situaciones que ya habían sido comunicadas previamente.

Esta modalidad genera frustración, incertidumbre y una sensación de desatención que se ha profundizado con el transcurso del año.

A ello se suma la ausencia de instancias periódicas de encuentro y comunicación entre la Dirección y las familias. Existen padres que manifiestan no conocer personalmente a la directora y que no cuentan con espacios suficientes para dialogar sobre la situación escolar de sus hijos, conocer las decisiones institucionales o realizar un seguimiento adecuado de sus trayectorias educativas.

Consideramos que la comunicación entre la escuela y las familias constituye una condición indispensable para el acompañamiento de los estudiantes. Una institución educativa necesita una conducción presente, accesible, que escuche, comunique sus decisiones y dé seguimiento a los problemas que requieren intervención.

No pretendemos que todas nuestras solicitudes reciban una respuesta favorable, pero sí consideramos fundamental que sean escuchadas, evaluadas y respondidas dentro de plazos razonables.

2. Condiciones de higiene, limpieza y mantenimiento del establecimiento
Otro de los aspectos que genera profunda preocupación es el estado de higiene y mantenimiento de distintos sectores de la escuela.

Las familias manifiestan observar condiciones de limpieza insuficientes en las instalaciones, incluyendo espacios de uso cotidiano de los estudiantes, situación que consideran incompatible con el ambiente saludable y cuidado que debe garantizar una institución educativa.

Particularmente preocupante resulta la situación de los sanitarios, que, según los planteos recibidos, permanecen cerrados con frecuencia, presentan deficiencias de mantenimiento y no siempre se encuentran en condiciones adecuadas de limpieza y utilización.

El acceso a baños disponibles, higienizados y en condiciones de funcionamiento constituye una necesidad básica para estudiantes que permanecen varias horas dentro del establecimiento. Su disponibilidad no debería convertirse en un problema recurrente.

Asimismo, genera inquietud el estado de los sanitarios vinculados al gimnasio escolar, un espacio que es habilitado para diferentes actividades pese a que, según lo manifestado por integrantes de la comunidad educativa, presenta instalaciones sanitarias deterioradas y condiciones de higiene deficientes.

A ello se suma la preocupación por la utilización compartida de determinados espacios sanitarios por parte de estudiantes menores de edad y personas adultas, incluidos docentes. Consideramos necesario que esta situación sea evaluada para garantizar condiciones adecuadas de privacidad, seguridad e higiene, especialmente teniendo en cuenta la edad de los alumnos.

Entendemos que el mantenimiento de un establecimiento educativo involucra responsabilidades de distintos organismos y áreas del Estado. Sin embargo, consideramos indispensable que exista un seguimiento institucional de estas problemáticas, que se realicen las gestiones correspondientes y que las familias sean informadas sobre las medidas adoptadas.

Solicitamos que las condiciones generales de limpieza, mantenimiento y disponibilidad de los sanitarios sean verificadas y atendidas con la prioridad que corresponde.

3. Problemas recurrentes con el suministro de agua y falta de información a las familias
Una situación especialmente preocupante es la persistencia de inconvenientes relacionados con el suministro de agua en el establecimiento educativo.

Tiempo atrás, la institución difundió un comunicado en el que se informaba que la problemática del agua había sido solucionada. Sin embargo, según lo que continuamos experimentando como comunidad educativa, dicha comunicación no refleja la situación actual, ya que los cortes del suministro siguen produciéndose.

Estos episodios ocasionan que los estudiantes deban retirarse del establecimiento cuando se interrumpe el servicio, afectando el normal desarrollo de la jornada escolar y la continuidad de sus actividades educativas.

Resulta preocupante que una problemática que había sido comunicada institucionalmente como resuelta continúe generando inconvenientes, sin que las familias recibamos información suficiente sobre las causas de los nuevos cortes, las medidas adoptadas o las soluciones previstas.

Asimismo, consideramos que la comunicación ante estas situaciones debe ser clara, anticipada cuando resulte posible y realizada mediante canales institucionales efectivos.

Las familias necesitamos conocer oportunamente cuándo se produce una interrupción que afecta el funcionamiento de la escuela, qué decisiones se adoptan y bajo qué condiciones deben retirarse los estudiantes, particularmente por tratarse de menores de edad.

Entendemos que los problemas del suministro pueden involucrar factores y responsabilidades ajenos a la Dirección. No obstante, consideramos indispensable que las autoridades escolares informen la situación real del establecimiento, realicen las gestiones que correspondan y mantengan una comunicación permanente con la comunidad educativa.

No podemos naturalizar que los estudiantes continúen perdiendo horas de clase como consecuencia de una problemática recurrente que requiere una solución definitiva.

Por ello, solicitamos que Supervisión verifique el estado actual del suministro de agua, las actuaciones realizadas y las medidas necesarias para garantizar las condiciones sanitarias y la continuidad de las actividades escolares.

4. Situaciones de trato inadecuado hacia los estudiantes
También queremos expresar nuestra preocupación por distintas situaciones vinculadas con el trato que reciben los estudiantes dentro del establecimiento.

Familias e integrantes de la comunidad educativa han manifestado inquietudes respecto de determinadas formas de dirigirse a los alumnos por parte de personas adultas que desempeñan funciones en la institución, incluyendo situaciones atribuidas a integrantes del personal auxiliar.

Estos planteos hacen referencia a expresiones, tonos de voz y modos de comunicación que son percibidos como inapropiados, despectivos o carentes del respeto que debe caracterizar el vínculo entre el personal de una institución educativa y sus estudiantes.

Consideramos indispensable que estas situaciones sean escuchadas y evaluadas, sin realizar generalizaciones sobre la totalidad del personal ni desconocer el trabajo de quienes cumplen diariamente sus responsabilidades con compromiso y respeto.

La escuela debe ser un espacio de cuidado, formación y convivencia, donde los adolescentes puedan desarrollarse en un ambiente seguro y respetuoso.

El respeto debe ser recíproco y constituye una condición fundamental para el funcionamiento de cualquier comunidad educativa. Ningún estudiante debería sentirse humillado, intimidado o desvalorizado por la manera en que una persona adulta se dirige hacia él.

Por ello, solicitamos que se habiliten mecanismos adecuados para recibir y abordar estos planteos, garantizando la escucha de los estudiantes, la protección de su identidad cuando corresponda y la prevención de nuevas situaciones de trato inadecuado.

5. Ausencia de espacios de encuentro y participación de las familias
Nos preocupa especialmente la falta de instancias de comunicación y encuentro que permitan construir un vínculo cercano entre las autoridades escolares y las familias.

A lo largo del ciclo lectivo, distintos padres han manifestado la necesidad de contar con reuniones informativas y espacios donde puedan conocer la realidad institucional, recibir información sobre el acompañamiento educativo de sus hijos y expresar inquietudes.

Sin embargo, según lo señalado por las familias, estas instancias han resultado insuficientes o no se han desarrollado con la periodicidad necesaria.

La participación de las familias no debería limitarse a intervenir cuando aparece un conflicto o cuando una situación requiere una respuesta urgente.

Consideramos que deben existir canales habituales de diálogo, reuniones y mecanismos de información que permitan fortalecer el acompañamiento de los estudiantes y prevenir situaciones de incertidumbre o desentendimiento.

Una comunidad educativa necesita espacios donde las familias puedan ser escuchadas y donde las autoridades puedan explicar sus decisiones, informar sobre las problemáticas existentes y trabajar conjuntamente en su resolución.

6. Falta de seguimiento institucional y acumulación de problemas sin resolver
Las situaciones anteriormente mencionadas comparten un aspecto central: la percepción de una falta sostenida de seguimiento y resolución de los problemas cotidianos de la institución.

Durante el presente ciclo lectivo se han realizado planteos de distinta naturaleza vinculados con la comunicación, el mantenimiento, la convivencia y las actividades escolares que, según manifiestan las familias, no han recibido soluciones, explicaciones suficientes o información clara sobre las acciones realizadas.

Esta situación obliga a reiterar consultas, presentar nuevamente reclamos y buscar respuestas por diferentes vías, generando un desgaste que afecta los vínculos entre los distintos integrantes de la comunidad educativa.

Nos encontramos transitando el mes de octubre, próximos a la finalización del ciclo lectivo, y consideramos preocupante que situaciones planteadas durante meses continúen pendientes.

Entendemos que no todos los problemas pueden resolverse de manera inmediata y que existen situaciones que requieren intervenciones de organismos externos. Sin embargo, ello no debería impedir que exista una conducción institucional que informe, gestione, acompañe y realice un seguimiento efectivo.

Como familias, necesitamos tener la tranquilidad de que las inquietudes que presentamos son atendidas y de que existe una organización institucional capaz de dar respuestas y gestionar soluciones.

7. Solicitud formal de intervención de Supervisión
Por todo lo expuesto, solicitamos formalmente a la Supervisión de Educación Secundaria de la Región VI que tome conocimiento de la situación planteada, evalúe los hechos señalados y disponga las intervenciones que correspondan dentro del ámbito de sus competencias.

En particular, solicitamos:

  1. Evaluación de la situación institucional: que se analice el funcionamiento de la Dirección de la Escuela N.º 718, especialmente en lo referido a la comunicación con las familias, la atención de planteos, el seguimiento de solicitudes y la respuesta a las problemáticas cotidianas.
  2. Verificación de las condiciones edilicias y sanitarias: que se inspeccione el estado de higiene, limpieza, mantenimiento y disponibilidad de los baños y demás instalaciones, incluyendo los sanitarios vinculados al gimnasio, y se gestionen las intervenciones necesarias.
  3. Garantías para los estudiantes menores de edad: que se evalúe la utilización de espacios sanitarios compartidos y se aseguren condiciones adecuadas de privacidad, seguridad, higiene y cuidado.
  4. Solución a los problemas de suministro de agua: que se verifique la situación actual del servicio, se informe sobre las gestiones realizadas y se articulen las medidas necesarias para evitar nuevas interrupciones de la actividad educativa por esta causa.
  5. Protocolos de comunicación ante interrupciones de clases: que se establezcan mecanismos claros y oportunos para informar a las familias sobre cortes de servicios, suspensión de actividades o situaciones que requieran el retiro anticipado de los estudiantes.
  6. Evaluación de situaciones de trato inadecuado: que se reciban y analicen los planteos vinculados con posibles malos tratos hacia estudiantes, promoviendo medidas que garanticen un ambiente de respeto y convivencia dentro del establecimiento.
  7. Mejora de los mecanismos de comunicación: que se establezcan canales institucionales efectivos para la recepción, seguimiento y respuesta de consultas, solicitudes y reclamos de las familias.
  8. Reuniones periódicas con las familias: que se promuevan encuentros informativos y espacios de participación que permitan fortalecer el vínculo entre la Dirección y la comunidad educativa.
  9. Espacio formal de diálogo e intervención: que Supervisión convoque a una instancia de encuentro con representantes de las familias, estudiantes, docentes y autoridades escolares, a fin de evaluar la situación y establecer compromisos concretos de mejora.
  10. Seguimiento y respuestas formales: que se informe a las familias sobre las actuaciones realizadas, las medidas adoptadas y los plazos previstos para atender las problemáticas señaladas.

Consideraciones finales

Queremos dejar expresamente aclarado que nuestra intención no es realizar un cuestionamiento personal ni generar un enfrentamiento con las autoridades de la institución.

Sin embargo, consideramos que las situaciones planteadas han alcanzado un nivel de preocupación y desgaste que no puede continuar sin una intervención adecuada.

Como madres, padres y responsables, confiamos diariamente a la escuela una parte fundamental de la formación, el bienestar y el cuidado de nuestros hijos. Por eso, necesitamos tener la tranquilidad de que asisten a una institución que garantiza condiciones adecuadas de higiene, respeto, seguridad, comunicación y acompañamiento.

Entendemos que la conducción de una institución educativa implica responsabilidades, procedimientos y decisiones que no siempre pueden satisfacer todas las solicitudes. No desconocemos esas atribuciones ni pretendemos reemplazarlas.

Lo que reclamamos es una Dirección presente, que escuche, que comunique, que acompañe y que realice un seguimiento efectivo de las situaciones que afectan a la comunidad escolar.

No pretendemos que todos nuestros pedidos sean aceptados, pero sí que cada planteo sea atendido y respondido, que los problemas sean abordados y que las familias puedan conocer qué medidas se están adoptando para resolverlos.

No queremos que la falta de comunicación se convierta en una práctica habitual, que los problemas de higiene y mantenimiento se naturalicen, que los estudiantes pierdan horas de clase por situaciones recurrentes o que sus propuestas encuentren obstáculos por la ausencia de respuestas institucionales.

Creemos que la Escuela N.º 718 «Libertad» necesita recuperar un funcionamiento basado en la presencia, el diálogo, el respeto, la organización y la resolución de las situaciones que se presentan.

Por ello, solicitamos la intervención de Supervisión, una respuesta formal a la presente y el establecimiento de medidas concretas que permitan abordar las problemáticas señaladas.

El bienestar de nuestros hijos, su derecho a aprender en condiciones adecuadas y el fortalecimiento de nuestra comunidad educativa deben estar por encima de cualquier diferencia institucional.

Sin otro particular, saludamos atentamente.

Madres, Padres y Responsables Autoconvocados
Escuela Secundaria N.º 718 «Libertad»
Rada Tilly – Chubut

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