J​.​A. HernandezMéxico D.F., Mexico
10 Apr 2015
Soy Margarita H. amiga del Refugio Franciscano, por más de 20 años este refugio ha sido un Santuario al perro sin hogar brindándole un espacio para revivir, es un refugio Provida en el cual se reciben perritos en diferentes circunstancias, es decir desde cachorritos encontrados, hasta viejitos abandonados en un mal estado físico y emocional tanto sea por atropellamiento o por que hayan sido objeto de abuso, maltrato y abandono. Son perritos que al entrar al refugio tienen una segunda oportunidad de vida donde son cuidados, curados y apapachados, todos sin excepción entran primeramente en la zona de cuarentena en donde se desparasitan, vacunan y posteriormente esterilizan. Servicio veterinario que está de manera permanente en el refugio la MVZ Dolores es la consentida de los perros. El terreno en el que se encuentran ha sido un enorme terreno donado, terrenos muy codiciados, el día de hoy y esto lo informo para ser patente que los animales se encuentran con calidad de vida las jaulas son constantemente aseadas por el personal permanente además del voluntariado que dona su tiempo al refugio, se mantiene de alimento donado por la misma gente que conoce la labor del mismo, cuentan con agua limpia y cuentan con ella de manera permanente hay quien denigra la labor del refugio miente y mal informa generando envidias, deseando y anhelando los mismos terrenos. Tuve la oportunidad de estar con uno de los inspectores por parte de la Secretaría de Salubridad quien está haciendo recomendaciones al refugio, como verás todos los perritos se ven como aprecian en los videos tomados el día de hoy viernes 10 de abril del 2015 se ven gorditos, sanos, agradecidos, juguetones, sociables y hasta sonrientes! Se ven con ganas de VIVIR y agradecidos de sentirse queridos de nuevo, todos tiene su collar con su placa y nombre porque cada uno es una perrito diferente, es una ser con identidad propia; por favor comparte, difunde, adopta no compres, visita el refugio, dona y si ya has realizado al menos tres de las anteriores vas por un buen camino, haz que sea un camino excelente visitándolos, donando alimentos para viejitos o croquetas en general tanto de cachorro como para adulto, latas y periódicos viejos y sobre todo informándote! -------------------------------------- Hace muchos años, un dia de mayo mi mamá decidió irse de este plano. Mi tristeza llegó a tal grado que no tenía interés ni siquiera en criar a mi pequeña hija. Mi jefe viéndome tan mal, me dijo que la única manera de sanar el dolor propio, es sanando el dolor ajeno. De esta manera fui a tocar las puertas del Refugio Franciscano. Nunca habia visto tanto animalito junto, habia chuequitos, gorditos, viejitos, peludos, pelones, grandotes, chiquitos, algunos lastimados emocionalmente tanto como lo estaba yo en ese momento. Ita Osorno, sin conocerme me abrio las puertas, sin condiciones, sin preguntarme, sin cuestionarme. De ella aprendí a no fijarme en la apariencia física, a abrazar aun con los malos olores de un enfermo, a ver en los ojitos de muchos, la desesperanza y como podía yo sanarla. El tiempo paso y sin darme cuenta, el dolor habia menguado y el amor había crecido. Mi hija fué criada ahi, entre lodo, pelos y babas de perritos que corrian felices por el refugio en cada paseo, indiferentes a su condición. Sus hermanitos, como ella los llamaba. Yo quiero expresar sin temor que Ita y su maravilloso Refugio me rescataron a mi. Yo quiero expresar mi dolor por la serie de ataques infundados hacia ese lugar maravilloso. Yo quiero expresar mi angustia por ver como intereses monetarios tratan de quitarles SU terreno a los animalitos, ese lugar es de ellos, de nadie mas. Ellos no tienen mas que ese lugar. Por favor, pido encarecidamente y con el corazón en la mano que no los dejemos solos. No se dejen llevar por rumores. Con todo mi agradecimiento para Ita, Javier Todd, Gina, Paty, Eugenia Palacios, Geno, Javier, Ismael y todos los que a diario luchan por que estos perritos y gatitos no pierdan el único lugar seguro que les queda. Maria-Teresa A. (Gatitos Sin Nombre) -------------------------------------- Un día, de hace algunos años, me encontraba en la sala de espera del Centro Veterinario México. Vi llegar a un taxi y de él salir a una señora a quien calculé unos 70 años, entró a la veterinaria, me saludó y siguió hasta la recepción, preguntó algo y regresó a la sala. Sólo estaba yo y eligió la silla a mi lado. lo entendí como una señal para iniciar una plática. Me llamó la atención el aspecto jovial a través de su indumentaria, pantalón de mezclilla, tenis y una bata azul de trabajo, tenía en sus manos un cuaderno y una pluma. Intercambiamos miradas y sonrisas, las arrugas en su rostro me hicieron pensar que tendría algunos años más de 70. Y la plática inició con esas frases comunes, de rutina, que si el clima, lo despejado del tráfico en las mañanas de domingo, pero un minuto después ya estábamos en el tema de los perros y una que necesita tantita cuerda para presumir de adoptados y rescatados; me escuchaba con atención y sonreía, eso me gustó, me llamo Claudia, le dije extendiéndole mi mano. Yo me llamo Ita Osorno, me respondió. La mano que me dio quedó, por segundos, prisionera en la mía, ¿usted es Ita Osorno del refugio franciscano?, le pregunté evidentemente conmocionada. Sí, soy fundadora del refugio me dijo mientras sentía como mi tamaño disminuía al estar al lado de la mujer que había protegido a miles de perros de la calle, sí, a miles. Conocí el refugio meses atrás, llevé un donativo, nunca había visto una concentración tan grande de animales, la comunicación ahí era a gritos por los ladridos ocasionados por la llegada de gente desconocida. Ningún refugio es lindo, aunque tengan instalaciones costosas o amplios espacios, la mirada de un perro triste cambia el panorama de la belleza. Pero había que hacer una lectura mayor al refugio franciscano, el del esfuerzo y la voluntad de humanos dejando su vida ahí. También había sabido de Ita cuando en una ocasión, esperando turno para consulta de uno de mis perros en el hospital, me llamaron al área de archivos para verificar algún dato de mi animal, fue entonces que vi un enorme anaquel lleno de carpetas rotuladas con el nombre de Ita, ¿de qué tamaño tenía que ser el alma de una mujer que llevaba a revisión médica a cientos de perros? Y ahí la tenía a mi lado, una mañana de domingo en que tuve el privilegio de conocerla y escucharla, la gente no quiere esterilizar a sus animales, el gobierno tampoco lo quiere hacer, ustedes que están más jóvenes tienen que insistir mucho en eso, me dijo. Se acercó un doctor que le dio a Valiente, un perro que había estado internado por una lesión en su espalda, tenía un área de su piel abierta, circular, como si le hubieran enterrado una varilla o algo parecido. Ita lo recibió y con un tono cálido y dulce le dijo ya vine por ti, ya nos vamos, yo luchaba porque no se me notaran las ganas de llorar. Esto es para él, de dije a Ita, poniendo un billete en sus manos, tomó su cuaderno anotó el donativo y me pidió mis datos. Nos despedimos con un gran abrazo, sin saber que estaba abrazando a una mujer que además de entregar su vida a los animales, también estaba en la lucha de su propia vida iniciando la etapa terminal de un cáncer. En diciembre de ese año, recibí la tarjeta que ilustra estas líneas, Ita la enviaba a los padrinos de sus franciscanitos. La guardo en un lugar especial. Ella falleció un 30 de enero, seguramente está en el mejor de los cielos, rodeada de miles de perritos. Claudia C. -------------------------------------- Quisiera escribir mi testimonio personal de la visita que hicimos al Refugio Franciscano el año pasado. No recuerdo en qué mes salió una nota alarmista en la que se decía que los perros del Refugio estaban muriendo de hambre, así que lanzamos una convocatoria en esta página para hacer acopio de alimento e ir a entregarlo en propia mano. Afortunadamente pudimos juntar alrededor de 500 kgs de croquetas. Nos quedamos de ver afuera del refugio, donde amablemente nos recibieron y nos llevaron a conocer las instalaciones, que no son lujosas, pero sí muy dignas. Visitamos las jaulas, mismas que estaban muy limpias a pesar de que era temporada de lluvias. Los perros tienen espacios para descansar, no hay hacinamiento y lo mejor de todo fue la organización para sacarlos a pasear A TODOS al enorme bosque que está en el terreno. Los perros salen por turnos, corren, juegan, socializan, hacen ejercicio, olfatean. Hacen lo que todos los perros deberían hacer y sin temor a equivocarme, puedo asegurar que SON FELICES. Visitamos también la gatería, el espacio asignado para los cachorros y el área de hospital. Repito, sin tener lujos, son áreas dignas y limpias. Tienen carencias, sí, pero eso no impide que los perros y gatos estén bien atendidos. Por favor, no creamos todo lo que leemos. Después abundaremos más en este tema, pero por lo pronto, me gustaría pedirles que no difundan información que puede ocasionar mucho daño. Preguntemos y sobretodo, tratemos de conocer la situación de los albergues de primera mano. Ayudemos antes de criticar.
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