
El profesor de Economía Rafael Esteve Secall, certifica la falta de viabilidad económica del Rascacielos del Puerto, que cambiaría el paisaje de la ciudad, y afirma que se trataría de una “explotación ruinosa” que enmascara un uso inmobiliario residencial.
Resulta ilustrativo contemplar la evolución de los ingresos. A partir del segundo año de explotación y durante los 50 años de la concesión, alrededor del 55% de los mismos se corresponde con la explotación inmobiliaria de los locales comerciales del basamento, no con el hotel.
Superficies comerciales del basamento: 10.000 metros cuadrados. Superficie hotelera 35.000 metros cuadrados. El basamento, equivalente al 29% de la superficie destinada a hotel, va a generar el 55% del total de los ingresos del concesionario. “¿Dónde está el negocio entonces?”.
Estamos ante un negocio inmobiliario adicional al de los arrendamientos de locales. En el fondo, se trata de una operación inmobiliaria residencial y comercial enmascarada. El hotel y la exclusividad de las vistas, el señuelo utilizado para facilitar el negocio inmobiliario.
... “recordemos que la razón de la modificación del Plan Especial del Puerto es la construcción de un hotel, no de una zona comercial y de ocio”.
El carácter de “hotel residencial” del proyecto implica que muchas suites serán “vendidas” a inversores internacionales que las ocuparán pocos días al año y el resto se explotará (o no) como suite hotelera (fórmula que se utiliza para financiar este tipo de proyectos).
Estamos ante un negocio inmobiliario adicional al de los arrendamientos de locales. En el fondo, se trata de una operación inmobiliaria residencial y comercial enmascarada. El hotel y la exclusividad de las vistas, el señuelo utilizado para facilitar el negocio inmobiliario.