No a más costrucciones y a otro Gulliver en el Turia en Valencia

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El problema

El problema

Desde diverses Asociaciones de Vecinos de la Ciutat de València nos dirigimos al Ayuntamiento de València para expresar nuestra preocupación y rechazo al proyecto de construcción de un nuevo parque temático inspirado en “Gulliver” en el tramo del Jardí del Túria a su paso por el barrio de Les Tendetes i Botànic.

Queremos dejar constancia de que este proyecto supondrá la destrucción además de una parte del Parque del Profesor Antonio Llombart, en el barrio de Campanar, para permitir la ampliación del Instituto Valenciano de Oncología (IVO). La información emitida por la prensa indica que como compensación por la pérdida de este espacio verde y dotacional del Parque A Llombart, se plantea la construcción de un segundo Gulliver en el antiguo cauce o Jardí del Túria.

Sin embargo, el compromiso inicial contemplaba que la pérdida de parte del parque  Antonio Llombart debía compensarse con la creación de nuevos espacios verdes en el propio barrio. En lugar de ello, el Ayuntamiento prevé desarrollar un parque en otro barrio, Marxalenes, y construir el Gulliver sobre un espacio verde ya existente y consolidado en el Jardín del Turia. En la práctica, esto implica la tala de árboles adultos en el Jardín Antonio Llombart y la transformación de una zona actualmente verde del tramo de Tendetes en el Jardí del Turia en un espacio urbanizado con más de 6.000 m² de arena.

Los vecinos nos oponemos firmemente a la tala de árboles adultos y a la pérdida de zonas verdes consolidadas, independientemente del barrio en el que se encuentren. Consideramos que carece de sentido destruir un parque plenamente integrado y consolidado para sustituirlo por otro espacio diferente y ubicado en otro lugar. La verdadera compensación debería pasar por preservar íntegramente el Parque del Profesor Antonio Llombart en Campanar y estudiar alternativas para la ampliación del IVO que no impliquen la desaparición de espacios verdes saludables ya existentes.

Además, esta actuación abre un debate de fondo sobre la utilización de suelo público y de zonas verdes consolidadas para facilitar la ampliación de una entidad privada. Más aún cuando, según se ha señalado, existen terrenos aptos para la construcción en el entorno del propio barrio que podrían estudiarse como alternativa, evitando así la pérdida irreversible de patrimonio verde y de espacios de convivencia vecinal. Una solución propuesta sería construir la ampliación de las instalaciones IVO en el terreno cedido por los propietarios para uso sanitario donde se instaló la antigua Fe.  El Ayuntamiento o la Generalitat podrían ceder a la Fundación IVO para uso sanitario por unos años mediante acuerdo entre las partes. 

 

En el detalle, el Ayuntamiento sostiene que la pérdida de superficie del Parque del Profesor Antonio Llombart se compensará mediante la creación de una nueva zona verde en la calle Doctor Olóriz, en el Barrio de Marxalenes. Sin embargo, esta compensación no evita el impacto sobre los barrios de Tendetes y Campanar, que son los que perderán directamente una parte de su parque histórico y de proximidad. Aunque se planten nuevos árboles en Marxalenes, estos no ofrecerán la misma sombra, capacidad de refrigeración ni valor ecológico que los árboles maduros existentes en el Parque del Profesor Antonio Llombart. La cobertura arbórea, el refugio climático y la biodiversidad que proporciona un parque consolidado son el resultado de décadas de crecimiento y no pueden reemplazarse de forma inmediata mediante nuevas plantaciones.

El proyecto Gulliver plantea la instalación de una gran estructura de juego infantil de más de 8 metros de altura, ocupando una superficie vallada de arena y construcciones de más de 6.000 m² en uno de las principales zonas verdes de la ciudad,  sin suficiente zona de sombra natural, arboles. 

Esta obra se traduce en volcar cemento y fibra de vidrio, arrasando parte de la arboleda existente. Este espacio, definido por los vecinos como un "bosque popular plantado hace décadas por cientos de valencianos", cumple una función vital de pulmón verde al amortiguar la polución del denso tráfico rodado de la zona y refrescar el ambiente. Numerosos vecinos y asociaciones del barrio han mostrado su rechazo - afirmando que "En este tramo no sobra ni un árbol" ,- ya recogido en prensa.

¿Por qué nos oponemos a este proyecto?

1. Impacto ambiental y climático
El Jardí del Túria constituye la principal infraestructura verde de València y desempeña un papel esencial en la adaptación de la ciudad al cambio climático.

Los árboles reducen la temperatura ambiental, generan sombra, mejoran la calidad del aire, absorben dióxido de carbono, amortiguan la contaminación acústica y contribuyen al bienestar físico y mental de las personas.

En una ciudad cada vez más afectada por olas de calor y temperaturas extremas, la prioridad debería ser aumentar la cobertura arbórea, crear más refugios climáticos y reforzar las zonas verdes existentes. Sin embargo, este proyecto avanza en la dirección contraria al sustituir parte de un entorno naturalizado por una gran instalación artificial y amplias superficies sin sombra.

València necesita más árboles y más vegetación, no menos.

2. Protección de la biodiversidad urbana
Este tramo del Jardí del Túria no es un simple espacio vacío. Es un ecosistema urbano consolidado que alberga una importante biodiversidad.

La zona sirve de refugio para numerosas especies de aves, insectos polinizadores y pequeños mamíferos que encuentran alimento, sombra y protección en el arbolado existente. Entre ellos destacan las ardillas, cuya presencia habitual es uno de los elementos más apreciados por los vecinos y usuarios del Jardí del Túria.

Las ardillas forman parte de la identidad de este tramo del antiguo cauce del Túria y constituyen un indicador del valor ecológico del entorno. La reducción de espacios verdes y la artificialización del suelo pueden afectar negativamente a los hábitats que permiten la presencia de estas especies.

La biodiversidad urbana es un patrimonio natural que debe conservarse y potenciarse, especialmente en una ciudad densamente urbanizada.

3. Pérdida de una zona verde consolidada
No se trata únicamente de proteger árboles concretos. Se trata de preservar un espacio verde maduro y sostenerlo, cuidarlo. Este espacio natural a proteger es utilizado diariamente por vecinos, familias, personas mayores, deportistas, escolares y visitantes de la ciudad.

Actualmente, esta zona ofrece sombra, tranquilidad, contacto con la naturaleza y un lugar para el descanso y la convivencia. Sustituir parte de este entorno por una gran instalación artificial supone reducir el valor ambiental y paisajístico de uno de los principales pulmones verdes de la ciudad frente al Jardí Botànic de la Universitat de València y frente a una zona urbana altamente habitada.

En un contexto de emergencia climática, cada espacio verde consolidado tiene un valor difícilmente reemplazable.

4. Un recinto vallado dentro de un parque abierto
Una de las características más valiosas del Jardí del Túria es que se trata de un espacio público abierto, continuo e integrado.

Sin embargo, el proyecto plantea la creación de un recinto delimitado y vallado que rompería esa continuidad. Esto supone introducir una barrera física más en un entorno que actualmente es libre, permeable y accesible para todos.

El Jardí del Túria perdería parte de su carácter abierto y de su capacidad para adaptarse a múltiples usos. Los espacios públicos deben fomentar la convivencia y la integración, no fragmentar el territorio mediante recintos cerrados.

5. Menos espacio para el uso libre y para todos los ciudadanos
La zona actualmente disponible permite una gran diversidad de actividades: pasear, correr, descansar bajo los árboles, leer, reunirse con familiares y amigos, disfrutar de la naturaleza o compartir tiempo con animales de compañía.

La implantación de un gran recinto temático concentra el uso en una única actividad y reduce el espacio disponible para otros usos cotidianos que benefician a personas de todas las edades.

Defendemos un modelo de parque inclusivo donde convivan zonas de juego, espacios naturales, áreas de estancia, biodiversidad y amplias zonas verdes abiertas para toda la ciudadanía, incluidas las personas que disfrutan del parque junto a sus perros.

6. Un diseño poco adaptado al clima de València
El proyecto prevé amplias superficies de arena o suelo mineral con escasa sombra natural.

Durante gran parte del año, especialmente en primavera y verano, estas superficies pueden alcanzar temperaturas muy elevadas, reduciendo significativamente su confort y uso.

Los árboles refrescan. La arena y las superficies expuestas al sol acumulan calor.

En una ciudad mediterránea como València, cualquier intervención urbana debería priorizar la sombra natural y la vegetación antes que la creación de grandes superficies expuestas al calor.

7. Falta de participación vecinal suficiente
Numerosas asociaciones vecinales y residentes han expresado públicamente su preocupación por el proyecto y reclaman ser escuchados.

Una actuación que afecta a uno de los espacios verdes más importantes de la ciudad debería contar con un proceso amplio, transparente y participativo, garantizando que los vecinos puedan intervenir en las decisiones que afectan directamente a su entorno. Las entidades vecinales han reclamado al gobierno municipal en contadas ocasiones conocer íntegramente el proyecto, poder debatirlo y ser tenidas en cuenta sus propuestas. 

Informes de la Generalitat y del propio Ayuntamiento de hace pocos años declaran que el Barri de Les Tendetes tiene un déficit grave de zonas verdes. De hecho, este tramo de bosque urbano en el Jardí del Túria es la única zona verde libre y de esparcimiento que tiene el Barrio. 

No nos oponemos a los espacios infantiles
Queremos dejar claro que esta petición no se opone a la creación de zonas de juego infantil. 

De hecho, en el Barri de les Tendetes existen 4 pequeñas zonas de juegos infantiles de proximidad mal cuidadas y con deficiencias en el firme o suelo, desprotegidas de sombra que merecerían ser atendidas.  

Lo que cuestionamos es la ubicación, la dimensión y el impacto de este proyecto de Gulliver 2.

Si la ciudad considera necesario crear una nueva instalación inspirada en el Gulliver, debería hacerlo respetando el entorno natural existente, minimizando la ocupación de suelo verde y evitando la creación de grandes recintos vallados. Hubiera sido de desear que la recreación o tematización de un nuevo parque infantil de estas dimensiones se dedicara a alguna figura literaria valenciana.

El Gulliver puede construirse como una instalación de juego integrada en otros tramos o zonas de la ciudad o en áreas del Jardí del Túria menos consolidadas medioambientalmente. 

Es posible crear espacios de ocio infantil sin sacrificar naturaleza, biodiversidad, sombra y calidad ambiental.

Firma esta petición y confirma en tu mail tras la firma!

Pedimos al Ayuntamiento de València:

·       No a la destruccion del Parque Antoni Llombart, en el barrio de Campanar.

·       Cancelar el proyecto en su ubicación anunciada en prensa y repensar su diseño actual, adaptándolo para reducir su impacto ambiental

·       Mantener el carácter abierto, continuo e integrado de este tramo del Jardí del Túria que funciona como bosque urbano consolidado.

·       Evitar la creación de recintos vallados que fragmenten el parque y limiten su disfrute.

·       Proteger el arbolado y zona verde existente y ampliar la superficie arbórea mediante nuevas plantaciones.

·       Preservar la biodiversidad de la zona y los hábitats que permiten la presencia de aves, polinizadores y ardillas.

·       Incrementar la sombra natural mediante árboles de gran porte.

·       Priorizar refugios climáticos accesibles para toda la ciudadanía.

·       Mantener amplias zonas verdes de acceso libre para el paseo, el descanso y la convivencia.

·       Garantizar espacios accesibles para las familias, los mayores, los deportistas y las personas que disfrutan del parque junto a sus animales de compañía.

·       Abrir un proceso real y transparente de participación vecinal antes de adoptar decisiones definitivas.

 

València necesita más árboles, más sombra, más biodiversidad y refugios climáticos accesibles para todas las personas. 
El Jardí del Túria es uno de los principales patrimonios ambientales, sociales y paisajísticos de nuestra ciudad.

No podemos permitir que espacios verdes consolidados se transformen en recintos vallados y superficies artificializadas cuando la emergencia climática exige justamente lo contrario.

Firma esta petición y ayúdanos a pedir la cancelación o una profunda modificación de este proyecto para proteger la naturaleza, la biodiversidad, las especies animales y vegetales, el arbolado y la calidad de vida del Barri de Les Tendetes y del Jardí del Túria.

Miembro de la Asociación Unión Vecinal de les Tendetes de València  Creador de la petición

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Petición creada en 20 de junio de 2026