No a la remodelación de la Plaza de Armas de la ciudad de Saltillo, Coahuila, México.


No a la remodelación de la Plaza de Armas de la ciudad de Saltillo, Coahuila, México.
El problema
Nosotros, ciudadanos coahuilenses y amigos de la cultura, manifestamos nuestra profunda preocupación por la propuesta de remodelación de la Plaza de Armas de Saltillo, anunciada a nivel local en declaración periodística reciente.
Ahí se describió, en términos generales, la modificación de la fisonomía de nuestra plaza principal: la Plaza de Armas o Plaza de la Independencia; espacio entrañable que constituye el corazón de Saltillo. El anteproyecto se caracterizó como “plaza incluyente” y de él desconocemos los pormenores del diseño ejecutivo, pero los términos del anuncio anticipan una intervención que no respeta nuestros referentes acerca de un espacio urbano, social y cultural al servicio de la ciudadanía.
Esta Carta Abierta constituye un primer reclamo público a esa declaración que nos agravia: la modificación de la Plaza de Armas por ocurrencia, sin considerar la experiencia de vida que sus trazos guardan en la memoria histórica de quienes habitamos el terruño. Este sitio, como lo significó hace tiempo Ildefonso Villarello: “representa la entraña de nuestro Saltillo, porque cada ciudadano, cada padre, cada madre, cada hijo, puede oír el eco de los pasos de los suyos en el suelo de la Plaza”.
Nosotros, ciudadanos coahuilenses, manifestamos nuestra inconformidad y decimos que NO a:
1. La decisión autoritaria encaminada a definir una propuesta por completo desvinculada del significado que entre nosotros tiene nuestra Plaza principal. Este espacio de tradición es nuestro y sólo aceptamos proyectos de mejora que demuestren confiabilidad, sensibilidad y viabilidad para ofrecer un lugar de disfrute ciudadano. Decimos que NO a un proyecto que nos excluye
2. La eliminación de las áreas verdes y arboladas de la Plaza. Hace dos décadas se le regresó a la Plaza de Armas algo de la belleza de su pasado al restituirle en cierta forma los espacios verdes, arrebatados en el pasado en varias ocasiones. Hoy los podemos apreciar en todo lo que valen. Así que decimos NO a todo proyecto que trate de borrarlos de su entorno. Decimos NO a todo proyecto arquitectónico que vaya en contra de un paisaje visual amigable y respetuoso del patrimonio histórico, artístico y del medio ambiente.
3. El cambio de lugar de la Fuente de las Ninfas para dar cabida al aforo de más personas. Nosotros consideramos que esta fuente, obsequio de las colonias extranjeras para conmemorar el Centenario de la Independencia, luce esplendorosa, tras la restauración que sufrió por el daño ocasionado en 2013 cuando se llevó al cabo una acción imprudente. El disfrute de verla majestuosa en el centro de la Plaza no se puede cambiar por una plaza que sirva a eventos masivos que pueden realizarse en lugares ya existentes para tales efectos. Decimos que NO al traslado de la fuente porque no queremos que suceda lo mismo que en el pasado, cuando se quitó con alevosía el Kiosco centenario que la engalanaba y que nadie sabe dónde fue a parar.
4. La definición unilateral de esa propuesta “incluyente”. El proyecto que se anticipó en la declaración periodística tiene que presentarse a la opinión ciudadana. Es innegable que la Plaza necesita de mejoras, entre ellas las de dotarla de condiciones de accesibilidad e inclusión. Sin embargo, mientras no se ponderen las características arquitectónicas, históricas y sociales, se revisen sus costos y beneficios a favor de la ciudadanía, decimos que NO a su ejecución. Tenemos derecho a emitir nuestra opinión en la planeación, diseño, ejecución, seguimiento y evaluación del proyecto.
¡Sí queremos mejoras a nuestra Plaza de Armas! Pero su definición debe atender nuestra herencia histórica y el bienestar común. ¡Sí queremos fortalecer nuestra democracia! Pero con un ejercicio responsable de participación ciudadana que asegure la protección de nuestro patrimonio.

El problema
Nosotros, ciudadanos coahuilenses y amigos de la cultura, manifestamos nuestra profunda preocupación por la propuesta de remodelación de la Plaza de Armas de Saltillo, anunciada a nivel local en declaración periodística reciente.
Ahí se describió, en términos generales, la modificación de la fisonomía de nuestra plaza principal: la Plaza de Armas o Plaza de la Independencia; espacio entrañable que constituye el corazón de Saltillo. El anteproyecto se caracterizó como “plaza incluyente” y de él desconocemos los pormenores del diseño ejecutivo, pero los términos del anuncio anticipan una intervención que no respeta nuestros referentes acerca de un espacio urbano, social y cultural al servicio de la ciudadanía.
Esta Carta Abierta constituye un primer reclamo público a esa declaración que nos agravia: la modificación de la Plaza de Armas por ocurrencia, sin considerar la experiencia de vida que sus trazos guardan en la memoria histórica de quienes habitamos el terruño. Este sitio, como lo significó hace tiempo Ildefonso Villarello: “representa la entraña de nuestro Saltillo, porque cada ciudadano, cada padre, cada madre, cada hijo, puede oír el eco de los pasos de los suyos en el suelo de la Plaza”.
Nosotros, ciudadanos coahuilenses, manifestamos nuestra inconformidad y decimos que NO a:
1. La decisión autoritaria encaminada a definir una propuesta por completo desvinculada del significado que entre nosotros tiene nuestra Plaza principal. Este espacio de tradición es nuestro y sólo aceptamos proyectos de mejora que demuestren confiabilidad, sensibilidad y viabilidad para ofrecer un lugar de disfrute ciudadano. Decimos que NO a un proyecto que nos excluye
2. La eliminación de las áreas verdes y arboladas de la Plaza. Hace dos décadas se le regresó a la Plaza de Armas algo de la belleza de su pasado al restituirle en cierta forma los espacios verdes, arrebatados en el pasado en varias ocasiones. Hoy los podemos apreciar en todo lo que valen. Así que decimos NO a todo proyecto que trate de borrarlos de su entorno. Decimos NO a todo proyecto arquitectónico que vaya en contra de un paisaje visual amigable y respetuoso del patrimonio histórico, artístico y del medio ambiente.
3. El cambio de lugar de la Fuente de las Ninfas para dar cabida al aforo de más personas. Nosotros consideramos que esta fuente, obsequio de las colonias extranjeras para conmemorar el Centenario de la Independencia, luce esplendorosa, tras la restauración que sufrió por el daño ocasionado en 2013 cuando se llevó al cabo una acción imprudente. El disfrute de verla majestuosa en el centro de la Plaza no se puede cambiar por una plaza que sirva a eventos masivos que pueden realizarse en lugares ya existentes para tales efectos. Decimos que NO al traslado de la fuente porque no queremos que suceda lo mismo que en el pasado, cuando se quitó con alevosía el Kiosco centenario que la engalanaba y que nadie sabe dónde fue a parar.
4. La definición unilateral de esa propuesta “incluyente”. El proyecto que se anticipó en la declaración periodística tiene que presentarse a la opinión ciudadana. Es innegable que la Plaza necesita de mejoras, entre ellas las de dotarla de condiciones de accesibilidad e inclusión. Sin embargo, mientras no se ponderen las características arquitectónicas, históricas y sociales, se revisen sus costos y beneficios a favor de la ciudadanía, decimos que NO a su ejecución. Tenemos derecho a emitir nuestra opinión en la planeación, diseño, ejecución, seguimiento y evaluación del proyecto.
¡Sí queremos mejoras a nuestra Plaza de Armas! Pero su definición debe atender nuestra herencia histórica y el bienestar común. ¡Sí queremos fortalecer nuestra democracia! Pero con un ejercicio responsable de participación ciudadana que asegure la protección de nuestro patrimonio.

Petición cerrada
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Los destinatarios de la petición
Petición creada en 28 de septiembre de 2015