
Hoy nos hemos despertado con un artículo sobre la planta de biogás en Junquera de Tera en un periódico de tirada nacional. Si quieres saber más, te invitamos a leer el artículo…
Vega de Tera: Cuando un pequeño pueblo de Zamora no quiere la riqueza de una planta de biometano | España | EL PAÍS
Además, queremos dar voz y poner en valor a los vecinos y vecinas valientes que expresan su sentir, con el siguiente mensaje…
De parte de todos los empadronados de los cuatro pueblos del ayuntamiento de Vega de Tera, de los hijos de los empadronados, los que nacimos en el pueblo y ahora no podemos vivir allí pero es ¡nuestra casa! De todos estos que estamos en contra de la planta de biogás en nuestro monte. El monte que hemos disfrutado siempre desde pequeños. Que hemos recorrido y cortado su leña.
Todos esos cuatro "gatos" que pertenecemos a esos pueblos y que esos pueblos son nuestra casa, aunque no sea oficialmente.
Nuestros pueblos están abandonados, no hay gente como bien describe en su artículo, pero estos pueblos SI quieren riqueza, riqueza que de verdad atraiga a sus vecinos que allí no pueden vivir, que atraiga a migrantes buscando futuro, y a familias que busquen una buena calidad de vida. Como nosotros la tuvimos creciendo allí. El hecho de que estos pueblos estén abandonados no es por no querer la instalación de una planta de biogás, que en no va a dar más beneficios que cualquier bar de la zona, pero si va a traer más problemas. La polución de unos 50 camiones diarios por nuestras carreteras, que esos sí desprenden olores, por mucho que la planta en si supuestamente no lo haga. El impacto negativo en nuestra fauna y flora, sobre un terreno quemado/calcinado en los últimos dos años.
En nuestros pueblos si viven cuatro gatos mayores, pero no es un problema de hace 2 meses, sino de políticas marcadas por el mismo partido al mando del ayto y la diputación por casi 30 años. Un ayto que no mira ni escucha a sus pueblos, desde hace muchos años. Que ignora subvenciones de la diputación, que ignora opciones de subsidiar la necesidad de agua, como es hacer sondeos y pozos por unos 20.000 euros, pero si le interesa trasvasar agua del pueblo vecino, sin permiso de sus habitantes, por un coste de 116.000 euros. Que incluso cuando alguien quiere empadronarse, por ejemplo, te tienen en espera meses. Cualquier trámite que lleva horas se alarga meses, por el desinterés y la falta de disponibilidad, a veces durante meses, por parte de la alcaldía.
Todo esto hace que empresas, autónomos y vecinos que han decidido volver a su pueblo, porque es su pueblo, no puedan y desistan.
Quizás en su artículo, podría haber indicado el porqué estos pueblos están vacíos y el que los ha mantenido así durante los últimos años con está alcaldía. Y el porqué ahora se quiere la planta. Y usando las palabras que la alcaldesa dio a los vecinos "lo queráis o no, se va a hacer por mis cojones" perdón por la palabrería. En lugar de explicar con detalles como va a beneficiar, como va a afectar al día a día de los vecinos, siendo transparente completamente con los pros y contras, si en realidad quiere convencer a los vecinos y tan beneficiosa es esa "riqueza".
Le agradecería que nos tuviera en cuenta, ya que en las dos horas que estuvo en Vega, vería a cuatro gatos. Pero esos pueblos son la casa de cientos de gatos. Algunos tienen el lujo de poder estar allí y otros sólo de disfrutar nuestras raíces unos meses al año. Pero son nuestras casas, nuestras familias y nuestras raíces. Así que nuestra voz cuenta.
Fdo: Un vecino.