Gracias por demostrar que esta alternativa no es ninguna locura


Gracias de corazón por firmar y compartir esta petición. ¡En dos días más de 100 firmas! Cada firma demuestra que muchas personas queremos que Málaga crezca, pero que lo haga pensando también en el agua, la biodiversidad y la ciudad que dejaremos a quienes vengan después.
Proponer un gran parque mediterráneo en Rojas–Santa Tecla no es una fantasía ni una ocurrencia imposible. Existen parques urbanos europeos con dimensiones muy parecidas a las casi 50 hectáreas que se pretenden destinar al campo de golf:
El Vondelpark de Ámsterdam ocupa aproximadamente 48 hectáreas.
Planten un Blomen, en Hamburgo, tiene alrededor de 45 hectáreas.
El Parque de La Villette, en París, alcanza las 55 hectáreas.
El Campo de Marte de París ocupa unas 24,5 hectáreas: en el terreno previsto para el golf cabrían prácticamente dos parques de ese tamaño.
Además, si las 49,96 hectáreas del golf se conectaran con las 33,04 hectáreas de espacios libres ya contempladas, Málaga podría crear una red verde pública de hasta 82,99 hectáreas.
No se trataría de copiar los grandes jardines de césped de otras ciudades, sino de crear un verdadero parque-bosque adaptado a nuestro clima: vegetación mediterránea, arbolado de sombra, matorral autóctono, praderas naturales, jardines de lluvia, senderos, zonas familiares y áreas restringidas destinadas a la conservación.
Bien diseñado, este espacio podría convertirse en un refugio para aves, murciélagos, reptiles, pequeños mamíferos, mariposas, abejas y otros polinizadores. La propia Comisión Europea reconoce que los espacios verdes urbanos pueden proteger la biodiversidad, reducir el calor, disminuir el riesgo de inundaciones y ofrecer hábitat para aves y polinizadores.
Tampoco falta conocimiento técnico para llevarlo a cabo. El estudio de arquitectura y paisaje Batlleiroig participa desde hace años en la recuperación del antiguo vertedero de la Vall d’en Joan, en el Parque Natural del Garraf. El depósito ocupa unas 60 hectáreas y el proyecto publicado señala que ya se habían restaurado 20, utilizando la topografía, la gestión del agua y la vegetación para recuperar progresivamente el paisaje y convertirlo en un nuevo espacio público vinculado al parque natural.
Si ha sido posible devolver la vida a parte de un enorme vertedero, también es posible conservar y mejorar un territorio que todavía no ha sido destruido.
En una Málaga cada vez más expuesta al calor y a las sequías, parece mucho más sensato estudiar esta alternativa que comprometer casi 50 hectáreas a un campo de golf de 18 hoyos dependiente del riego y del mantenimiento intensivo. No estamos pidiendo detener las viviendas: estamos pidiendo sustituir el golf por una infraestructura verde pública, útil y preparada para el futuro.
Esta propuesta no es ninguna locura. Lo verdaderamente difícil de explicar dentro de unos años sería por qué, teniendo el terreno, el conocimiento y la oportunidad, elegimos no intentarlo. ¡Vamos!
Gracias por formar parte de esta petición. Si crees que Málaga merece conocer y debatir esta alternativa antes de que el terreno sea transformado de manera irreversible, ayúdanos a compartirla. Cada firma hace que esta posibilidad sea un poco más difícil de ignorar. ¡Habla de esto!