
Vivimos ya en una sociedad en la que se castiga con la exclusión a quien enferma.
No era suficiente el descuento salarial cuando más dinero necesitamos oara poder costearnos los tratamientos, muchos desfinanciados con el R.D.16/2012, sino que ahora tienen el derecho de echarnos a la calle.
Nadie elige enfermar ni es una opción. No somos robots, aunque cada vez nos encontramos ante la falta de humanidad de empresas que no les importa que si no llegas a final de mes puedes abandonar tratamientos o no tener opción a afherirte a ellos. Donde muchas familias se ven obligadas a elegir pagar la luz o la medicación que necesitan.
Este cruel y legal modo de despido da por hecho que debemos acudir a nuestros empleos enfermando, pudiendo contagiar virus a clientes o compañeros y hasta poner en peligro nuestra propia salud.
¿Se harán responsables de un agravamiento de nuestras enfermedades en nuestro trabajo o llegarán a instalar tanatorios en las mismas empresas?
Trabajamos para vivir o sobrevivir, no para morir trabajando.
Contra esta injusticia solo cabe animaros a seguir firmando esta petición y a exigir un trato digno.
Gracias a todos por compartir. ¡Lleguemos a 100.000 firmantes!