Kampanya güncellemesiCancelación definitiva del parque XibalbáAvance y reflexiones
Elvia Rosa Martín del Campo MorónMeksika
12 May 2022

Quiero comunicarles que me contactó Teresa Vaught, del Consejo Ciudadano por el agua de Yucatán, y estuvimos hablando de la manera de vincular esta petición con lo que ellos hacen.

También intenté comunicarme, aunque con menos suerte, con Rubén Albarrán, de los cafetos. 

Mientras redacto la carta para la directora de SEMARNAT, me tomo la libertad de compartirles estas reflexiones.

En 1893, el arqueólogo estadounidense Edward Thompson adquirió la hacienda Chichén Itzá, que está a un lado de la zona arqueológica, por trescientos pesos. 

Ese mismo año y durante 30 más, usando una grúa que construyó ex profeso, Edward dragó el Cenote Sagrado de Chichén, del cual extrajo cientos de piezas arqueológicas que vendió o regaló a museos de EEUU.

Una mínima parte se ha recuperado para el pueblo de México.

Pensar en esto duele. Y duele mucho.

Sin embargo, parece que hechos como este nos han hecho aprender muy poco. Yo siento franca indignación por el poco valor que el estado mexicano dió a nuestro pasado. Hay que considerar, es cierto, que en la época de la de la que estamos hablando no existía el INAH; que estaba en auge la esclavitud encubierta de las haciendas henequeneras, y que fue también en estos años cuando Porfirio Díaz cedió el territorio de Belice a los británicos, a cambio de que dejaran de proveer de armas a los rebeldes mayas.

Al día de hoy, yo me pregunto: ¿se valora aquello que representa nuestra historia? ¿O le estamos dando un valor porque nos proporciona ganancias? 

¿Nos parece romántico pensar en una hacienda henequenera, como la que recrearon en Xcaret?

Es cierto que estas haciendas tienen un gran valor histórico, su señorial lujo nos habla de auge, pero oculta una espantosa desigualdad social, que debemos recordar.

Por cierto, que según el informativo PorEsto!, ese parque ofreció al INAH una cantidad anual por concepto de explotación de la zona arqueológica de Xcaret. Los reporteros de este sitio de noticias no encontraron evidencia de que a la fecha se haya pagado algo, después de treinta años que han cobrado por la entrada al parque, donde se apropiaron de estos restos de la antigua Polé, que era una ciudad tan importante como Tulum.

¿Qué sienten los habitantes de los pueblos originarios, cuando ya no pueden acceder a las zonas arqueológicas, donde sus abuelos podían subir para contemplar la magnificencia de la selva, o bajar a las cuevas y cenotes que fueron sagrados para sus ancestros, pero que ahora ya son exclusivos para los turistas porque pagan bien?

Mexican curious. Los extranjeros que van a comprar artesanías miran con curiosidad a los habitantes de los pueblos originarios. Ellos ya no siembran porque cuando les quitaron el agua tuvieron que vender sus tierras. Y el progreso llegó en forma de enormes granjas porcícolas, cuyos desechos no encuentran más camino que los ríos subterráneos. El agua de los cenotes, que antes era limpia. Todo autorizado por el gobierno.

Gobiernos van y gobiernos vienen, pero, ¿alguno les ha preguntado a los habitantes de Yucatán si así quieren vivir?

¡Muchas gracias por su apoyo, gracias a él hemos conseguido más de 35 mil firmas!

 

Hemen destekle
Bu kampanyayı imzala
Bağlantıyı kopyala
WhatsApp
Facebook
X
E-posta