Los animales tienen derecho a existir en un país habitable: Reforma constitucional ya!

Los animales tienen derecho a existir en un país habitable: Reforma constitucional ya!

La causa

Los animales también tienen derecho a existir en un país habitable
Por el reconocimiento constitucional de los animales como seres sintientes en El Salvador
Los animales están sufriendo la misma crisis territorial que sufre la gente.

En El Salvador, miles de animales de compañía, comunitarios, silvestres y de granja sobreviven en medio de una crisis territorial, climática y social que ya no puede ocultarse detrás de campañas mediáticas, actos simbólicos o publicaciones virales.

El calor extremo aumenta.
Los árboles desaparecen.
El concreto avanza.
Las comunidades pierden recursos y capacidades locales.
Las municipalidades y distritos enfrentan enormes limitaciones para responder a las necesidades básicas de sus territorios.
Y en medio de todo esto, los animales están quedando completamente expuestos al abandono, las enfermedades, el hambre, la violencia y el desplazamiento.

Las imágenes se repiten cada día:
perros deshidratados sobre asfalto hirviendo, gatos enfermos en colonias populares, refugios colapsados, fauna silvestre desplazada por megaproyectos, animales desaparecidos durante construcciones, animales de granja confinados y torturados con lujo de barbarie y sin piedad, rescatistas endeudadas pagando alimento y cirugías de su propio bolsillo, brotes sanitarios como el gusano barrenador avanzando sin suficiente prevención y comunidades enteras sin acceso sostenido a campañas de esterilización, vacunación y atención veterinaria básica.

Mientras tanto, estructuras públicas creadas para atender esta crisis han sido debilitadas, cerradas o centralizadas, dejando enormes vacíos territoriales. El cierre del IBA y POLIPET, la insuficiencia de Chivo Pets frente a la magnitud nacional del problema y la falta de apoyo sostenido a refugios y redes de rescate han profundizado el abandono institucional.

Hoy, la protección animal en El Salvador depende principalmente de personas altruistas exhaustas que sostienen, con rifas, deuda emocional y sacrificio personal, responsabilidades que deberían asumirse desde políticas públicas permanentes, transparentes y descentralizadas.

Pero esta crisis no afecta solamente a los animales.

También refleja una fractura profunda en nuestro modelo territorial y social.

Porque no puede existir bienestar animal en un país sin árboles, sin agua, sin prevención, sin instituciones cercanas a la gente y sin comunidades fortalecidas.

Los animales están sufriendo la misma crisis territorial y de valores que sufre la gente, donde la violencia hacia el mas vulnerable se naturaliza:
calor insoportable, desplazamiento, contaminación, abandono, violencia, golpizas, envenenamientos, atropellamientos, reproducción descontrolada, destrucción ambiental y pérdida progresiva de espacios dignos para vivir.

La crisis climática también tiene huellas.

Y por eso afirmamos algo fundamental:

Los animales también tienen derecho a existir en un país habitable.
Por ello, las personas firmantes solicitamos a la Asamblea Legislativa de El Salvador:

1. Impulsar una reforma constitucional
Que reconozca a los animales como seres sintientes y sujetos de especial protección por parte del Estado.

2. Crear una política nacional territorial y permanente de bienestar animal
Con enfoque preventivo, comunitario, ambiental y descentralizado.

3. Fortalecer capacidades de distritos y comunidades
Para campañas de esterilización, vacunación, rescate, educación y atención veterinaria básica.

4. Garantizar transparencia pública
Sobre presupuestos, programas, estadísticas de abandono, atención veterinaria y control sanitario.

5. Crear protocolos nacionales frente a:
olas de calor,
gusano barrenador,
abandono masivo,

violencia recurrente
desplazamiento animal por megaproyectos,
desastres,
y crisis ambientales urbanas y rurales

explotación y reproducción de animales de granja, que rayan con la barbarie 
6. Proteger refugios y redes de rescate comunitario
Frente a desalojos, criminalización y abandono institucional.

7. Integrar bienestar animal y justicia climática
En las políticas urbanas y ambientales del país, incluyendo:

reforestación,
recuperación de sombra urbana,
proteccion de recursos hídricos y acceso al agua,
protección de corredores ecológicos,
y planificación territorial respetuosa de toda forma de vida.
8. Reconstruir capacidades territoriales
Para que comunidades y distritos vuelvan a tener herramientas reales de prevención, atención y protección animal.

Esta petición no nace del odio político.

Nace del cansancio moral de ver cómo la compasión ciudadana intenta recoger, sola, los pedazos de una crisis que sigue creciendo.

Un país verdaderamente moderno no se mide únicamente por su imagen digital ni por actos simbólicos aislados.

Se mide también por cómo protege la vida más vulnerable.

Porque defender a los animales en toda su existencia (de compañía, silvestres, de granja, comunitarios) también es defender:

la salud pública,
el ambiente,
los territorios,
la convivencia comunitaria,

la salud integral (física, mental, espiritual, social, ambiental)
y la humanidad misma.
 
LLAMADO FINAL
Firmá y compartí esta petición.

Que cada firma recuerde algo simple:

Ninguna sociedad puede llamarse justa mientras la vida más indefensa siga sobreviviendo únicamente gracias al sacrificio privado de su gente.

#LosAnimalesImportan
#ReformaConstitucionalAnimal
#TerritoriosVivos
#JusticiaClimática
#NoMásAbandono
#ElSalvador
#SeresSintientes

avatar of the starter
Ana CisnerosCreador de la peticiónHuman Rights Activist #NoALaMineriaSiALaVida #palestinalibre #ecofeminista #memoriahistorica #animalista #LGTBIQ #vegana #elsalvador #anticolonial

10,798

La causa

Los animales también tienen derecho a existir en un país habitable
Por el reconocimiento constitucional de los animales como seres sintientes en El Salvador
Los animales están sufriendo la misma crisis territorial que sufre la gente.

En El Salvador, miles de animales de compañía, comunitarios, silvestres y de granja sobreviven en medio de una crisis territorial, climática y social que ya no puede ocultarse detrás de campañas mediáticas, actos simbólicos o publicaciones virales.

El calor extremo aumenta.
Los árboles desaparecen.
El concreto avanza.
Las comunidades pierden recursos y capacidades locales.
Las municipalidades y distritos enfrentan enormes limitaciones para responder a las necesidades básicas de sus territorios.
Y en medio de todo esto, los animales están quedando completamente expuestos al abandono, las enfermedades, el hambre, la violencia y el desplazamiento.

Las imágenes se repiten cada día:
perros deshidratados sobre asfalto hirviendo, gatos enfermos en colonias populares, refugios colapsados, fauna silvestre desplazada por megaproyectos, animales desaparecidos durante construcciones, animales de granja confinados y torturados con lujo de barbarie y sin piedad, rescatistas endeudadas pagando alimento y cirugías de su propio bolsillo, brotes sanitarios como el gusano barrenador avanzando sin suficiente prevención y comunidades enteras sin acceso sostenido a campañas de esterilización, vacunación y atención veterinaria básica.

Mientras tanto, estructuras públicas creadas para atender esta crisis han sido debilitadas, cerradas o centralizadas, dejando enormes vacíos territoriales. El cierre del IBA y POLIPET, la insuficiencia de Chivo Pets frente a la magnitud nacional del problema y la falta de apoyo sostenido a refugios y redes de rescate han profundizado el abandono institucional.

Hoy, la protección animal en El Salvador depende principalmente de personas altruistas exhaustas que sostienen, con rifas, deuda emocional y sacrificio personal, responsabilidades que deberían asumirse desde políticas públicas permanentes, transparentes y descentralizadas.

Pero esta crisis no afecta solamente a los animales.

También refleja una fractura profunda en nuestro modelo territorial y social.

Porque no puede existir bienestar animal en un país sin árboles, sin agua, sin prevención, sin instituciones cercanas a la gente y sin comunidades fortalecidas.

Los animales están sufriendo la misma crisis territorial y de valores que sufre la gente, donde la violencia hacia el mas vulnerable se naturaliza:
calor insoportable, desplazamiento, contaminación, abandono, violencia, golpizas, envenenamientos, atropellamientos, reproducción descontrolada, destrucción ambiental y pérdida progresiva de espacios dignos para vivir.

La crisis climática también tiene huellas.

Y por eso afirmamos algo fundamental:

Los animales también tienen derecho a existir en un país habitable.
Por ello, las personas firmantes solicitamos a la Asamblea Legislativa de El Salvador:

1. Impulsar una reforma constitucional
Que reconozca a los animales como seres sintientes y sujetos de especial protección por parte del Estado.

2. Crear una política nacional territorial y permanente de bienestar animal
Con enfoque preventivo, comunitario, ambiental y descentralizado.

3. Fortalecer capacidades de distritos y comunidades
Para campañas de esterilización, vacunación, rescate, educación y atención veterinaria básica.

4. Garantizar transparencia pública
Sobre presupuestos, programas, estadísticas de abandono, atención veterinaria y control sanitario.

5. Crear protocolos nacionales frente a:
olas de calor,
gusano barrenador,
abandono masivo,

violencia recurrente
desplazamiento animal por megaproyectos,
desastres,
y crisis ambientales urbanas y rurales

explotación y reproducción de animales de granja, que rayan con la barbarie 
6. Proteger refugios y redes de rescate comunitario
Frente a desalojos, criminalización y abandono institucional.

7. Integrar bienestar animal y justicia climática
En las políticas urbanas y ambientales del país, incluyendo:

reforestación,
recuperación de sombra urbana,
proteccion de recursos hídricos y acceso al agua,
protección de corredores ecológicos,
y planificación territorial respetuosa de toda forma de vida.
8. Reconstruir capacidades territoriales
Para que comunidades y distritos vuelvan a tener herramientas reales de prevención, atención y protección animal.

Esta petición no nace del odio político.

Nace del cansancio moral de ver cómo la compasión ciudadana intenta recoger, sola, los pedazos de una crisis que sigue creciendo.

Un país verdaderamente moderno no se mide únicamente por su imagen digital ni por actos simbólicos aislados.

Se mide también por cómo protege la vida más vulnerable.

Porque defender a los animales en toda su existencia (de compañía, silvestres, de granja, comunitarios) también es defender:

la salud pública,
el ambiente,
los territorios,
la convivencia comunitaria,

la salud integral (física, mental, espiritual, social, ambiental)
y la humanidad misma.
 
LLAMADO FINAL
Firmá y compartí esta petición.

Que cada firma recuerde algo simple:

Ninguna sociedad puede llamarse justa mientras la vida más indefensa siga sobreviviendo únicamente gracias al sacrificio privado de su gente.

#LosAnimalesImportan
#ReformaConstitucionalAnimal
#TerritoriosVivos
#JusticiaClimática
#NoMásAbandono
#ElSalvador
#SeresSintientes

avatar of the starter
Ana CisnerosCreador de la peticiónHuman Rights Activist #NoALaMineriaSiALaVida #palestinalibre #ecofeminista #memoriahistorica #animalista #LGTBIQ #vegana #elsalvador #anticolonial

Los tomadores de decisiones

Nayib Bukele
Nayib Bukele
PRESIDENTE DE EL SALVADOR

Actualizaciones de la petición

Compartir esta petición

Petición creada en 22 de mayo de 2026