
La ciudadanía dice basta: no más políticos eternos
En los últimos años, la ciudadanía ha visto cómo los mismos nombres se repiten en la política durante décadas, mientras estallan casos de corrupción, puertas giratorias y escándalos de todo tipo. Esa sensación de impunidad y de “butaca fija” en las instituciones ha generado un enorme desgaste y desconfianza.
Esta petición nace precisamente de ahí: poner límites claros a los cargos públicos, con un máximo de 8 años, para evitar que la política se convierta en una profesión vitalicia y reducir el riesgo de redes de poder que se enquistan con el tiempo.
Ya son más de 700 personas las que han decidido apoyar esta propuesta y decir que:
La política debe ser un servicio temporal, no una carrera para toda la vida.
La renovación periódica es clave para combatir la corrupción y el amiguismo.
Los cargos públicos deben saber que su tiempo es limitado y que están ahí para servir, no para aferrarse al puesto.
Ahora, para que esta iniciativa tenga más fuerza, hacen falta muchas más firmas.
Cada nueva firma es un mensaje directo: la ciudadanía quiere una política con límites, control y renovación real.