El pasado 16 de julio lanzamos un grito desesperado a través de Change.org ante el miedo y la impotencia de ver cómo nuestra vida, que considerábamos ya salvada y habíamos empezado a reconstruir, podía volver a estar bajo el control de nuestro maltratador no arrepentido.
Hoy, un mes más tarde, y con más de 50.000 firmas recabadas, quiero dirigirme a cada uno de vosotros para daros las gracias. Son 50.000 firmas de apoyo, innumerables muestras de cariño y ,en especial, un agradecimiento infinito por nuestra parte. Gracias por acompañarnos, por consolarnos, por indignaros con nosotros y sobre todo por la lección de vida que nos habéis dado. Una vida en la que el silencio es nuestro peor enemigo, donde los prejuicios no pueden ahogar nuestra voz, y ante todo, una vida en la que no estamos solos. Sigo pensando que hay que educar en la fe y el respeto a la justicia y no perder la confianza en las instituciones, pero también que 50.000 personas no pueden ser ignoradas ni silenciadas cuando el fin que les mueve es algo tan justo como el bienestar de unos niños. Los frutos se van viendo y gracias a vuestro apoyo varias instituciones se han puesto en contacto conmigo y en breve nos reuniremos.
Nuestro modelo social e incluso las propias leyes, como la última de protección integral a la infancia, van enfocados en los derechos de los niños, pero necesitamos un cambio de perspectiva a la hora de aplicarlo para que sea efectivo. Es la sociedad la que tiene el poder de cambio así que gracias a change.org por permitirnos expresarnos, a las asociaciones que se preocupan por nosotros y a las más de 50.000 personas que con su firma nos respaldan. Gracias a los medios de comunicación que son nuestra voz y sin su implicación sería imposible difundir nuestras preocupaciones. Sin embargo, no debemos olvidar que si la sociedad es quien tiene la fuerza para exigir los cambios y los medios de comunicación son la voz, son los partidos políticos quienes tienen la llave para hacerlo posible. Entre esas 50.000 firmas hay votantes y afiliados de todos los partidos políticos y no cabe mirar hacia otro lado, porque el bienestar físico y psíquico de nuestros futuros adultos es prioritario para asentar las bases de un sistema social idóneo donde se prime la convivencia y se condene la violencia.
No nos olvidéis.
Muchas gracias a todos, seguimos difundiendo.
Paloma Delgado