
Hoy celebramos una victoria que nace del dolor, pero que se transforma en protección para miles de personas.
Gracias a la presión ciudadana y al compromiso de quienes alzaron la voz, Chile ya cuenta con la Ley Jacinta, aprobada en diciembre de 2025, una normativa que fortalece la seguridad vial y busca evitar tragedias causadas por negligencia al volante.
Esta ley introduce cambios concretos y urgentes:
Mayores exigencias para obtener y renovar licencias de conducir, incluyendo controles de salud más estrictos y responsabilidad legal por ocultar enfermedades.
Duplicación de las coberturas del Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP), aumentando la protección económica para víctimas y sus familias.
Medidas de prevención y protección, especialmente para niños y usuarios vulnerables de las vías.
Apoyo a las familias afectadas, incluyendo fuero laboral tras la pérdida de un ser querido.
La Ley Jacinta no solo responde a una tragedia: establece un nuevo estándar de responsabilidad al conducir y pone la vida en el centro de la política pública.
Este avance demuestra que cuando las personas se organizan, las instituciones escuchan y actúan.
💛 Este logro no habría sido posible sin las 120,768 personas que firmaron esta petición y exigieron un cambio. Gracias por alzar la voz y no rendirse.
💛 Hoy decimos con fuerza: esta petición ha contribuido a generar cambios reales.
💛 Hoy declaramos esta campaña como una victoria colectiva.
Seguiremos vigilantes para que la implementación sea efectiva y para que nunca más una negligencia al volante termine en una tragedia evitable.