

"LEY BLANQUITA" Recolección de firmas por la presentación y tramitación
La causa
RECOLECCIÓN DE FIRMAS
Por la presentación y tramitación de la LEY BLANQUITA
No pedimos un favor. Exigimos una ley que proteja la vida y haga justicia a las víctimas. Porque ninguna muerte evitable puede terminar con una sanción insuficiente.
A la comunidad:
El 29 de agosto de 2024 nuestra vida cambió para siempre. Ese día falleció nuestra hija, Blanquita Escobedo Rivadeneira, atropellada por un conductor que circulaba contra el sentido del tránsito. Desde entonces, como familia, hemos recorrido el difícil camino de buscar verdad y justicia.
Hoy enfrentamos un proceso judicial en el que los hechos fueron formalizados como cuasidelito de homicidio, además de la huida del lugar del accidente sin prestar auxilio y la obstrucción a la investigación. Conforme a la acusación del Ministerio Público, las penas que arriesga el imputado tienen un máximo de tres años por cada uno de los principales delitos imputados.
Como padres, creemos que la muerte causada por una conducción gravemente irresponsable no puede seguir siendo tratada, en muchos casos, como una simple imprudencia. Conducir un vehículo implica una enorme responsabilidad. Cuando esa responsabilidad se incumple mediante conductas temerarias que terminan con la vida de una persona, la respuesta de la ley debe ser proporcional al daño causado.
Nuestro caso no es el único. Son miles las familias que han perdido a un ser querido en siniestros viales y que sienten que la legislación vigente no entrega una respuesta acorde con la gravedad de los hechos.
Por eso hemos decidido impulsar la Ley Blanquita, una propuesta que busca abrir un debate legislativo y avanzar hacia una reforma que fortalezca la protección de la vida y los derechos de las víctimas.
La Ley Blanquita propone, entre otros aspectos:
1. Tipificar toda conducta imputable al conductor que produzca la muerte o lesiones graves como un delito de homicidio simple en contexto de tránsito, coexistiendo con el actual delito de no prestar auxilio a la víctima y darse a la fuga, previsto en el artículo 195 de la Ley de Tránsito.
2. Aumentar las penas, elevándolas desde el máximo actual de tres años de reclusión hasta un rango que vaya desde 10 años y un día a 20 años de presidio efectivo, cuando corresponda conforme a la ley.
3. Derogar la figura del cuasidelito de homicidio en contexto de tránsito.
4. Limitar la posibilidad de poner término al proceso mediante acuerdos reparatorios y asegurar que las penas impuestas se cumplan de manera efectiva en un recinto penitenciario.
5. Impedir que quienes sean condenados por estos delitos puedan acceder a penas cuya ejecución se cumpla en libertad.
6. Mantener la compatibilidad de esta propuesta con la legislación vigente que sanciona la conducción en estado de ebriedad o bajo la influencia de sustancias estupefacientes o sicotrópicas cuando exista resultado de muerte o lesiones graves.
Creemos que la vida humana es el bien jurídico más importante que protege nuestro ordenamiento. Por ello, las sanciones penales deben responder a la gravedad del daño ocasionado y al legítimo anhelo de justicia de las víctimas y sus familias.
Esta campaña de firmas no reemplaza el trámite legislativo, pero sí busca reunir un amplio respaldo ciudadano para que parlamentarias y parlamentarios presenten e impulsen la Ley Blanquita en el Congreso Nacional.
Necesitamos tu apoyo.
Tu firma no crea la ley, pero puede ayudar a hacerla posible.
Cada firma fortalece esta iniciativa. Cada persona que comparte esta campaña ayuda a que la discusión llegue al Congreso y a que ninguna familia vuelva a sentirse desprotegida frente a una tragedia similar.
Firma. Comparte. Súmate. Hagamos posible la Ley Blanquita.
Fraternalmente,
Sandra y Marcelo
Padres de Blanquita Escobedo Rivadeneira
-SIN FINES DE LUCRO-

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La causa
RECOLECCIÓN DE FIRMAS
Por la presentación y tramitación de la LEY BLANQUITA
No pedimos un favor. Exigimos una ley que proteja la vida y haga justicia a las víctimas. Porque ninguna muerte evitable puede terminar con una sanción insuficiente.
A la comunidad:
El 29 de agosto de 2024 nuestra vida cambió para siempre. Ese día falleció nuestra hija, Blanquita Escobedo Rivadeneira, atropellada por un conductor que circulaba contra el sentido del tránsito. Desde entonces, como familia, hemos recorrido el difícil camino de buscar verdad y justicia.
Hoy enfrentamos un proceso judicial en el que los hechos fueron formalizados como cuasidelito de homicidio, además de la huida del lugar del accidente sin prestar auxilio y la obstrucción a la investigación. Conforme a la acusación del Ministerio Público, las penas que arriesga el imputado tienen un máximo de tres años por cada uno de los principales delitos imputados.
Como padres, creemos que la muerte causada por una conducción gravemente irresponsable no puede seguir siendo tratada, en muchos casos, como una simple imprudencia. Conducir un vehículo implica una enorme responsabilidad. Cuando esa responsabilidad se incumple mediante conductas temerarias que terminan con la vida de una persona, la respuesta de la ley debe ser proporcional al daño causado.
Nuestro caso no es el único. Son miles las familias que han perdido a un ser querido en siniestros viales y que sienten que la legislación vigente no entrega una respuesta acorde con la gravedad de los hechos.
Por eso hemos decidido impulsar la Ley Blanquita, una propuesta que busca abrir un debate legislativo y avanzar hacia una reforma que fortalezca la protección de la vida y los derechos de las víctimas.
La Ley Blanquita propone, entre otros aspectos:
1. Tipificar toda conducta imputable al conductor que produzca la muerte o lesiones graves como un delito de homicidio simple en contexto de tránsito, coexistiendo con el actual delito de no prestar auxilio a la víctima y darse a la fuga, previsto en el artículo 195 de la Ley de Tránsito.
2. Aumentar las penas, elevándolas desde el máximo actual de tres años de reclusión hasta un rango que vaya desde 10 años y un día a 20 años de presidio efectivo, cuando corresponda conforme a la ley.
3. Derogar la figura del cuasidelito de homicidio en contexto de tránsito.
4. Limitar la posibilidad de poner término al proceso mediante acuerdos reparatorios y asegurar que las penas impuestas se cumplan de manera efectiva en un recinto penitenciario.
5. Impedir que quienes sean condenados por estos delitos puedan acceder a penas cuya ejecución se cumpla en libertad.
6. Mantener la compatibilidad de esta propuesta con la legislación vigente que sanciona la conducción en estado de ebriedad o bajo la influencia de sustancias estupefacientes o sicotrópicas cuando exista resultado de muerte o lesiones graves.
Creemos que la vida humana es el bien jurídico más importante que protege nuestro ordenamiento. Por ello, las sanciones penales deben responder a la gravedad del daño ocasionado y al legítimo anhelo de justicia de las víctimas y sus familias.
Esta campaña de firmas no reemplaza el trámite legislativo, pero sí busca reunir un amplio respaldo ciudadano para que parlamentarias y parlamentarios presenten e impulsen la Ley Blanquita en el Congreso Nacional.
Necesitamos tu apoyo.
Tu firma no crea la ley, pero puede ayudar a hacerla posible.
Cada firma fortalece esta iniciativa. Cada persona que comparte esta campaña ayuda a que la discusión llegue al Congreso y a que ninguna familia vuelva a sentirse desprotegida frente a una tragedia similar.
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Fraternalmente,
Sandra y Marcelo
Padres de Blanquita Escobedo Rivadeneira
-SIN FINES DE LUCRO-

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Petición creada en 23 de julio de 2026