

Hoy, en el pleno del Ayuntamiento de Zaragoza (jueves 26 de marzo), una vez más queda la sensación de que todo está decidido antes de empezar.
Y no, esto no va de partidos políticos, religión o Semana Santa.
Esto va de algo mucho más importante: defender la educación pública, especialmente la de adultos.
Pero parece que no interesa.
Mientras se habla, faltan miradas, sobra el móvil y las risas fuera de lugar. Falta respeto.
La sensación es clara: cada uno va a lo suyo —votos, dinero, turismo— mientras la educación pública queda en segundo plano.
Quienes están ahí representan a todos, y lo mínimo que se espera es escuchar, atender y respetar a quienes toman la palabra.
Asistir a un pleno debería ser un ejercicio de democracia.
Hoy, ha parecido más un trámite vacío.
Ojalá vengan tiempos con más compromiso, más respeto y más interés real por lo que de verdad importa.
#Zaragoza #EducaciónPública #EducaciónDeAdultos #PolíticaLocal #respeto