
Quiero empezar dando las gracias a todas las personas que habéis firmado, compartido y patrocinado esta petición. Ya somos más de 1300 firmas y miles de visualizaciones, y vuestra presión está siendo clave.
Podemos confirmar que la Guardia Civil está tratando este caso con la seriedad que merece.
Es importante aclarar que Breti no estaba atada ni se enganchó por accidente. Había caído en una trampa.
Alguien había colocado una trampa para cazar animales, algo totalmente prohibido por la ley, esté en el monte o en una finca privada. La simple colocación de estas trampas conlleva sanciones graves; si además causan la muerte de un animal, el delito es aún mayor.
Esto cambia todo.
Si se colocó una trampa, puede haber más.
Podría haber caído cualquier otro animal, incluso cualquier perro del pueblo que se escape en un descuido.
Incluso una persona, un niño o una niña que salga a caminar.
No estamos ante un hecho aislado ni un “accidente”. Estamos ante el modus operandi de alguien que coloca trampas ilegales y es capaz de causar un daño extremo. Y eso es un peligro para todos.
Si alguien vio algo, escuchó algo, o sabe quién pudo colocar esa trampa, hablar ahora puede evitar la próxima víctima.
Se puede contactar con la Guardia Civil, o con las personas que gestionan esta petición.
Callar no es neutral.
Callar es permitir que vuelva a pasar.
Por Breti. Por el resto. Por el pueblo.